Bruselas urge a la Eurocámara a ratificar en marzo el acuerdo comercial con EEUU
El comisario de Comercio defiende la necesidad de avanzar en el proceso y evitar un deterioro de las relaciones económicas transatlánticas.
EEUU activa el nuevo arancel global del 10% mientras estudia cómo elevarlo al 15%
La Comisión Europea ha intensificado la presión sobre el Parlamento Europeo para que ratifique en marzo el acuerdo comercial alcanzado con Estados Unidos, en un contexto marcado por la incertidumbre generada tras la reciente sentencia del Tribunal Supremo estadounidense que cuestiona la política arancelaria de la Administración de Donald Trump.
El comisario europeo de Comercio, Maros Sefcovic, compareció ante la comisión de Comercio Internacional de la Eurocámara para defender la necesidad de avanzar en el proceso legislativo y evitar un deterioro de las relaciones económicas transatlánticas.
Sefcovic explicó que, tras el fallo judicial que tumbó los primeros aranceles indiscriminados aplicados por Washington, ha mantenido contactos “intensos” con sus homólogos estadounidenses, entre ellos el secretario de Comercio, Howard Lutnick, y el representante comercial, Jamieson Greer.
Según indicó, ambos le han transmitido garantías de que Estados Unidos “sigue comprometido” con el acuerdo negociado el pasado verano y que su intención es respetar los términos pactados siempre que la Unión Europea haga lo propio.
Washington dice estar comprometido a cumplir el acuerdo
El comisario relató que recibió una llamada desde Washington el sábado por la mañana en la que se le aseguró que, pese a la sentencia del Supremo y a la compleja transición administrativa que afronta el país, la voluntad del Gobierno estadounidense es mantener la vigencia del pacto.
“Quieren asegurarnos que respetarán el acuerdo si nosotros lo respetamos”, afirmó ante los eurodiputados, subrayando que Estados Unidos atraviesa un periodo de adaptación que podría prolongarse “tres o cuatro meses”, mientras determina cómo aplicar el fallo judicial.
La Eurocámara decidió este lunes suspender temporalmente la votación de las dos legislaciones necesarias para la ratificación, al considerar que la imposición por parte de Washington de un arancel global del 10% a las importaciones de terceros países -en vigor desde este martes- podría contravenir el espíritu del acuerdo.
Sin embargo, Sefcovic insistió en que estos nuevos gravámenes respetan las excepciones negociadas con la UE para sectores estratégicos como el aeronáutico, el farmacéutico y determinados productos energéticos.
El pacto comercial con EEUU
El pacto comercial establece un techo del 15% para la mayoría de los aranceles estadounidenses aplicados a las exportaciones europeas, a cambio de que la UE renuncie a represalias y acepte un arancel general del 15% para la mayor parte de los productos estadounidenses.
Washington, por su parte, se comprometió a permitir la entrada de bienes industriales europeos libres de aranceles. Sefcovic defendió que este marco “restauró una muy necesaria certeza y estabilidad” en las relaciones económicas bilaterales, y recordó que la alternativa habría sido “una guerra comercial” con consecuencias imprevisibles para ambas economías.
“Sé que a muchos no les gustó el acuerdo, pero nunca escuché una alternativa viable”, reprochó el comisario a los eurodiputados, preguntándose si habría recibido elogios en caso de anunciar el pasado agosto que las negociaciones habían fracasado y que la UE se encaminaba hacia un conflicto arancelario con Estados Unidos.
Qué pasará con el acero y el aluminio
Uno de los puntos más sensibles sigue siendo el tratamiento del acero y el aluminio, sobre los que Estados Unidos mantiene un recargo del 50%, también aplicado a las importaciones europeas, pese al límite del 15% fijado en el acuerdo.
Sefcovic aseguró que este asunto ha sido objeto de conversaciones detalladas con Lutnick y Greer, y se mostró “optimista” respecto a la posibilidad de encontrar una solución “muy pronto”. Según explicó, ambas partes están explorando fórmulas para abordar el problema de los derivados del acero y el aluminio de manera “más práctica y productiva”, aunque evitó concretar plazos o el alcance de un eventual entendimiento.
Voto en marzo
El comisario pidió a la Eurocámara que mantenga como objetivo un voto en el pleno de marzo, siempre que Bruselas reciba las aclaraciones solicitadas a Washington sobre el alcance real de los nuevos aranceles del 10%.
La ratificación permitiría iniciar las negociaciones interinstitucionales con los gobiernos europeos para cerrar la versión definitiva del texto, un proceso en el que los eurodiputados “tendrán todas las opciones para enmendar el acuerdo”, recordó.
Una cláusula que permita suspender el pacto
Mientras tanto, varios grupos parlamentarios reclaman introducir una cláusula que permita suspender el pacto si la Administración Trump amenaza con nuevos aranceles a la UE, como ocurrió a finales de enero durante la crisis diplomática en torno al control de Groenlandia.
También exigen que Estados Unidos reduzca los actuales recargos del 50% al acero y al aluminio europeos, considerados incompatibles con el espíritu del acuerdo.
En un clima de creciente tensión comercial global, Bruselas insiste en que la ratificación del pacto es esencial para preservar la estabilidad económica y evitar un deterioro mayor en las relaciones con su principal socio estratégico.
La decisión final recaerá en el pleno del Parlamento Europeo, que deberá valorar si las garantías ofrecidas por Washington son suficientes para avanzar o si, por el contrario, persisten dudas que justifiquen un nuevo aplazamiento.
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