Moeve activa una inversión de 1.000 millones para arrancar el Valle Andaluz del Hidrógeno en un mes

Masdar y Enalter se suman como socios al proyecto, que comenzará con las obras de Onuba, la planta de hidrógeno verde que la compañía construirá en Palos de la Frontera

Moeve y Atlantic Copper ya tienen luz verde definitiva para sus proyectos Onuba y CirCular en Huelva

El Energy Park La Rábida, de Moeve, donde se construirá la planta Onuba, del Valle Andaluz del Hidrógeno.
El Energy Park La Rábida, de Moeve, donde se construirá la planta Onuba, del Valle Andaluz del Hidrógeno. / M.G.
Jesús Pulido

Huelva, 02 de marzo 2026 - 11:48

Moeve ha dado el paso que el sector llevaba meses esperando: la decisión final de inversión para la primera fase del Valle Andaluz del Hidrógeno Verde, con más de 1.000 millones de euros comprometidos. La primera gran pieza del puzzle es el Proyecto Onuba, la planta de hidrógeno verde que se ubicará en el Energy Park La Rábida, en Palos de la Frontera (Huelva). La compañía confirma así el arranque de uno de los desarrollos de hidrógeno renovable más ambiciosos de Europa, después de que su consejo de administración aprobara la inversión y de que el Ministerio para la Transición Ecológica haya adjudicado de forma definitiva el acceso a red necesario en los nudos onubenses de Colón y Palos. Aunque aún no hay fecha definitiva para el arranque de las obras, este periódico ha podido saber que la energética baraja que entre finales de marzo o bien ya en abril, pasada la Semana Santa, se ponga la simbólica primera piedra del megaproyecto que está llamado a liderar la tercera revolución industrial en el sur de Europa.

El anuncio de la decisión final de inversión, adelantado por Financial Times, da luz verde definitiva a esta primera fase del Valle, que contempla la instalación en Palos de un electrolizador de 300 megavatios (MW) de potencia, acompañado de nueva generación solar y eólica para producir hidrógeno verde a gran escala. El proyecto cuenta con más de 300 millones de euros de Fondos Europeos NextGeneration vinculados a su condición de Proyecto de Interés Común Europeo (PCI), y forma parte de una hoja de ruta que prevé alcanzar 2 gigavatios (GW) de electrólisis y hasta 300.000 toneladas anuales de hidrógeno renovable entre las plantas de Palos de la Frontera y San Roque (Cádiz).

La novedad no es solo la ratificación de la inversión, sino también la estructura accionarial con la que echará a andar el Valle Andaluz del Hidrógeno. Según ha publicado Expansión, Moeve controlará el 51% de esta primera fase, mientras que el 49% restante se repartirá entre dos socios de referencia: Masdar, el brazo de renovables del Emirato de Abu Dabi, y Enalter, sociedad que agrupa a Enagás Renovable y Alter Enersun. A través de Enagás Renovable participa también Pontegadea, el vehículo inversor de Amancio Ortega, mientras que Alter Enersun está controlada por el empresario extremeño Ricardo Leal. La operación supone el desembarco de Masdar en su primer gran proyecto de hidrógeno en Europa y refuerza la presencia de capital español en la transición energética a través de dos de las mayores fortunas del país.

Onuba, la primera gran pieza

El Proyecto Onuba se convertirá en la primera gran pieza operativa del Valle Andaluz del Hidrógeno Verde, eje central de la estrategia ‘Positive Motion’ con la que Moeve pretende transformar sus parques energéticos en polos de combustibles renovables y moléculas verdes. La planta onubense tendrá capacidad para producir en torno a 45.000 toneladas anuales de hidrógeno en su fase inicial, destinadas tanto al consumo propio de las instalaciones industriales del Energy Park La Rábida como al suministro a terceros, especialmente en sectores difíciles de electrificar como el transporte pesado, la aviación —a través de combustibles sostenibles de aviación (eSAF)— y el transporte marítimo mediante metanol, amoniaco o gas natural sintético.

El movimiento se produce en un contexto de enfriamiento del entusiasmo por el hidrógeno en Europa. Financial Times recuerda que más de medio centenar de proyectos se han retrasado o cancelado en los últimos años por los elevados costes, la falta de infraestructuras y la ausencia de demanda sólida por parte de los compradores. Sin embargo, el consejero delegado de Moeve, Maarten Wetselaar, defendía en el diario británico que la tesis de fondo no ha cambiado: la transición energética sigue marcando el rumbo, el clima científico respalda la descarbonización y, a su juicio, los proyectos que logren cerrar el triángulo de energía renovable competitiva, acceso a red y ayudas públicas tendrán recorrido.

