Picea culmina la compra de iRobot y saca a la creadora de la Roomba de la bancarrota
La compañía estadounidense pasa a manos de la firma china, manteniendo su sede en Estados Unidos y creando una filial independiente para separar la gestión de la información de los usuarios
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La compañía estadounidense iRobot Corporation, conocida en todo el mundo por sus robots aspiradores Roomba, ha culminado la venta del 100% de su capital a la empresa china Shenzhen Picea Robotics Co., Limited, en una operación que pone fin a su proceso de bancarrota voluntaria, anunciado el pasado diciembre, bajo el Capítulo 11 de la Ley de Quiebras de Estados Unidos.
El cierre de la transacción marca el inicio de una nueva etapa para la histórica firma de robótica de consumo, que abandona definitivamente los mercados bursátiles y pasa a ser una empresa privada controlada en su totalidad por Picea.
La operación supone la culminación del acuerdo de reestructuración anunciado en diciembre, cuando iRobot, junto a varias de sus filiales, solicitó protección judicial para reorganizar su deuda y asegurar su viabilidad futura.
En ese momento, la compañía calificó el acuerdo con Picea y con Santrum Hong Kong -filial del grupo chino- como “un paso crucial” para reforzar su base financiera y garantizar su continuidad a largo plazo, tras meses de dificultades marcadas por la caída de la demanda, la competencia creciente, la presión macroeconómica y el impacto de los aranceles.
Finanzas saneadas tras meses de dificultades
Con el cierre de la transacción, iRobot sale oficialmente del proceso de reestructuración con una estructura financiera saneada y con mayor capacidad para invertir en el desarrollo de una nueva generación de robots domésticos inteligentes, según indicó la compañía en un comunicado.
Picea, que ya actuaba como su principal fabricante por contrato y como prestamista garantizado, se convierte ahora en su único propietario. Durante el proceso de bancarrota, el grupo chino aportó liquidez y apoyo operativo para garantizar la continuidad de la compañía, sus clientes, empleados, proveedores y socios internacionales.
“Ha sido un privilegio estar al frente de iRobot durante este periodo estratégico y estoy especialmente orgulloso de la resiliencia, la focalización y el compromiso del equipo con nuestros clientes”, ha afirmado Gary Cohen, consejero delegado de la compañía.
“Aprovechando la sólida base de iRobot, estoy deseando trabajar con el equipo directivo de Picea para iniciar esta nueva etapa con una energía renovada. Mi confianza en iRobot nunca ha sido tan fuerte y, junto a Picea, nos centraremos en ofrecer productos fiables y de alta calidad, apoyar a nuestros clientes, proteger los datos de los consumidores y operar ordenadamente a medida que avanzamos”, indicó el directivo en el comunicado.
Frustrado acuerdo con Amazon
La venta pone fin a un proceso que se remonta al fracaso del acuerdo con Amazon, que en enero de 2024 renunció a la compra de iRobot ante la falta de perspectivas de aprobación por parte de los reguladores europeos.
La Comisión Europea había advertido de que la operación podría restringir la competencia, lo que llevó al gigante del comercio electrónico a abandonar la transacción. Tras ese revés, iRobot anunció un severo plan de reestructuración que incluyó un ajuste de plantilla superior al 50% y, meses después, la solicitud de bancarrota.
Fundada en 1990 y cotizada en bolsa desde 2005, iRobot llegó a advertir en marzo de “dudas sustanciales” sobre su capacidad para continuar operando. En virtud del acuerdo de reestructuración, Picea recibió el 100% de las acciones de la compañía.
Tal y como ya se anticipó, los antiguos accionistas no han recibido ninguna participación en el capital de la empresa reorganizada, por lo que han sufrido una pérdida total de su inversión, una vez aprobado el plan por el Tribunal del Distrito de Delaware.
Una filial independiente en EEUU
Uno de los elementos más relevantes de la operación es la creación de una filial independiente con sede en Estados Unidos, iRobot Safe Corporation, concebida como un cortafuegos para la protección y gobernanza de los datos de los usuarios.
Esta entidad será responsable de gestionar la información de los consumidores estadounidenses y de otros países, manteniendo una separación clara entre los datos sensibles y la propiedad no estadounidense de la empresa, indica el comunicado.
iRobot Safe contará con una junta directiva formada por ciudadanos estadounidenses, un responsable de seguridad de datos independiente con autoridad en materia de protección de la información y un director ejecutivo sometido a estrictos requisitos de elegibilidad.
El objetivo, sostiene la compañía, es garantizar que los datos generados por los robots -incluidos mapas de viviendas, patrones de uso y rutinas de limpieza- queden bajo control estadounidense y no puedan ser transferidos a la matriz china.
Este modelo, que recuerda al que sirvió para zanjar la continuidad de Tik Tok en EEUU, busca ofrecer garantías tanto a reguladores como a consumidores y socios comerciales, en un contexto de creciente preocupación por la soberanía de los datos y por el origen de las empresas que operan con dispositivos conectados en el ámbito doméstico.
iRobot sostiene que esta estructura de gobernanza está diseñada para ser transparente, aplicable y eficaz a largo plazo, incluso tras el cambio de propiedad.
Empresa global con sede en EEUU
Pese a la adquisición, iRobot seguirá operando como una empresa global con sede en Bedford, Massachusetts, donde mantendrá sus funciones de ingeniería, desarrollo de producto, marketing y otras áreas corporativas.
Tras completarse la integración, la compañía prevé reforzar su estrategia de innovación, centrada en ofrecer robots domésticos fiables, mejorar la experiencia de los usuarios e invertir en nuevos desarrollos, todo ello bajo un marco reforzado de protección de datos, garantiza.
Picea, por su parte, es uno de los principales fabricantes y proveedores de servicios de aspiradoras robóticas a escala mundial, con centros de investigación, desarrollo y producción en China y Vietnam. Cuenta con más de 7.000 empleados, más de 1.300 derechos de propiedad intelectual en todo el mundo y ha fabricado y vendido más de 20 millones de robots aspiradores.
iRobot, que lanzó la primera Roomba en 2002, ha vendido más de 50 millones de robots en todo el mundo. Su cartera de productos incluye tecnologías avanzadas de limpieza, cartografía y navegación, sobre las que se apoya ahora para iniciar una nueva etapa bajo el control de Picea, con el reto, explican, de recuperar la confianza del mercado y de los usuarios.
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