EEUU activa el nuevo arancel global del 10% mientras estudia cómo elevarlo al 15%
La medida, de carácter temporal, sustituye los gravámenes anulados por el alto tribunal y genera gran confusión en los mercados internacionales
La Eurocámara congela la ratificación del pacto comercial con EEUU ante la incertidumbre por los nuevos aranceles de Trump
Estados Unidos ha comenzado a aplicar este martes el arancel global del 10% a los productos extranjeros en un nuevo giro de la política comercial de Donald Trump tras la decisión del Tribunal Supremo de anular la mayor parte de los gravámenes impuestos previamente por la Casa Blanca.
Trump anunció el viernes la imposición de un recargo fijo del 10% a todos sus socios comerciales horas después de que la Corte Suprema dejara sin efecto la mayor parte de su agenda comercial al entender que el Ejecutivo se había extralimitado al invocar la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (IEEPA) para fijar tarifas sin aval del Congreso.
A pesar de que el presidente norteamericano deslizó el sábado que subirá esta tasa global del 10% al 15%, la amenaza aún no se ha materializado, aunque la prensa estadounidense apunta a que la Casa Blanca está trabajando en una propuesta formal para incrementar el gravamen.
La nueva medida fue promulgada el viernes al amparo de la sección 122 de la Ley de Comercio de 1974, que permite al presidente imponer recargos y otras restricciones especiales a las importanciones para corregir desequilibrios en la balanza de pagos.
A diferencia de los gravámenes anulados por el Supremo, el nuevo arancel tiene carácter temporal y estará vigente durante un periodo de 150 días sin necesidad de aprobación legislativa. Según explicó la Casa Blanca, la medida busca frenar la salida de dólares hacia productores extranjeros y estimular la producción nacional para corregir el déficit exterior.
De tal modo, la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos informó de que, a partir de las 00.01 horas (horario de la costa Este) de este martes 24 de febrero, dejaba de recaudar los aranceles adicionales impuestos al amparo de la IEEPA, advirtiendo de que "esta Orden Ejecutiva afecta únicamente a los aranceles de la IEEPA y no afecta a ningún otro arancel".
Trump saca pecho tras el revés judicial
El dictamen del Supremo limita la capacidad del presidente para modificar aranceles de manera unilateral amparándose en poderes de emergencia. Sin embargo, Trump defendió este lunes en redes sociales que el fallo, aunque de forma “accidental e involuntariamente”, le otorga muchos más poderes y fuerza al validar todos los demás aranceles que -según afirmó, pueden usarse ahora "de una manera mucho más poderosa y atroz", así como con seguridad jurídica.
El presidente advirtió además que cualquier país que quiera 'jugar' con la "ridícula" decisión de la Corte Suprema "se enfrentará a un arancel mucho más alto, y peor, que el que acordaron recientemente".
El fallo ha generado confusión e incertidumbre en los mercados internacionales y ha dejado en suspenso acuerdos comerciales negociados bajo el paraguas legal ahora invalidado.
La Unión Europea ha dejado sin efecto, de momento, el acuerdo comercial firmado con Washington hasta que se aclare el mercar jurídico de la la política arancelaria de Estados Unidos.
Otros países como India, China o el Reino Unido están estudiando qué hacer tras quedar sin efecto los acuerdos firmados con Estados Unidos, basados en la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional.
Cuerpo asegura que España sale beneficiada
En el caso de España, el ministro de Economía, Comercio y Empresa, Carlos Cuerpo, aseguró este martes que tras la aplicación del nuevo gravamen global, el arancel medio que soportan los productos españoles en Estados Unidos se sitúa en el 12,6%, frente al 14,4 % que resultaba del anterior acuerdo UE-EEUU.
Según explicó, el 60% de los productos españoles se encuentran en una situación “ligeramente más favorable”, un 30% permanece prácticamente igual y solo un 10% está en peor posición. No obstante, el ministro subrayó que el principal problema no es el diferencial arancelario sino la inseguridad jurídica.
“Se está cambiando la portería en todo momento”, afirmó, aludiendo a la volatilidad regulatoria que dificulta la planificación empresarial. Cuerpo insistió en que el objetivo de España y de la UE es volver a un escenario de reducción de barreras comerciales y estabilidad normativa.
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