En este sentido, la compañía sostiene que podrá producir hidrógeno renovable “muy por debajo de los seis euros por kilo”, aproximadamente el doble del coste del hidrógeno convencional fabricado a partir de gas natural, con la expectativa de reducir esa brecha a medida que se escalen las tecnologías y se desplieguen nuevas infraestructuras. Andalucía —subraya Moeve— presenta unas condiciones singulares de viento y sol que permiten maximizar las horas de producción renovable, factor clave para acercarse a los objetivos de competitividad marcados por Bruselas.

El anuncio llega después de que el Ministerio para la Transición Ecológica haya cerrado, con resolución ya publicada en el BOE, el primer concurso de capacidad de acceso a demanda en determinados nudos de la red de transporte. En los nudos onubenses de Colón y Palos se han adjudicado 257,3 MW de potencia a Moeve y 18,7 MW a Atlantic Copper, asociados a inversiones de 703 y 415,5 millones de euros respectivamente, según la resolución oficial. En el caso de Moeve, esta capacidad permitirá conectar el electrolizador de la planta Onuba y la nueva generación renovable; en el de Atlantic Copper, alimentar la planta de reciclaje de residuos electrónicos CirCular, que la compañía prevé poner en marcha en el segundo trimestre de este año en el entorno del polo industrial de Huelva.

Ese acceso a red era, hasta hace pocas semanas, el principal cuello de botella para la decisión final de inversión. El concurso en Colón y Palos se había convertido en una pieza crítica en un sistema eléctrico tensionado por la irrupción simultánea de proyectos industriales, centros de datos y nuevas demandas energéticas. La adjudicación definitiva despeja ahora el camino para que las compañías reactiven sus procedimientos de acceso y conexión ante el operador del sistema y, en el caso de Moeve, para que la FID aprobada por el consejo se traduzca en obras sobre el terreno.

Según fuentes del sector consultadas por este diario, la colocación de la primera piedra del Proyecto Onuba es “inminente”. La compañía maneja una horquilla temporal entre finales de marzo y principios de abril, una vez pasada la Semana Santa, para escenificar el arranque de los trabajos en el Energy Park La Rábida, siempre que se vayan cerrando los últimos hitos administrativos y contractuales. Esa puesta de largo marcará, en la práctica, el inicio de la reconversión del histórico complejo industrial onubense en uno de los grandes centros europeos de producción de moléculas renovables.

Andalucía, el gran hub europeo de hidrógeno

El Valle Andaluz del Hidrógeno Verde, presentado a finales de 2022 con la presencia del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, implica una inversión global superior a 3.000 millones de euros en hidrógeno y derivados, a los que se suman otros 2.000 millones en nueva potencia renovable para alimentar las plantas, según las cifras avanzadas por Moeve en su momento. La ambición pasa por situar a Andalucía como uno de los grandes hubs europeos de hidrógeno y combustibles sintéticos, con Palos de la Frontera y San Roque como polos complementarios en la fachada atlántica y mediterránea.

La entrada de Masdar, Enalter y Pontegadea aporta, además, una dimensión financiera y geopolítica adicional al proyecto. Para el grupo emiratí, Onuba es su primer gran movimiento en hidrógeno en Europa después de haber firmado alianzas relevantes en renovables con grupos como Endesa o Iberdrola. Para Amancio Ortega y Ricardo Leal, supone pasar de ser proveedores de energía renovable o socios en infraestructuras a participar directamente en la cadena de valor del hidrógeno, en un momento en el que los grandes fondos internacionales buscan posiciones en proyectos capaces de superar la fase de anuncios y convertirse en activos operativos.

El impacto sobre la economía andaluza se medirá en varios planos. En el estrictamente industrial, Onuba se concibe como palanca para descarbonizar progresivamente las unidades de refino y producción de combustibles de Moeve en Huelva y para suministrar hidrógeno y derivados a terceros, reforzando la competitividad del tejido industrial asociado al puerto y al polo químico-energético. En el plano inversor, la combinación de capital privado y fondos europeos coloca a la provincia en el mapa de los grandes proyectos tractores vinculados a la transición energética, en paralelo a otras iniciativas como CirCular o los desarrollos mineros y metalúrgicos asociados a materias primas críticas.

El calendario es exigente. Moeve prevé que Onuba inicie producción en 2029, según recoge Financial Times, en un contexto de fuerte competencia internacional por captar inversiones en hidrógeno y por consolidar cadenas de suministro de combustibles sostenibles para aviación y transporte marítimo. Al mismo tiempo, la compañía mantiene que su apuesta no depende de infraestructuras como el futuro corredor H2Med entre Barcelona y Marsella, sino de la capacidad de generar hidrógeno competitivo en origen y de monetizarlo a través de su consumo propio y la venta de certificados verdes a terceros.

Mientras el sector ajusta expectativas y Europa entra en una fase de selección natural de proyectos, la decisión de Moeve sitúa de nuevo a Andalucía —y especialmente a Huelva— en el centro del mapa europeo del hidrógeno.

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