Diez proyectos de eólica marina frente a las costas de Andalucía esperan la subasta pública para su ejecución

La Asociación Empresarial Eólica advierte que estos proyectos son declaraciones de interés y para su ejecución tendrán que ganar la subasta, por lo que antes de 2033 no habrá ninguno en funcionamiento

El Gobierno lanza una consulta para definir la primera subasta de energía eólica marina en España

Plataforma eólica marina flotante
Plataforma eólica marina flotante / E. P.

En España se han presentado más de 49 proyectos de eólica marina flotante, de los cuales 10 están en Andalucía, según la Asociación Empresarial Eólica y promotores consultados por este periódico. Todos estos proyectos suman 18 gigavatios de potencia, 4 de ellos en Andalucía. Las empresas esperan como agua de mayo la convocatoria de la subasta del Estado para saber qué proyectos se ejecutarán y dónde. Por lo pronto, el Gobierno central acaba de lanzar la primera consulta para definir las condiciones de la primera subasta. Sin embargo, la Asociación Empresarial Eólica, dirigida por Juan de Dios López, advierte que los trámites son tan extensos que no veremos un parque eólico marino comercial en funcionamiento en España hasta 2033.

Entre los promotores de esos parques están Ferrovial, Grupo Cobra (hasta 2025 fillial industrial de ACS), Iberblue, Sener o Magel. De los diez proyectos de Andalucía, el mayor de todos es Neptuno, de 1.005 MW en Málaga y promovido por Abei Energy. De otro lado, están Nao Victoria en Málaga, de 1.000 MW, y La Pinta en Almería, de 990 MW, ambos de de Iberblue Wind España. Ferrovial presentó dos proyectos: Terral en Málaga, de 510 MW, y Almadraba en Cádiz, de 495 MW. Además, Capital Energy Offishore informó de su intención de construir el parque Albaicín en Granada, de 510 MW. Grupo Cobra presentó el proyecto Alwind en Almería, de 300 MW, la misma potencia qu el parque Mar de Ágata en Almería, que promovía Sener/Blufloat.

Proyectos de parques eólicos marinos
Proyectos de parques eólicos marinos / Dpto. de Infografía

Magtel tiene dos proyectos. El parque Mileto, con una potencia total de 612 MW y 34 aerogeneradores marinos, está previsto frente a las costas de las provincias de Málaga y Cádiz, a la altura de los términos municipales de Benalmádena, Mijas, Marbella, Benahavís, Estepona, Casares y Manilva, San Roque y La Línea de la Concepción. La energía generada sería evacuada mediante una subestación eléctrica marina conectada a tierra a través de una infraestructura de transporte compuesta por un tramo submarino de aproximadamente 49 kilómetros de longitud y un tramo terrestre adicional previsiblemente de 14 kilómetros soterrado en el caso de que exista capacidad de evacuación en la subestación de la red eléctrica.

El otro proyecto de Magtel es Poseidón, con una potencia prevista de 234 MW y 13 aerogeneradores, frente a los términos municipales de Barbate, Conil de la Frontera, Vejer de la Frontera y Tarifa, en la provincia de Cádiz. Según Magtel, este último proyecto no está dentro de las zonas delimitadas por los Planes de Ordenación del Espacio Marítimo (POEM), por lo que "se plantea a largo plazo, quedando condicionado a la evolución del marco regulatorio aplicable y a la planificación futura del espacio marítimo, así como su viabilidad económica-financiera conforme evolucione la tecnología flotante". Ese proyecto, ubicado en la demarcación Subatlántica, no es zona Zaper.

Carta de intenciones

Todos los proyectos de ólica marina flotante son solo una carta de intensiones, ya que se presentaron sin que los promotores conocieran la lámina de agua donde se podrán ejecutar. Algunos de ellos comunicaron sus planes después de que saliera la revisión definitiva de los Planes de Ordenación del Espacio Marítimo (POEM). En todo caso, todas son anteriores al Real Decreto 962 /2024 que regula en España la producción de energía eléctrica en instalaciones marinas.

Juan de Dios López, director de la Asociación Empresarial Eólica, subraya que no son proyectos en firme, sino "documentos de inicio de proyecto que podemos verlos como una declaración de interés para que la Administración pueda ir iniciando autorizaciones, como los estudios de impacto ambiental". De acuerdo con ese decreto, en España no puede haber un desarrollo de éolica marina comercial que no esté en un marco de concurrencia competitiva, es decir, una subasta. Para que puedan ejecutarse se necesita que se presenten a una subasta, que esté dentro de la zona abierta a subasta, se presente como proyecto y gane".

