Hitachi Energy: 15 meses de conflicto laboral en Córdoba y una inversión de 80 millones en juego

Las administraciones median para que la multinacional recupere su gran proyecto para duplicar la capacidad de producción, pero la empresa mantiene su decisión de rebajarlo a 47,6 millones

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Instalaciones actuales de Hitachi en Córdoba.
Instalaciones actuales de Hitachi en Córdoba. / Juan Ayala

Hitachi Energy, líder mundial en la fabricación de transformadores, se encuentra en Córdoba en una situación de conflicto laboral que dura ya casi 15 meses y que le ha llevado a anunciar una importante reducción en la inversión prevista en su fábrica, uno de los grandes proyectos industriales de Andalucía. El desacuerdo en la negociación del convenio colectivo ha llevado a un fuerte enfrentamiento con los trabajadores y la ruptura de las conversaciones, hasta el punto de que todas las administraciones implicadas tratan de mediar para llegar a un desbloqueo. En juego está una gran inversión, que en cuestión de semanas ha pasado de 80 a 47 millones de euros, de duplicar la capacidad de producción existente a una mejora operativa. Pero el acercamiento es complicado; atrás quedan meses de negociaciones frustradas, manifestaciones, huelgas, expedientes a los trabajadores, intentos de mediación e incluso la judicialización de la disputa.

Este lunes, Gobierno por un lado y Junta de Andalucía y Ayuntamiento de Córdoba por otro han buscado la fórmula para lograr una marcha atrás que permita mantener el proyecto al completo y preservar los empleos. Según ha explicado la empresa a los representantes estatales, su compromiso es conservar los 440 puestos existentes, pero se mantiene en su postura de rebajar el proyecto previsto para su factoría cordobesa. La vicepresidenta del Gobierno, María Jesús Montero, ha instado a la multinacional y a los trabajadores a llegar a un acuerdo "que tiene que garantizar, como siempre cualquier convenio colectivo, las condiciones laborales, y, por otra parte, la viabilidad del propio plan industrial que la empresa tiene presentado y tiene preparado de aquí a unos cuantos años". El consejero de Industria, Energía y Minas de la Junta, Jorge Paradela, ha aplaudido "la desconvocatoria de la huelga" y ha apuntado que en la negociación del convenio colectivo "hay que trabajar con discreción, con mucha determinación, con mucha firmeza y voluntad". Ambas administraciones han concedido incentivos a la compañía y ambas han advertido de que su cuantía va ligada a la inversión total que realice la empresa. Montero ha llegado a avisar que la subvención "queda cuestionada".

El comité de empresa suspendió el pasado sábado la huelga que se estaba desarrollando e insta a la empresa a convocar una nueva reunión. “Nosotros estamos dispuestos a negociar un acuerdo para un año o dos, para lo que duren las obras de ampliación de la fábrica, pero desde luego no vamos a admitir que unos compañeros ganen menos que otros haciendo el mismo trabajo", explica el secretario del Sindicato de Industria de CCOO de Córdoba, Agustín Jiménez.

La vicepresidenta del Gobierno, María Jesús Montero, con el comité de empresa de Hitachi Energy Córdoba
La vicepresidenta del Gobierno, María Jesús Montero, con el comité de empresa de Hitachi Energy Córdoba / M. G.

Un proyecto de 80 millones

A mediados de 2024, Hitachi Energy anunció una inversión de 80 millones de euros para ampliar la producción y mejorar los procesos en su factoría de Córdoba con la creación de 75 nuevos empleos. El proyecto ampliaría a más de 32.000 metros cuadrados la planta fabricación de transformadores de columna y acorazados, además de modernizar las instalaciones para optimizar la eficiencia y trasladar desde Suecia a Córdoba su fábrica de reactancias de potencia. Todo ello en el marco de un plan de inversión de 1.300 millones de euros para aumentar la producción mundial de transformadores ante el aumento de la demanda, motivado por la electrificación de la economía y la expansión renovable. La obra debía estar culminada para 2027.

La propuesta ha contado con el respaldo público y económico de todas las administraciones y es uno de los puntales del proceso de reindustrialización de Córdoba. La Junta de Andalucía concedió un incentivo de 3,2 millones de euros e incluyó la propuesta en su unidad aceleradora de proyectos, el Gobierno lo respaldó con dos incentivos que suman casi 12 millones y el Ayuntamiento de Córdoba aprobó exenciones fiscales ante la creación de empleo planteada.

