El Gobierno contempla adoptar medidas económicas en función de la evolución del conflicto en Oriente Próximo
La Comisión Europea no teme desabastecimiento de petróleo y gas, pero teme un alza de precios como consecuencia de la guerra
El Gobierno está listo para adoptar las medidas que considere necesarias con el fin de paliar los efectos económicos de la guerra en Irán y asegura que tiene claras cuáles serían, pero no concreta cuándo podría aprobarlas a la espera de la evolución de la situación.
Después de que el jefe del Ejecutivo, Pedro Sánchez, asegurara la pasada semana que, al igual que en otras crisis, pondrá en marcha las decisiones que sean oportunas para ayudar a los sectores más afectados por la situación provocada en la guerra de Irán, varios ministros repitieron este lunes ese mensaje sin que, a priori, haya visos de que se aprueben en la reunión del Consejo de Ministros de este martes.
La determinación de impulsarlas existe, como aseguró el Ejecutivo en una jornada en la que el PP exigió aprobar ya iniciativas e hizo propuestas concretas, mientras que el socio minoritario de la coalición, Sumar, pidió igualmente rapidez para ello.
El ministro de Economía, Carlos Cuerpo, de viaje en Bruselas, reconoció que ya está habiendo un impacto en el bolsillo de los españoles, en especial por el precio de los combustibles, y afirmó que el Gobierno está listo para hacer frente a sus efectos en función de cómo evolucione la situación.
Añadió que el Ejecutivo tiene claras cuáles son las medidas que pueden implementarse, y garantizó que se irán poniendo sobre la mesa en función de la evolución de los acontecimientos ya que los efectos dependerán, sobre todo, de la duración del conflicto.
En la misma línea, la vicepresidenta primera, María Jesús Montero, señaló en Córdoba que el Gobierno está explorando las medidas y que se pondrán en marcha en el momento en que se vayan produciendo los acontecimientos, como es el caso del previsible aumento de los precios de las materias primas y de la energía. Al igual que Cuerpo, precisó que la duración de la guerra es fundamental para calcular cómo puede impactar en las economías domésticas e industriales.
Por su parte, la portavoz del Ejecutivo y ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, Elma Saiz, se limitó a resaltar en declaraciones en Málaga la experiencia del Gobierno en desplegar ese escudo social ante las crisis al ser preguntada por si podría aprobarse alguna medida en el Consejo de Ministros. Explicó que se está monitorizando la situación actual y se va a ayudar a los ciudadanos, al tiempo que ha criticado que la oposición no esté, a su juicio, a la altura del momento que se está viviendo.
Entre las propuestas de Sumar está la vuelta de la denominada excepción ibérica para topar el precio de la luz, recuperar el impuesto a los beneficios extraordinarios de las grandes energéticas, ampliar el bono social eléctrico, congelar la tarifa de último recurso del gas, bonificar a sectores especialmemte afectados por la subida del gasóleo o mantener la prórroga de los contratos de alquiler.
Europa no teme escasez
La Comisión Europea aseguró que no teme desabastecimiento de petróleo y gas como consecuencia de la guerra en Oriente Próximo, aunque sí expresó su preocupación por la influencia que puede tener en el alza de precios.
En una rueda de prensa desde Bruselas, la portavoz de Energía de la Comisión Europea, Anna-Kaisa Itkonen, señaló este lunes que gracias a la estrategia de diversificación de fuentes energéticas llevada a cabo por Bruselas tras la invasión rusa de Ucrania, el bloque comunitario enfrenta un impacto "limitado" ante una posible escasez del suministro de petróleo o gas.
"Estamos mucho menos preocupados por la seguridad del suministro de lo que solíamos estar. Este momento es un recordatorio perfecto para centrarse en fortalecer nuestra independencia y resiliencia energética, algo que hemos estado haciendo durante años", dijo la portavoz del Ejecutivo comunitario.
Itkonen insistió en que "Europa está bien preparada a pesar de su alta exposición a los mercados globales" por ser un importador de energía, gracias a que tiene "un suministro de gas bien diversificado" tras pasar "de un solo proveedor" (en su momento, Rusia) a una mezcla de suministro por gasoducto y gas natural licuado (GNL) de proveedores globales.
Lo mismo ocurre con el petróleo, afirmó Itkonen, recordando que también en este caso los suministros están diversificados, a lo que se suma que todos los Estados miembro "deben tener reservas de emergencia para 90 días", y que por tanto no enfrentan una "escasez inminente" del suministro.
La portavoz de Energía de la Comisión, eso sí, se hizo eco de los informes sobre el aumento de los precios de la energía debido a la guerra en Oriente Próximo, señalando que la UE los sigue "con preocupación", pero que tiene "cajas de herramientas listas" para reaccionar si fuera necesario.
"Seguimos los aumentos (de precios) con cierta preocupación", afirmó Itkonen, después de detallar que este martes la Comisión presentará un paquete de medidas centrado en acelerar las inversiones en energías limpias, ya que reduciendo la dependencia de combustibles fósiles también se disminuye la influencia de crisis como la actual en las factura que llega a los ciudadanos.
"Para recordarles: aquellos Estados miembro donde los precios de la electricidad son más bajos son los que tienen la mayor proporción de energías renovables y limpias en su mix energético", zanjó la portavoz del Ejecutivo comunitario.
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