Bruselas pide a Washington rebajar los aranceles tras el revés judicial a Trump

El fallo supone un golpe significativo al marco arancelario que la Administración estadounidense ha aplicado en los últimos años a más de un centenar de países.

El Supremo de EEUU frena los aranceles de Trump

Banderas europeas ondean en la sede de la Comisión Europea en Bruselas
Banderas europeas ondean en la sede de la Comisión Europea en Bruselas / Efe

La Comisión Europea ha instado a Estados Unidos a aclarar su postura y a reducir los aranceles actualmente vigentes después de que el Tribunal Supremo estadounidense declarara ilegales los gravámenes impuestos por el presidente Donald Trump al amparo de la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (IEEPA).

El fallo supone un golpe significativo al marco arancelario que la Administración estadounidense ha aplicado en los últimos años a más de un centenar de países.

El portavoz de Comercio del Ejecutivo comunitario, Olof Gill, señaló tras conocer el fallo que Bruselas “toma nota” de la decisión del alto tribunal y la está analizando en detalle, al tiempo que mantiene “estrecho contacto” con Washington para conocer cómo piensa aplicar la sentencia.

Gill subrayó que las empresas “a ambos lados del Atlántico dependen de la estabilidad y la previsibilidad de la relación comercial” entre ambos bloques, por lo que la UE seguirá defendiendo “aranceles bajos” y trabajando para reducirlos.

La decisión del Tribunal Supremo de EEUU

El Supremo estadounidense concluyó que el Gobierno se extralimitó al invocar poderes de emergencia para imponer unilateralmente aranceles ilimitados, y recordó que la Casa Blanca debe contar con una “autorización clara del Congreso” para adoptar medidas de este alcance.

El tribunal también consideró insuficiente la interpretación de la IEEPA como base legal para regular las importaciones en los términos en que ha sido planteados por la Administración Trump.

Contención de la escalada comercial de Washington

El fallo del Supremo estadounidense llega en un momento en el que Bruselas y Washington habían tratado de contener la escalada comercial mediante un acuerdo alcanzado el pasado verano.

En él, la Unión Europea aceptó un arancel general del 15% a la mayoría de productos estadounidenses a cambio de que Estados Unidos exportara bienes industriales libres de gravámenes.

Aunque la medida ya se aplica a una amplia gama de productos europeos, la eliminación total de aranceles a las exportaciones estadounidenses aún no ha entrado en vigor, a la espera de la ratificación del Parlamento Europeo, algo que está previsto para el próximo marzo.

Los grupos de la Eurocámara han negociado incluir una cláusula que permitiría suspender el pacto si Donald Trump amenaza con nuevos aranceles, además de reclamar a Washington una rebaja de los gravámenes al acero y al aluminio, actualmente establecidos en el 50%.

Estas demandas se formularon antes de conocerse la sentencia del Supremo, que, pese a limitar el uso de la IEEPA, no impide que la Administración estadounidense recurra a otras leyes para mantener parte de su política arancelaria.

Funcionarios estadounidenses han adelantado que esperan conservar el marco de gravámenes vigente mediante otras bases legales. Sin embargo, persiste la incertidumbre sobre si los importadores que han pagado aranceles elevados podrán solicitar reembolsos, que podrían ascender a varios miles de millones de dólares.

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