En paralelo al avance de ese proyecto, surgía en 2025 el conflicto en la negociación del nuevo convenio colectivo: los trabajadores rechazaron frontalmente algunas de las cuestiones planteadas por la empresa. Los principales puntos de desavenencia son dos. En primer lugar, el cambio propuesto para incrementar la bolsa de horas de flexibilidad. Hasta ahora, el convenio incluía una bolsa de 110 horas de trabajo fuera de jornada de adscripción voluntaria, necesarias para hacer frente a los picos de producción o ante la necesidad de entregar un pedido con celeridad. Hitachi quiere elevar esa bolsa de horas hasta 300 y que la mitad de ellas dejen de ser voluntarias, sería la empresa la que decidiría quien las presta. Otra diferencia fundamental es el establecimiento de una subescala salarial para los trabajadores que lleguen nuevos a la empresa, con sueldos 10.000 euros inferiores a los actuales. Los cambios, remarca Hitachi, son necesarios para adaptar el modelo productivo y laboral a la nueva estructura de la fábrica.

Manifestación de los empleados de Hitachi Energy.
Manifestación de los empleados de Hitachi Energy. / Miguel Ángel Salas

La negociación ha sido tortuosa. Ha habido reuniones (casi cuarenta) entre empresa y comité, del Sistema Extrajudicial de Resolución de Conflictos Laborales (Sercla) y el Consejo Andaluz de Relaciones Laborales (CARL). Han mediado la consejera de Empleo y el alcalde de Córdoba. Pero el acercamiento no ha sido posible. El pasado noviembre, el comité convocó una huelga con paros parciales; en uno de esos paros, los trabajadores se encerraron en la fábrica, actuación que acabó con una suspensión de empleo y sueldo para 76 trabajadores y con una denuncia penal que quedó archivada.

Esto generó aún más tensión en el conflicto y la división sindical: UGT acordó un pacto con la empresa, mientras CCOO y UGT se negaron a suscribirlo. La huelga se retomó en el mes de febrero sin visos de que la negociación volviera a ponerse en marcha a pesar de que ambas partes expresaban su disposición a hacerlo. Hasta que el pasado sábado CCOO comunicó sus supensión para instar a retomar las reuniones después de que Hitachi anunciase su cambio de planes.

Mejora operativa

Hace una semana, sorpresivamente, Hitachi anunciaba la reducción de su proyecto para Córdoba. Aludía para ello que su puesta en marcha "conllevaba un gran esfuerzo inversor y requería, entre otros aspectos, adecuar el modelo productivo y laboral a las necesidades presentes y futuras de la actividad del centro". A esa falta de consenso se suma una caída de la eficiencia operativa de la planta, "resultado de una baja productividad a la que, en los últimos meses, se ha sumado el efecto de paros y huelgas". La planta de Córdoba presenta actualmente pérdidas, después de acumular un 36% de producción no ejecutada en los dos últimos años, situándose entre las menos eficientes dentro del Grupo.

Por ello, la empresa ha decidido rebajar la inversión a 47,6 millones de euros para "consolidar las mejoras estructurales necesarias, asegurar la actividad y eficiencia de la planta" y se mantendría el objetivo de maximizar la producción, pero esto dependería del éxito en la implantación de este nuevo plan. Este supondrá una redistribución parcial de determinadas actividades productivas entre la planta de Córdoba y el centro del grupo en Lodz (Polonia), "con el objetivo de optimizar la eficiencia operativa y reforzar la competitividad global del proyecto". Paralelamente, se externalizarán algunas operaciones. La compañía estima que esto supondría la creación de 60 nuevos puestos de trabajo de carácter indirecto.

Desde CCOO se atribuyen los resultados a una "pésima gestión" de la empresa y se considera que “privatizar servicios que se han realizado en la fábrica desde hace décadas no soluciona la mala gestión de la actual dirección de Hitachi Energy Córdoba. En cualquier caso, CCOO no tiene ninguna intención de poner en riesgo el futuro de la fábrica cordobesa, sino justo todo lo contrario; queremos sentar las bases del desarrollo futuro de una fábrica que es estandarte de la industria cordobesa y precisamente por eso hemos vuelto a suspender la huelga, como muestra de la buena disposición del sindicato a negociar”.

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