Ingelectus consigue una facturación récord de cuatro millones en 2025 y se expande por América Latina

La sevillana alcanza los 35 ingenieros en plantilla y fija una hoja de ruta centrada en renovables, redes de distribución y posicionamiento tecnológico

La sevillana Ingelectus roza las 200 plantas renovables controladas con un software 100% hecho en Andalucía

Daniel Morales Wagner, director general de Ingelectus.
Daniel Morales Wagner, director general de Ingelectus. / M. G.

La ingeniería sevillana Ingelectus ha cerrado 2025 como el mejor ejercicio de su historia. La compañía, especializada en el control y la monitorización de redes eléctricas, ha superado por primera vez los cuatro millones de euros de facturación y ha elevado su plantilla hasta los 35 ingenieros, consolidando un crecimiento sostenido que se apoya tanto en el mercado nacional como en su progresiva expansión internacional.

Este balance positivo no solo confirma la solidez del modelo de negocio, sino que marca el punto de partida de una nueva etapa. Con esta base, la empresa afronta 2026 con una hoja de ruta clara: crecer entre un 25% y un 30%, reforzar su presencia en Latinoamérica y duplicar su actividad en el ámbito de la distribución eléctrica en España.

Para entender esta evolución conviene remontarse a sus orígenes. Fundada en 2012 como spin-off del Departamento de Ingeniería Eléctrica de la Universidad de Sevilla, Ingelectus nació impulsada por catedráticos y profesores con el objetivo de desarrollar soluciones avanzadas capaces de responder a los retos técnicos de la red eléctrica y aportar valor al tejido industrial andaluz.

Ese vínculo con la universidad no solo explica su ADN tecnológico, sino que sigue siendo hoy una de sus principales fortalezas, especialmente en un contexto de alta demanda de talento especializado. “La universidad es nuestra cantera. Intentamos identificar perfiles interesantes incluso antes de que terminen la carrera, incorporándolos con contratos en prácticas en cuarto de grado o durante el máster para involucrarlos desde muy pronto en la empresa”, explica su director general, Daniel Morales.

El crecimiento del equipo ha ido acompañado de una mayor complejidad técnica y de la ampliación progresiva de su cartera. En estos años, Ingelectus ha completado más de 200 proyectos de modelado y simulación de redes eléctricas, posicionándose como socio estratégico para compañías que requieren soluciones precisas en entornos industriales, tecnológicos y de infraestructuras.

Tres grandes verticales

Sobre esa experiencia se articula hoy su actividad, estructurada en tres grandes verticales. La primera está centrada en energías renovables; la segunda, en la distribución eléctrica a través de plataformas de smart grids; y la tercera, en la maniobra controlada en subestaciones. “Nuestro eje está claramente en las dos primeras, donde concentramos la mayor parte de los recursos y ofrecemos tanto producto como servicio”, señala Morales a este periódico.

En el ámbito de las renovables, Ingelectus ha desarrollado su propia InPWR Control Suite, un conjunto de soluciones que incluye controladores inteligentes y herramientas de análisis adaptadas a la normativa de cada país, cliente y proyecto. Desde InPPC, estándar para plantas de una sola tecnología, hasta InMPPC e InEMS, orientadas a plantas híbridas con fotovoltaica, eólica y almacenamiento, el porfolio ha ido ampliándose al ritmo de las necesidades del mercado. Esta línea está registrando una fuerte penetración en mercados como México, Chile, Perú o Colombia, además de España y Europa, e incluso comienza a abrirse paso en Estados Unidos.

Ese despliegue exterior no ha sido casual. La internacionalización se ha consolidado como uno de los grandes vectores de crecimiento de la compañía. El proceso comenzó de la mano de partners nacionales -algunos con sede en Andalucía- que trabajan para multinacionales con fuerte presencia en Latinoamérica. “Con la experiencia ganada y las buenas referencias obtenidas, las empresas locales han empezado a buscarnos directamente como proveedores”, apunta Morales.

En paralelo a su expansión internacional, la firma ha reforzado su posicionamiento en el mercado nacional a través del área de distribución. En este ámbito, la plataforma InGrid se ha convertido en una herramienta de referencia para un sector clave en plena transición energética y que en España está representado por unas 300 distribuidoras.

Gracias a un gemelo digital de la red, estas compañías pueden calcular su capacidad para conectar nuevos suministros o integrar generación distribuida, además de detectar fraudes eléctricos. De cara a 2026, el objetivo es ambicioso: duplicar la red monitorizada con InGrid y pasar de 60.000 puntos de suministro a más de 150.000, consolidando al mismo tiempo una mayor tracción en el mercado nacional.

La tercera vertical, la de maniobra controlada, completa el mapa de actividad de la empresa y es la única que se desarrolla en colaboración con un tercero. Desde 2015, Ingelectus es socio oficial en España de la compañía canadiense Vizimax, que trabaja con Red Eléctrica de España, prestando consultoría técnica especializada y suministrando dispositivos para subestaciones de alta tensión.

Crecer desde la innovación

De forma transversal, la empresa mantiene una fuerte apuesta por la I+D, cada vez más orientada a reforzar su propio posicionamiento tecnológico. “Antes participábamos en proyectos de innovación porque nos llamaban desde fuera. Ahora tenemos mucho más claro dónde aportamos valor y somos nosotros quienes proponemos las temáticas, muy alineadas con la mejora de nuestros productos y servicios”, subraya Morales.

Ese foco encaja, además, con la evolución del sector energético tras el apagón registrado el año pasado. “Ha marcado un antes y un después. Los informes oficiales, tanto de Red Eléctrica como de Entso-e, han puesto el acento en el control de tensión y en la coordinación entre transporte y distribución”, recuerda. En ese escenario, las renovables están llamadas a jugar un papel activo en la estabilidad de la red, al igual que el almacenamiento energético. “Eso nos beneficia directamente, porque estamos precisamente trabajando en el desarrollo de controles avanzados para renovables y plantas híbridas, así como en la red de distribución”, afirma.

De cara a 2026, Ingelectus aspira no solo a crecer en cifras, sino a consolidarse como referente tecnológico en monitorización y control de redes eléctricas, tanto dentro como fuera de España. Una ambición coherente con su visión de sostenibilidad, centrada en un sistema energético con menos emisiones de dióxido de carbono y con una red de distribución cada vez más protagonista. “Nuestro mayor impacto en sostenibilidad no está tanto en los sellos, como la ISO 14001, sino en la tecnología que desarrollamos y en cómo ayuda a transformar el sistema”, concluye Morales.

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