Alto y Claro
José Antonio Carrizosa
Cada vez sale más caro hacerse adulto
Las empresas dedicadas a la distribución de energía eléctrica han comenzado en este mes de febrero a publicar la capacidad de acceso para generación y consumo disponible en sus respectivos nudos. La información es muy detallada y será actualizada mensualmente. También se han publicado dichas capacidades en los nudos de la red de transporte, cuyo propietario y gestor es Red Eléctrica de España. Toda esta información es de libre acceso en las webs correspondientes y su publicación es muy valiosa. En primer lugar, claro está, para quienes pudieran estar interesados en promover un proyecto de generación renovable o de almacenamiento o bien un proyecto que requiera un nuevo consumo o ampliación del ya existente.
La situación, como ya se ha venido publicando desde hace algún tiempo, es sumamente preocupante, dado que esas capacidades son actualmente muy escasas, aunque con una distribución territorial heterogénea, lógicamente. En realidad, es bastante difícil atender nuevas peticiones de acceso para generación o consumo que no requieran una potencia muy reducida. Tan es así, que se ha hecho necesario gestionar la escasez: en el mes de julio de 2025 fue convocado un concurso de acceso para consumos. Ha sido resuelto hace pocos días y, afortunadamente han recibido asignación algunos proyectos industriales muy importantes para Andalucía.
Se ha planeado y se viene gestionado de manera particular la capacidad de evacuación que ha quedado ociosa tras el cierre de las centrales térmicas de carbón. El agente es el Instituto para la Transición Justa del carbón, responsable de convocar y resolver los concursos correspondientes, y hay que reconocer que estos concursos se van perfeccionando tras cada convocatoria. El primero fue el concurso derivado del cierre de la CT de Andorra (Teruel), y ese perfeccionamiento ha sido visible en las características del concurso correspondiente a la CT Puentenuevo (Espiel, Córdoba) y lo es en los actualmente convocados en varios lugares de España. En Andalucía tendrán lugar otros dos concursos, derivados del cierre de las CT Carboneras (Almería) y Los Barrios (Cádiz). El objetivo es animar nuevos proyectos de generación renovable y de almacenamiento de energía, ya que podrán hacer uso de la mencionada capacidad que ha quedado ociosa. Es importante señalar que en la valoración de los proyectos se tiene muy en cuenta la contribución al desarrollo local, como forma de paliar las consecuencias económicas y sociales del cierre de las centrales. Además, el Instituto despliega convocatorias de ayudas a proyectos empresariales en las denominadas zonas de transición justa. Sin ninguna duda, es una forma muy racional de proceder, pero, lógicamente, esa capacidad ociosa es muy insuficiente –y está dónde está, claro– ante las necesidades de nuestro país
Obviamente, la gestión de la escasez no soluciona la escasez, por eso es de esperar que en la nueva planificación de la red eléctrica se admitan las alegaciones bien justificadas que demandan más potencia; es decir, un volumen de inversión en líneas, subestaciones, etc., superior al que se había planteado al inicio del proceso de planificación. Por su parte, también hemos de confiar en que la actualización de la retribución de las inversiones en la red de distribución sea suficientemente satisfactoria para animar una inversión privada (empresas distribuidoras) que es absolutamente imprescindible. No hay alternativa: sin un gran volumen de inversión público y privado es imposible avanzar en la penetración de la generación renovable (y ya es alta) y mucho menos en la electrificación de la economía. Además, se han de construir miles de nuevas viviendas que darán lugar a nuevos consumos (3.500 kWh/año en promedio). En no pocos casos, podría no ser posible la ocupación efectiva de esas nuevas viviendas salvo que aumentase la capacidad de las redes correspondientes.
En España tenemos una oportunidad extraordinaria, podremos generar toda cuanta electricidad renovable fuese necesaria y podremos ser sumamente atractivos para inversiones en proyectos con un gran consumo eléctrico, ya sean plantas industriales, centros de datos, generación de H2 verde, etc. Pero solo podremos aprovecharla si solucionamos las limitaciones que existen en las redes eléctricas, mediante cuantiosas inversiones a realizar con rapidez. Estas inversiones, lógicamente, han de ser retribuidas adecuadamente, lo cual significa que hay que explicarle a la ciudadanía que aumentará la parte de la factura que corresponde a dicha retribución. Es decir, que el Gobierno ha de tener la valentía de explicar que la transición energética no sale gratis, sino todo lo contrario.
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