AMD y Meta sellan una alianza estratégica de suministro de chips para la infraestructura de IA

El pacto refuerza la colaboración entre ambas compañías y alinea sus planes para construir plataformas diseñadas específicamente para las cargas de trabajo del gigante de las redes sociales.

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Acuerdo entre Meta y AMD
Acuerdo entre Meta y AMD

Las tecnológicas Meta Platforms y Advanced Micro Devices (AMD) han anunciado un acuerdo estratégico plurianual para el suministro de chips e infraestructura de inteligencia artificial que podría convertirse en uno de los mayores contratos de este tipo firmados hasta ahora en el sector.

El pacto contempla el despliegue de hasta 6 gigavatios de capacidad de computación basada en unidades de procesamiento gráfico (GPU) AMD Instinct y está llamado a generar ingresos durante varios años para el fabricante de semiconductores, al tiempo que asegura a Meta acceso estable a recursos de cálculo avanzados en un mercado marcado por la creciente escasez de capacidad.

Ampliación de la colaboración

El acuerdo amplía la colaboración existente entre ambas compañías y establece una cooperación a largo plazo que abarca varias generaciones de productos, incluyendo GPU Instinct, procesadores EPYC y sistemas de inteligencia artificial a escala de rack.

Además de reforzar la relación comercial entre las dos empresas, el pacto alinea sus hojas de ruta tecnológicas en silicio, sistemas y software con el objetivo de desarrollar plataformas optimizadas específicamente para las cargas de trabajo de Meta.

Plazos de puesta en marcha

El despliegue inicial comenzará en la segunda mitad de 2026, cuando está previsto que empiecen los envíos correspondientes al primer gigavatio de capacidad instalada. Esta primera fase utilizará una GPU Instinct personalizada basada en la arquitectura MI450, junto con procesadores de sexta generación EPYC (con nombre en clave Venice) y el entorno de software ROCm.

Los sistemas estarán integrados en la arquitectura Helios, un diseño de infraestructura desarrollado conjuntamente por ambas empresas en el marco del Open Compute Project, que promueve estándares abiertos para centros de datos.

Este modelo pretende facilitar el despliegue de infraestructuras de inteligencia artificial de gran escala con mayor eficiencia energética y capacidad de crecimiento.

Intereses complementarios

Desde el punto de vista empresarial, el acuerdo responde a intereses complementarios. Para Meta, supone asegurar capacidad de cálculo en un momento en el que las grandes compañías tecnológicas compiten por garantizar acceso a hardware especializado para entrenar y ejecutar modelos de inteligencia artificial cada vez más complejos.

La empresa dirigida por Mark Zuckerberg busca además diversificar sus proveedores de chips y reducir su dependencia de un número limitado de fabricantes.

Zuckerberg calificó en un comunicado el acuerdo como “un paso importante” en la estrategia de la compañía para ampliar sus capacidades de computación y avanzar hacia el desarrollo de sistemas de inteligencia artificial más avanzados.

Según explicó, la empresa necesita infraestructuras de cálculo masivas y escalables para responder al crecimiento de sus cargas de trabajo y sostener el despliegue global de servicios basados en IA.

Para AMD, el contrato supone asegurarse uno de los mayores clientes del sector y consolidar su posición en el mercado de chips de inteligencia artificial.

La presidenta y consejera delegada de la compañía, Lisa Su, destacó en otro comunicado que la colaboración permitirá ofrecer infraestructuras de alto rendimiento y eficiencia energética optimizadas para las necesidades de Meta y situará a la empresa en una posición central dentro del desarrollo global de la inteligencia artificial.

Además de las GPU, el acuerdo amplía la cooperación entre ambas compañías en el ámbito de los procesadores EPYC.

Meta ha desplegado millones de unidades de estos chips en su infraestructura global y será uno de los principales clientes de la próxima generación de procesadores, que incluirá los modelos Venice y Verano, diseñados con optimizaciones específicas para cargas de trabajo de inteligencia artificial.

Detalles financieros

Uno de los aspectos más relevantes del acuerdo es su componente financiero. Como parte del contrato, AMD ha emitido a favor de Meta una garantía basada en el rendimiento que permitirá a la empresa adquirir hasta 160 millones de acciones ordinarias del fabricante de semiconductores.

Estos derechos se consolidarán progresivamente conforme se alcancen determinados hitos de suministro de GPU, empezando por el primer gigavatio de despliegue y extendiéndose hasta los 6 gigavatios previstos.

La adquisición de acciones estará condicionada tanto al cumplimiento de objetivos técnicos y comerciales como a la evolución de la cotización bursátil de AMD, y el instrumento permanecerá vigente hasta 2031. Si se cumplen todas las condiciones previstas, Meta podría llegar a obtener una participación significativa en su proveedor tecnológico.

La directora financiera de AMD, Jean Hu, afirmó que la asociación podría impulsar un crecimiento sustancial de los ingresos durante varios años y contribuir positivamente a los beneficios ajustados por acción de la compañía, lo que refleja la importancia estratégica del contrato dentro de sus planes de negocio.

Contexto de fuerte expansión

El acuerdo se produce en un momento de fuerte expansión del mercado de infraestructura para inteligencia artificial, en el que las grandes empresas tecnológicas están comprometiendo inversiones cada vez mayores para asegurar capacidad de cálculo.

En este contexto, los contratos a largo plazo con fabricantes de semiconductores se han convertido en una herramienta clave para garantizar el suministro.

La alianza con Meta forma parte de una estrategia más amplia de AMD para consolidarse como proveedor de referencia en este mercado emergente. La compañía ya había anunciado anteriormente acuerdos similares, como su colaboración plurianual con OpenAI, también orientada al despliegue de infraestructuras de inteligencia artificial de nueva generación y vinculada a instrumentos financieros que alinean los intereses de ambas partes.

Para Meta, el acuerdo se integra en una estrategia más amplia de expansión de su infraestructura de inteligencia artificial, que incluye el desarrollo de chips propios dentro del programa MTIA y la colaboración con múltiples proveedores tecnológicos.

La compañía considera que este enfoque permitirá construir una infraestructura más flexible y resiliente para soportar el crecimiento de sus servicios basados en IA.

La magnitud del acuerdo refleja hasta qué punto la inteligencia artificial se está convirtiendo en un sector intensivo en capital, en el que la capacidad de cálculo constituye un recurso estratégico. La competencia por asegurar infraestructura suficiente está impulsando contratos de gran escala entre fabricantes de chips y empresas tecnológicas, configurando un mercado cada vez más concentrado y dominado por un reducido número de actores capaces de operar a escala global.

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