Esta asociación anuncia sin rodeos que "la mayor parte de los proyectos comerciales de eólica marina flotante presentados en España no llegarán a construirse. Los documentos iniciales de proyectos tienen por objeto facilitar la información suficiente sobre las características generales, así como los efectos previstos sobre el medio ambiente, para que el órgano ambiental competente determine el alcance del Estudio de Impacto Ambiental. Esos proyectos son en realidad declaraciones de intenciones de los promotores". De hecho, Juan de Dios López afirma que "de la lista general de todos los proyectos presentados, algunos de ellos ya no son factibles porque no han caído dentro de las zonas de los POEM, y el resto se tendrán que presentar a una subasta".

Las 19 zonas denominadas Zaper o de alto potencial de energía renovable marina donde pueden intalarse parques eólicas, y por tanto con menos afección a la pesca, suman algo menos de 5.000 kilómetros cuadrados en España. En Andalucía hay dos zonas -una en la costa occidental de málaga y la otra está en la de Granada-Almería, cuya demarcación marítima es Estrecho-Alborán. El objetivo del Gobierno central es desarrollar 3 gigavatios para 2030 de eólica marina florante “y para instalar eso se necesitará el 0,4% del mar territorial”, es decir, unos 1.200 kilómetros cuadrados.

Capacidad

Sin embargo, advierte que con un horizonte 2050, la capacidad a la que podría llegar España es de unos 17 gigavatios, "cuando el compromiso de los gobiernos de la UE para el Mar del Norte es de 15 gigavatios al año. Da una idea de la dimensión estratégica que le están dando porque para ellos es autonomía y seguridad energética, para no ser tampoco muy dependiente de otras fuentes, y al mismo tiempo pueden servir esos parques para monitorizar todo tipo de tráfico a nivel de defensa".

En España todos los proyectos que se harán son de eólica marina flotante porque son los únicos que se pueden presentar por la características de nuestras costas. "En el Mar del Norte la profundidad es relativamente baja, con unos 50 metros, pero en España en cuanto nos alejamos de la costa y a más de 15 kilómetros encontramos profundidades de 600 metros, lo que hace obligatorio que sea flotante", explica el director de la Asociación Empresarial Eólica.

Europa ya cuenta con 37 gigavatios de éolica marina instalada, en su mayoría fija. Las únicas eólica marinas flotantes que existen ahora en España son instalaciones precomerciales. En eólica marina flotante España va muy retrasada respecto al reto de Europa, según el portavoz de la Asociación Empresarial Eólica. "Portugal empezó a hacer instalaciones prototipo frente a sus costas en 2014 y en 2017 las inauguró. Francia nos lleva tres o cuatro años de ventaja a nivel de subasta. En España hay dos prototipos de I + D en Bilbao y Canarias. Los proyectos pilotos de investigación están en torno de 20 megavatios, como el que está frente a la costa de Viana do Castelo, en Portugal. Proyectos precomerciales, como el subastado en Francia o en Reino Unido, están entre 100 y 250 megavatios", explica López, quien recuerda que en todo el mundo la potencia instalada de eólica marina flotante no llega a un gigavatio.

Larga tramitación

El Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (Miteco) ha abierto ya la consulta pública previa para la orden ministerial que establecerá las bases del primer procedimiento de concurrencia competitiva de la eólica marina en España, fase previa para el despliegue de esta tecnología. "No sabemos cuántos megavatios va a subastar el Gobierno. Ahora mismo lo que ha hecho es abrir la consulta para la orden de bases de la subasta de la eólica marina en España. Aprobarán la orden de base para la primera subasta y de ahí, convocarán la primera subasta".

