El hub de Defensa y la industria auxiliar aeronáutica andaluza claman contra el traslado a León de la fabricación de drones de Aertec
Cuestionan la decisión de Indra "porque León, hasta la fecha, no tiene las capacidades aeronáuticas con las que sí cuenta Andalucía gracias a décadas de inversión". "
Sevilla se queda sin la fabricación a gran escala de los drones de Aertec, que Indra llevará a León
El recién creado hub de Defensa de Andalucía, que nació de la mano de la patronal del metal Fedeme para visibilizar a estas empresas y captar grandes contratos, así como la asociación AERO Sevilla, que engloba a la industria auxiliar aeronáutica de la provincia, han puesto el grito en el cielo al confirmar Indra que trasladará de Sevilla a León la fabricación en serie de los drones Tarsis, que fueron diseñados, desarrollados y producidos bajo pedido en la fábrica sevillana de Aertec hasta que su división aeroespacial fue vendida a la empresa presidida por Ángel Escribano.
Por contra, ni el clúster Andalucía Aerospace, presidido por Antonio Gómez-Guillamón, ni la Junta de Andalucía ni la patronal andaluza CEA han querido pronunciarse sobre la pérdida de esta capacidad industrial decidida por Indra, participada en un 28% por el Gobierno central al través de la SEPI. Andalucía Aerospace no ha querido pronunciarse sobre la pérdida de esta capacidad industrial argumentando que "el clúster nunca hacer declaraciones acerca de hechos o circunstancias que afectan a las empresas, ya que deben ser ellas las que deben decidir qué comunicar".
Carlos Jacinto, director general del hub de Defensa de Andalucía, ha recordado que esta agrupación se creó tras perder la fábrica de Santa Bárbara Sistemas en Alcalá de Guadaíra (Sevilla) la fabricación de los carros de combate Dragon 8x 8 en favor de la planta de esa misma compañía en Trubia (Asturias). "El traslado de la fabricación de drones Tarsis de Sevilla León es una noticia triste y penosa", ha lamentado Jacinto, quien se pregunta si Aertec recibió ayudas públicas para el diseño y fabricación de sus drones. "Si es así, lógicamente tendrían que poner una penalización", indica el representante de este hub, que aglutina a 60 empresas, seis de ellas también en el clúster Andalucía Aerospace.
En cuanto al hecho de que Antonio Gómez-Guillamón, cofundador y CEO de Aertec, sea presidente del clúster Andalucía Aerospace, un sector que da empleo a 15.450 personas, aglutina a 145 empresas y factura 2.900 millones, el 13% del PIB industrial andaluz, Jacinto pone en solfa la representación institucional de la patronal aeroespacial andaluza y cuestiona si operaciones como esta, que suponen una pérdida de la capacidad industrial de la región, "son el respaldo que vamos a dar al tejido industrial andaluz". Independiente de que se trate de una operación empresarial completamente legal, el hecho de que Indra se haya llevado de Andalucía la producción de los drones obliga "a abrir una reflexión o un debate sobre qué representantes tenemos y quién está liderando los distintos sectores". De otro lado, el hub de defensa entiende que "la Administración autonómica, que ha amparado a Gómez-Guillamón, debe tutelar el sector industrial andaluz, algo que ha hecho por ejemplo el Gobierno vasco con Ayesa".
Pérdida de facturación y empleo
Muy parecido opina Antonio Ramírez, presidente de la Asociación de la Industria Auxiliar Aeronáutica de la provincia, una organización que representa 65 empresas que facturan de forma agregada 900 millones de euros, algunas del clúster Andalucía Aerospace. "Si la noticia de que la fabricación a gran escalada de drones Tarsis de Aertec se va a León será un revés grande para el sector andaluz. Cuando se anunció que el Ministerio de Defensa contrató con Aertec DAS, adquirida por Indra, la fabricación de 49 drones por 364 millones de euros, todos los indicios apuntaban a que la producción se iba producir en Andalucía, aumentando la facturación y empleo del sector, así como la capacidad de desarrollo del producto en ese segmento".
Ramírez no entiende la decisión de Indra de trasladar la fabricación a León, "cuando Andalucía tiene capacidad de sobra para desarrollar los drones. No podemos inmiscuirnos en las decisiones particulares de las empresas, pero lo que está claro que León, hasta la fecha, no tiene las capacidades aeronáuticas con la que sí cuenta Andalucía gracias a décadas de inversión". Asimismo, el presidente de AERO Sevilla destaca que "el dron Tarsis es un producto que se ha desarrollado por Aertec apoyándose en la comunidad andaluza, con lo que expandir la capacidad de fabricación en Andalucía no hubiese sido un problema".
Ramírez no ha querido entrar a valorar si la decisión adoptada ha sido más política que empresarial, si bien ha destacado que "el mayor accionista de Indra es la SEPI, es decir, el Estado. Que salga el producto de la comunidad andaluza puede tener una componente política, pero desconozco si ha sido así". En cuanto a si la Junta de Andalucía debería haber invertido para evitar el traslado de la fábrica a León, el portavoz de la industria auxiliar aeronáutica de Sevilla ha admitido que no sabe "si la Administración autonómica tiene instrumentos o vehículos para invertir y salvaguardar la soberanía de su industria, como sí ocurre con el Gobierno vasco, que ha invertido para que vuelva de algún modo a tu territorio la empresa Ibermática, que fue aquirida por Ayesa".
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