La flota de bajura de Andalucía exige que el nuevo reglamento de control de pesca europeo se ajuste a su realidad y no se les aplique

Los barcos del Golfo de Cádiz se han mantenido amarrados este martes como protesta

La federación nacional plantea paros el día 22, por la reunión en el Ministerio, que podrían ser desde el lunes

Barcos de pesca en el puerto de Isla Cristina, en una imagen de archivo.
Barcos de pesca en el puerto de Isla Cristina, en una imagen de archivo. / Jordi Landero

La flota de bajura de Andalucía exige que el nuevo reglamento de control de pesca europeo se ajuste a su realidad, de tal manera que queden sin efecto las recientes medidas y a sus barcos se les mantenga las normas que hasta el pasado 10 de enero regulaban su actividad. Los pescadores consideran "inviable" aplicar las medidas ahora impuestas y estudian la protesta que el sector prepara a nivel nacional. El Gobierno ha establecido una moratoria de las sanciones por imcumplir las reglas hasta el día 22, cuando hay convocada una reunión en Madrid en el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación para analizar la situación.

"La Federación Nacional de Cofradías de Pescadores ha mandado un cuestionario a las cofradías para que digan si se sumarían a un paro a partir del próximo lunes (19 de enero) o si harían el paro el día 22, explica José María Gallart, presidente de la Federación Andaluza de Asociaciones Pesqueras (Faape). La entidad nacional quiere reivindicar que la Administración española flexibilice la normativa de la Unión Europea, porque, a su juicio, es "imposible de cumplir".

El lunes los barcos del Golfo de Cádiz y, en el Mediterráneo, del Puerto Cala de Vélez ya se mantuvieron amarrados como primera muestra de sus quejas. Este martes, las embarcaciones han permanecido en los puertos onubenses y gaditanos, mientras que las embarcaciones de Vélez han vuelto a salir a la mar. La parada responde a las quejas por las nuevas reglas, pero también "por la hartura de tantísimo control y tantísimas normas", precisa el secretario general técnico de la Cofradía de Pescadores de Sanlúcar, José Carlos Macías. "A los pescadores hay que dejarlos trabajar y dejarse de tantas amenazas", añade el patrón mayor de la Cofradía de Pescadores de Sanlúcar, Antonio Romero Buzón. Los barcos sanlúqueños retomarán su actividad este miércoles, una decisión que barajan en Isla Cristina y Punta del Moral.

Razones del conflicto

"Cambia la forma de hacer el día, el diario electrónico de a bordo. Antes era para los barcos mayores de 18 metros y que ahora para los mayores de 12 metros. Ante no se registraban las capturas menores de 50 kilos y ahora obligan desde el kilo 1", resume Gallart, que incluye el preaviso excesivo de entrada a puerto.

Los pescadores consideran que el Reglamento de Control de Pesca es imposible de cumplir para la pesca de bajura. La obligación de comunicar con cuatro horas de altelación la entrada a puerto tiene difícil aplicación para unos barcos que faenan cerca de la costa. Hasta ahora solo tenían que informar cuando estaban entrando en el recinto. La notificación previa resulta inviable porque el fin de la jornada depende de la meteorología, el estado del río Guadalquivir o la disponibilidad del recurso, exponen desde Sanlúcar. A eso se suman los posibles problemas de enganche de red que se puedan producir o que se haya recuperado más basura de la habitual, con el consiguiente retraso en la llegada a los muelles.

Tampoco están de acuerdo con la obligación de pesar todas las capturas realizadas desde el primer kilo, sea cual sea el volumen global. Para empezar, los barcos no cuentan con básculas adaptadas para evitar los posibles márgenes de error en el peso, que solo se permite del 20%, en pescas muy reducidas. "Muchos son barcos de reducidas dimensiones, sometidos a vaivenes en el mar, en los que llevar básculas de este tipo es complicado", expone el presidente de Faape.

Pero, además, los pescadores advierten de que se trata de una nueva carga administrativa complicada de asumir para embarcaciones pequeñas, con poco espacio y sin personal auxiliar, donde prima la seguridad y la manipulación del pescado, advierte.

Exigencias del sector andaluz

"Esperamos que la Secretaría General de Pesca, que es consciente de la situación, pueda solventarlo", comenta José María Gallart. La solución pasa, deja claro, "mantener las directrices que había con anterioridad a la entrada en vigor de esta norma que no tiene ningún sentido, por lo menos para las característica de nuestra flota". Con las normas anteriores, los problemas creados ahora se resolverían, abunda.

La Cofradía sanluqueña detalla que no cuestionan los objetivos de control, trazabilidad y sostenibilidad de la norma, pero sí la falta de adaptación a las particularidades de la pesca artesanal, que consideran un pilar económico, social y cultural del litoral andaluz. Las protestas buscan instar al Ministerio a revisar las nuevas obligaciones e introducir criterios de flexibilidad y proporcionalidad que se ajusten a la realidad operativa de la flota de bajura.

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