¿Cuándo comenzarán a funcionar los primeros molinos eólicos flotantes en España? "Será un proceso largo porque hay mucha participación pública. En el mejor de los casos, esperamos para finales de 2026 o principios de 2027 la convocatoria de subasta que permitirá presentar ofertas. Eso significa que la publicación sería a final de 2027. Todo eso para saber quién desarrollará esos proyectos, dónde y con qué capacidad. Una vez que se tenga el resultado de la subasta, hay que hacer el proceso administrativo, el papeleo, porque la subasta te adjudica una prioridad de ocupación pero tienes que gestionar la ocupación del dominio público marítimo terrestre. En teoría no puedes ir a poner una boya para hacer mediciones para el estudio de impacto ambiental si no sabes dónde va a ser la subasta. Cuando haya un ganador le darán el permiso de acceso a la zona donde se construirá el parque y podrá tomar medidas, monitorizar ambientalmente, gestionar permisos administrativos... Con todo ese proceso y tramitación, si no hay problemas, los primeros molinos flotantes conectados a la red y produciendo energía no estarán antes de 2033. No veremos parques eólicos marinos flotantes funcionando, de al menos 200 megavatios, antes de siete o nueve años".

Los promotores de estos parques eólicos deben tener paciencia. "Por eso -dice Juan de Dios López- siempre insistimos que aquí hay que tener una visión a largo plazo y mucho apalancamiento financiero porque estamos hablando de inversiones que pueden superar los mil millones de euros cuando se trata de un parque de 200 megavatios, con el estado actual de la tecnología. En otras palabras, tú disparas y no sabes el impacto del disparo hasta ocho años después. Estamos creando un sector nuevo a nivel global. Hay países que están invirtiendo para desarrollar una cadena de valor y una tecnología".

¿Cuál es el coste de inversión en la eólica marina flotante? "Claramente es superior a la eólica marina fija porque es una tecnología por escalar. Podemos estar hablando de unos 4 millones de euros el megavatio, pero hay que tener en cuenta que es una aplicación disruptiva y está en fase de inicio. Las instalaciones que hay ahora funcionando a nivel mundial tienen unos costes elevados, pero irán bajando. Eso sucedió en la fotovoltaica, cuyo coste comenzó en 4 millones de euros por megavatio hace 25 años y ahora está en 600.000 euros".

El desarrollo de la eólica marina parece que tendrá garantiza la evacuación de energía, a diferencia de lo que está ocurriendo con la fotovoltaica. "La propia REE tiene planes de inversión para el desarrollo de la red de transporte, acompasado con el Plan Nacional Integrado de Energía y Clima, que incluye los 3 gigavatios de eólica offshore que en teoría deberían estar construidos para 2030. El desarrollo de la eólica marina no puede desarrollarse sin una planificación a largo plazo de las redes de transporte. Según la configuración de subasta, cuando te adjudican la subasta, te indican la lámina de agua donde puedes construir, el punto de acceso y conexión con una capacidad determinada por el Gobierno. En la propia subasta irá el precio de electricidad de referencia", indica.

"Hay pocas evidencias científicas sobre el impacto ambiental de los parques marinos"

Estos proyectos han encontrado en las asociaciones ecologistas una fuerte oposición por el posible impacto que puedan tener estos parques en el paisaje y el medio marina. Sin embargo, la Asociación Empresarial Eólica señala que "una cosa es lo que uno puede pensar como una amenaza potencial y lo que de verdad se verifica. Falta mucho conocimiento real para estimar los impactos en cada área. Nuestra posición es que cualquier afirmación sobre el impacto en el medio ambiente debe hacerse en base a evidencias contrastadas científicamente. Hay mucha opinión y pocas evidencias en muchas afirmaciones de este tipo. A nivel de impacto visual, cualquier puede ir a Viana do Castelo e intentar ver el parque desde la costa. En un día muy claro es complicado verlo si no sales del puerto".

Agrega que "un parque de 200 MW son diez o doce aerogeneradores marinos, que no tienen que estar alineados con la costa. Hay que hacer estudios para evaluar el impacto ambiental y paisajístico. Los proyectos pilotos de Francia y Portugal tienen una monitorización del impacto ambiental muy estricto. Estos estudios pueden saber qué impacto puede tener un parque eólico marino, cómo podemos eliminar ese impacto y, lo que no se puede eliminar, cómo se puede mitigar, y si no se puede mitigar, cómo se puede compensar".

"Para desarrollar este tipo de instalaciones es importante el diálogo con el territorio, minimizar -dice- los impactos medioambientales que pueda haber, aunque hay estudios científicos que dicen que incluso los impactos pueden ser positivos. De hecho, los estudios medioambientales que se harán de los proyectos permitirán conocer mejor el medio marino".

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