La empresa gaditana Culmar avanza en su división de astillero propio con una facturación superior a los 8 millones

Destaca la apuesta en fabricación aditiva, para la que contará con la impresora 3D de mayor capacidad en España

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Trabajos en el catamarán de aluminio que culmar construye para el Ayuntamiento de Palamós.
Trabajos en el catamarán de aluminio que culmar construye para el Ayuntamiento de Palamós. / Culmar

La empresa chiclanera Culmar, una de las más destacadas del sector naval de la Bahía de Cádiz, continúa dando pasos en su apuesta por tener un astillero propio para la construcción de embarcaciones mediana y pequeñas. Con esta actividad, en la que ya tiene contratos por un valor superior a los 8 millones de euros, avanza en la consecución de un astillero 4.0 que implemente nuevas tecnologías, como la utilización de la fabricación aditiva de gran formato, para la que ya cuenta con subvenciones provientes del CDTI.

Culmar acumula una experiencia de más de 35 años en el sector naval de la Bahía de Cádiz. Desde 1987 ofrece sus servicios especializados en trabajos de calderería pesada, prefabricación y montaje de estructuras metálicas, corte por plasma y agua, oxicorte a control numérico, montaje de equipos y fabricación y montaje de tuberías metálicas.

Chimenea de fibra de vidrio, fabricada por Culmar, durante su colocación en el Carnival Freedom, en el astillero de Cádiz.
Chimenea de fibra de vidrio, fabricada por Culmar, durante su colocación en el Carnival Freedom, en el astillero de Cádiz. / Culmar

Desde sus inicios ha trabajado para una empresa tractora como Navantia, con personal cualificado desplazado a todos sus astilleros, tanto para el área de construcción como para la división de reparaciones. Así destacan entre los trabajos en grada los más recientes desarrollados en el patrullero de altura de Marruecos en San Fernando, donde también participa actualmente en el programa de las nuevas corbetas para Arabia Saudí. En el astillero de Puerto Real Culmar colabora la construcción del Buque de Acción Marítima de Intervención Subacuática (BAM-IS).

La versatilidad de Culmar se refleja en la realización de operaciones complejas, con ejemplos destacados como el diseño, la fabricación y el montaje de una chimenea de fibra de vidrio en el crucero Carnival Freedom. Otras actuaciones importantes en el campo de las reparaciones han sido en los últimos años la sustitución de los mástiles del Wind Spirit, del Windstar y del buque escuela Juan Sebastián de Elcano; o la más reciente construcción e instalación del bulbo de proa del crucero The World.

Tanto en su sede central en Chiclana (en el polígono de Pelagatos), como en sus instalaciones de Puerto Real, esta empresa familiar está inmersa en la construcción de grandes estructuras offshore, como los helipuertos para las plataformas de Dragados Offshore, empresa con la que mantiene Culmar una relación muy estrecha y continuada a lo largo de los años.

Recreación del catamarán que Culmar construye navegando en Palamós.
Recreación del catamarán que Culmar construye navegando en Palamós.

Pero además, en la nave puertorrealeña está desarrollando la construcción de un moderno catamarán 100% eléctrico y de aluminio para el Ayuntamiento de Palamós, que le adjudicó una licitación pública con una propuesta de algo más de 845.000 euros. Con financiación de los fondos europeos Next Generation, este municipio gerundense dispondrá de un barco que será referente en toda la Costa Brava, un ejemplo de embarcación del futuro, por su diseño, tecnología, materiales y propulsión cero emisiones, una embarcación ecológica 100%, que será el primer barco-aula de su Museo de la Pesca, que lo destinará a actividades pedagógicas, científicas y turísticas y con el que acercarse a diferentes públicos. Será un barco con capacidad para 2 tripulantes y unos 40 pasajeros, de 15 metros de eslora, 5,80 metros de manga, 70 centímetros de caladero y un desplazamiento total de 17 toneladas, construido en aluminio, que permitirá una navegación silenciosa y limpia sostenida por placas solares, y que contará con plataforma de baño y cabina climatizada y preparada para uso educativo.

Otro de los grandes proyectos que ya están fabricando en el área de astillero de Culmar implica el uso de fibra de vidrio. En concreto, es la construcción de cuatro patrulleras para el Ministerio de Transición Ecológica (Miteco). Serán embarcaciones veloces, capaces de superar los 34 nudos, fabricadas en vibra de vidrio mediante la infusión de resina. Se trata de la técnica de fabricación al vacío con fibra, uno de los métodos más modernos para construir embarcaciones con este material, hasta ahora poco conocida en la zona. Eso ha conllevado que la empresa desarrolle acciones previas de formación específica para mejorar la capacidad técnica del personal.

Estas patrulleras de altas prestaciones combinan una eficiente motorización diésel con una motorización eléctrica, lo que se traduce en una navegación tradicional con una 100% eléctrica y silenciosa, muy útil cuando la embarcación navegue en zonas de especial protección medioambiental.

Ambas actuaciones suponen, según las estimaciones de la compañía, una facturación superior a los 8 millones euros.

Otro paso más en la innovación

Pero Culmar se prepara para dar otro salto más en la modernización de la actividad naval, en ese camino de aplicación de nuevas tecnologías y digitalización que se fomenta dentro del sector. Para ello, desde hace un año está realizando un ambicioso plan de capacitación para diseñar y fabricar en 3D embarcaciones completas, con el desarrollo de dos proyectos que han obtenido subvenciones del CDTI (Centro para el Desarrollo Tecnológico Industrial), entidad adscrita al Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades que gestiona ayudas de I+D+i empresarial, uno para un proyecto de I+D+i y un segundo para comprar una de las impresoras 3D más grandes del mundo, "una gran oportunidad para Cádiz", defienden.

Para la adquisición de esta máquina de impresión 3D de gran formato, que tiene una inversión superior a los 1,5 millones de euros, ha logrado una subvención de 960.997,5 euros del CDTI, dentro del programa Línea Directa de Expansión. Este proyecto lo desarrollan junto a CATEC (Centro Avanzado de tecnologías Aeroespaciales); CEAD, el fabricante holandés de la impresora (que trabaja en la mejora y la adaptación de las especificaciones de su impresora para ajustarla a las necesidades de Culmar); y VISMA, Ingeniería Naval de El Puerto de Santa María.

Una de las diferencias de la impresora 3D de Culmar, frente a las habituales que cuentan con un brazo robotizado que imprime desde uno de los extremos, es que podrá imprimir desde el centro, lo que significa que duplicará el tamaño de las piezas fabricadas. Deberá estar operativa antes de final de año y, una vez culmine el proyecto de I+D+i, serán capaces de fabricar un barco de hasta 12 metros de eslora de una sola pieza y en tan solo unos pocos días.

Este nuevo paso innovador no solo ofrecerá a Culmar una enorme ventaja competitiva en reducción de costes o tiempos, además de la versatilidad en el diseño (al no construir a partir de un molde), sino que aportará un gran avance en sostenibilidad, porque su producción se conseguirá con un consumo energético muy bajo y apenas generará residuos; pero, además, porque los barcos estarán fabricados con un PEHD especial, reciclable, inerte y que no necesitará antifouling, es decir, pintura para mantener el casco libre de fauna y flora marinas, que es contaminante.

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