La industria española de defensa prevé duplicar facturación en 2030 al calor de la estrategia de rearme de la UE

Un estudio elaborado por EY identifica las diez principales palancas transformadoras del nuevo ciclo inversor en el sector en un horizonte de cinco años

Más de 2.500 millones de impacto económico y 25.000 empleos: el músculo de la industria andaluza de defensa ante el rearme de la UE

La secretaria de Estado de Defensa, Amparo Valcarce, junto al presidente de EY España, Federico Linares, y el equipo de Sector Público de EY. / M. G.

La industria española de defensa encara un punto de inflexión histórico. Al calor de la estrategia de rearme impulsada por la UE y del giro del entorno geopolítico, el sector prevé duplicar su facturación de aquí a 2030 y afianzar un ciclo inversor que podría extenderse durante una década. Así lo señala un informe presentado este miércoles por EY, que destaca el potencial de crecimiento, la consolidación empresarial y refuerzo tecnológico de un ecosistema llamado a ganar peso estratégico en Europa.

Bajo el título ‘La industria española de Defensa: 10 claves para aprovechar una oportunidad histórica’, el estudio toma el pulso a 31 compañías y sistematiza por primera vez el consenso del sector ante un escenario disruptivo y exigente. El documento incluye un décalogo de palancas transformadoras para capitalizar un ciclo inversor sin precedentes entre 2025 y 2035, al tiempo que fija prioridades en financiación, talento, innovación, colaboración público-privada y posicionamiento internacional.

El informe, que enmarca su diagnóstico en un contexto definido por el nuevo entorno geopolítico, la ola inversora tanto en España como en Europa y la reactivación de programas estratégicos, ha sido presentado en un acto que ha contado con la participación de la secretaria de Estado de Defensa, María Amparo Valcárcel, el presidente de EY España, Federico Linares, representantes clave del sector y los máximos directivos de las principales compañías de la industria.

Durante su intervención, María Amparo Valcarce ha destacado que las políticas en materia de defensa se han convertido en “una palanca de Estado”, en un entorno marcado por “la transformación del entorno geopolítico y la incertidumbre a nivel global, donde la seguridad no debe darse por supuesta”, lo que "hace necesario -ha dicho- dar un salto cuantitativo y cualitativo que permita ganar la capacidad operativa que reclaman nuestros socios en la OTAN”.

"Entregas maduras y operativas"

En este escenario, ha subrayado el esfuerzo inversor del Gobierno para aumentar las capacidades del país, con 34.000 millones de euros anuales hasta alcanzar el objetivo exigido del 2% del PIB, así como en la puesta en marcha de 35 nuevos Programas Especiales de Modernización (PEM) en defensa. “Un compromiso para el necesitamos empresas con tamaño, que actúen como tractoras, y que hagan entregas maduras y completamente operativas", ha enfatizado.

Por su parte, el presidente de EY España, Federico Linares, ha explicado que el informe elaborado por la firma “actúa como un punto de conexión para todo el ecosistema de defensa: unimos al sector público y privado, a las empresas tractoras con las pymes, al mundo más tradicional con los actores más innovadores, al talento senior con el emergente y a la universidad con la experiencia empresarial para consolidar una industria más cohesionada y competitiva".

Decálogo de palancas

Las diez grandes cuestiones identificadas por EY como palancas trasformadoras resumen los cambios que, a juicio del sector, deben abordarse en esta etapa de transición y que actualmente limitan la competitividad, la autonomía tecnológica y la capacidad de respuesta. Entre ellas, los encuestados coinciden en que la estructura de la industria exige una mayor integración entre empresas tractoras y pymes para fortalecer el ecosistema y ganar escala competitiva.

El sector identifica también el talento como uno de sus principales retos, ante la escasez de perfiles cualificados y la creciente competencia por atraerlos. Así, se subrayan la necesidad de aumentar el flujo de profesionales formados en áreas tecnológicas, reforzar la colaboración con el ámbito educativo y avanzar en modelos de formación dual, además de impulsar la incorporación de más mujeres y estrategias de fidelización en un contexto de fuerte demanda.

El estudio apunta también a la necesidad de consolidar la innovación como eje estructural y dotar a la I+D+i de mayor estabilidad presupuestaria. Otro elemento clave es la incertidumbre sobre la financiación, por lo que se señala la necesidad de que los fondos lleguen de forma rápida y efectiva, especialmente, en el caso de las pymes, que afrontan problemas de liquidez y mayores dificultades de acceso por las restricciones bancarias y la lentitud administrativa.

Apoyo en el exterior

En materia de exportaciones, el sector reclama un mayor acompañamiento institucional para abrir nuevos mercados y un respaldo específico a las pymes para internacionalizarse. A ello, se unen como retos desarrollar ecosistemas industriales territoriales, capaces de integrar empresas, talento, universidades y centros tecnológicos; así como de avanzar en una mayor cultura y concienciación sobre la relevancia social y económica de esta industria.

Finalmente, el estudio apunta al Ministerio de Defensa como pieza clave para que la oportunidad que vive el sector se convierta en resultados reales. A este respecto, las empresas valoran el papel que está ejerciendo este departamento, aunque reclaman un refuerzo de más efectivos para gestionar el ingente volumen de programas previstos, la generación de procedimientos más ágiles y el avance de la planificación plurianual, para generar marcos de estabilidad al conjunto de la industria.

No hay comentarios

Ver los Comentarios

También te puede interesar

Lo último