Panadería Artesana Obando prevé invertir más de diez millones en su nueva planta en Utrera para quintuplicar su producción

La empresa familiar, distinguida con la Bandera de Andalucía a la Proyección en la Provincia, ha aumentado su facturación un 12,5% en 2025

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Panadería Obando vuelve a crecer en 2025 y proyecta su nueva planta / Juan Carlos Vázquez Osuna

La utrerana Panadería Artesana Obando encara una nueva etapa de crecimiento con el impulso definitivo a su futura planta industrial. La empresa, dirigida por Jaime Obando, CEO, y Víctor Obando, director de producción, ha obtenido recientemente la licencia municipal para el proyecto, lo que despeja el camino para avanzar en el desarrollo de unas instalaciones que supondrán una inversión de entre diez y doce millones de euros.

La previsión de la compañía es que la nueva planta, situada a unos dos kilómetros de la actual fábrica en la carretera Utrera-Carmona, permita multiplicar por cinco su capacidad productiva cuando entre en funcionamiento, un horizonte que la empresa sitúa en torno a 2028.

Tras recibir la autorización municipal la pasada semana, el proyecto se encuentra ahora en una fase de actualización de documentación y posibles adaptaciones normativas previas al inicio de las obras. En paralelo, la empresa trabaja en la planificación técnica de la futura instalación, que se levantará sobre una parcela de 10.000 metros cuadrados y que permitirá dar respuesta al crecimiento que la firma viene experimentando en los últimos años.

La necesidad de ampliar capacidad productiva no es nueva. La actual fábrica, inaugurada en 2016 con 2.000 metros cuadrados, se quedó pronto pequeña ante el aumento de la demanda. Hace dos años, la empresa acometió una ampliación de otros 1.000 metros cuadrados, pero el ritmo de crecimiento del negocio ha terminado por hacer necesario un salto industrial de mayor dimensión.

Actualmente, en las instalaciones de Utrera se procesan entre 7.500 y 8.000 kilos de harina al día, de los que aproximadamente 1.500 kilos se destinan a la elaboración de regañás, uno de los productos más característicos de su catálogo.

Desde esta fábrica, la compañía distribuye diariamente a miles de clientes en toda España. Más de 6.000 establecimientos de hostelería ofrecen productos de Obando, que también se comercializan en las principales cadenas nacionales, regionales y locales de hipermercados y supermercados, además de tiendas especializadas en todas las provincias del país.

Crecimiento económico y empresarial

El crecimiento también se refleja en los resultados. Según datos de Insight View (herramienta de Iberinform), contrastados con la empresa, Panadería Artesana Obando alcanzó 10,72 millones de euros en ventas en 2024 y registró un crecimiento del 12,5%, hasta unos doce millones de euros, en 2025.

Parte de esta evolución se apoya en la innovación constante, con el lanzamiento anual de dos o tres nuevas referencias anuales, que ya representan alrededor del 2% de la facturación.

Entre los productos más reconocidos de la compañía destacan los picos rústicos, el pico utrerano o la lámina de pan, ejemplos de una estrategia que combina tradición e innovación. De hecho, el pico rústico fue una creación impulsada por la propia empresa que posteriormente ha sido replicada por otras firmas del sector.

En términos de negocio, el canal retail representa actualmente el 60% de la facturación, mientras que el sector horeca aporta un 20%. El 20% restante procede de la tienda online y otros canales de distribución.

La expansión internacional es otro de los pilares de la empresa. Desde Utrera, sus productos ya llegan a mercados de Europa, América y Asia, y para 2026 la estrategia pasa por afianzar su presencia en los mercados actuales, con especial atención al mercado estadounidense.

No obstante, el contexto internacional introduce algunas incertidumbres. La compañía observa con preocupación el impacto que la actual tensión geopolítica puede tener en los costes logísticos y de materias primas. El precio del gasóleo, fundamental para la distribución -la flota debe repostar aproximadamente cada cinco días-, así como el incremento del coste de materiales como el plástico, son factores que presionan los márgenes de la empresa.

Al mismo tiempo, la firma continúa reforzando su compromiso con la sostenibilidad. Recientemente, ha instalado placas solares en la cubierta de la fábrica y ha firmado un convenio con la Universidad Pablo de Olavide para desarrollar investigaciones orientadas a reducir residuos en los procesos productivos.

La trayectoria de la compañía, que supera ya los cien empleados, la mayoría de ellos de Utrera, ha sido reconocida recientemente con la Bandera de Andalucía a la Proyección en la Provincia, un galardón otorgado por la Junta de Andalucía que distingue la capacidad de la empresa para llevar sus productos a numerosos mercados internacionales.

Una evolución que comenzó en 1965, cuando Francisco Obando, padre de los actuales responsables de la compañía, inició su actividad en un pequeño obrador elaborando pan con apenas 50 kilos de harina al día. Seis décadas después, la empresa transforma unos 8.500 kilos diarios en un catálogo de alrededor de 100 productos que se comercializan en una veintena de países, manteniendo el espíritu de aquel negocio familiar que comenzó en Utrera.

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