Moldtech amplía instalaciones y apuntala el negocio de 2026 con una cartera inicial de proyectos de 15,4 millones en diez países

La compañía especializada en prefabricados de hormigón entra en el sector de las fachadas industrializadas residenciales junto con Hermanos Quijada

La sevillana Moldtech aborda en el exterior seis proyectos simultáneos de construcción industrializada por importe de 5 millones

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Un operario en la planta de la empresa ubicada en Alcalá de Guadaíra (Sevilla). / Juan Carlos Vázquez

La sevillana Moldtech, especializada en maquinaria y moldes para prefabricados de hormigón, ha arrancado 2026 con una cartera de pedidos de 15,41 millones de euros distribuida en una decena de países, un volumen con el que prevé apuntalar su objetivo de superar los 25 millones en facturación al cierre del ejercicio. La compañía aspira así a lograr un récord histórico en sus cuentas anuales, apoyándose en la nueva capacidad productiva de sus instalaciones para atender la carga de proyectos.

En este sentido, la firma acaba de acometer una inversión de dos millones de euros en la ampliación de su planta de la localidad de Alcalá de Guadaíra, mediante la adquisición de tres parcelas colindantes que suman más de 14.000 metros cuadrados adicionales. El nuevo complejo –operativo desde finales de 2025– le ha permitido duplicar la superficie destinada a usos productivos de maquinaria y moldes, así como optimizar los flujos de fabricación, almacenamiento y logística.

Nacida en 1986 como una pequeña empresa familiar dedicada al mantenimiento y reparación de equipos para clientes de prefabricados de hormigón, el grupo ha evolucionado hasta convertirse en un referente internacional, un ámbito del que procede en torno al 97% de su negocio, abarcando en estos momentos los cinco continentes con contratos de ingeniería avanzada en soluciones para este sector y de construcción en las áreas residencial, civil e industrial.    

“Nuestro crecimiento se apoya en una base industrial sólida y en una clara vocación internacional”, explica a este diario el fundador y CEO de Moldtech, Ángel Cejudo, que señala, además, a “Alemania, Norteamérica y Europa del Este como mercados estratégicos”. “La ampliación de nuestras instalaciones es una apuesta clara por el futuro porque nos permite seguir expandiéndonos desde aquí, generando empleo cualificado y reforzando nuestra capacidad productiva”, añade el directivo.

Los nuevos proyectos en el exterior se reparten en Rumanía, principal mercado por volumen, con pedidos de grandes infraestructuras; Alemania, donde la compañía ha comenzado su actividad con iniciativas de elevada complejidad técnica; EEUU y Canadá, para el desarrollo de sendos centros penitenciarios; Francia y México, con soluciones de industrialización y edificación; y países de Europa del Este y del entorno ruso, que mantienen una demanda sostenida en prefabricados de hormigón.

El departamento de ingeniería de Moldtech, que se encarga del diseño de los proyectos. / Juan Carlos Vázquez

Negocio de fachadas residenciales

Por su parte, la cartera en España abarca tanto edificación residencial como obra civil. Así, Moldtech acaba de cerrar un acuerdo con la constructora Hermanos Quijada, con sede en El Saucejo (Sevilla), para entrar en la industrialización de fachadas residenciales; y ejercutará junto con la también sevillana Adymar, el suministro de moldes para semimarcos destinados a depósitos estancos de separación de grasas e hidrocarburos integrados en infraestructuras viarias.

Entre los hitos de 2025, sobresale el suministro de un molde de 600 toneladas para la fabricación de vigas de 50 metros en Eslovenia; el desarrollo de nuevas líneas de producción de elementos pretensados para el sector industrial en Europa del Este; la participación en la construcción de la Autostrada A8 y de la nueva nave de Damen Shipyards en Galati (Rumanía) junto a Elenor; o el lanzamiento de un nuevo molde 3D para huecos de ascensor, orientado a la edificación industrializada.

Terminación de uno de los moldes para prefabricados de hormigón. / Juan Carlos Vázquez

De Sevilla a los cinco continentes 

La compañía, que cerró 2025 con una facturación de 23 millones de euros –en línea con las cifras registradas en los dos ejercicios anteriores– y una plantilla de 180 trabajadores, dio su primer salto exponencial en 2005 cuando comenzó el diseño y la elaboración propia de moldes de hormigón, lo que dio lugar a una rápida expansión en el mercado nacional. Solo tres años después, en 2008, inició su aventura internacional, con un hito clave en 2010 al firmar su primer contrato en Rusia.

A esta primera pica fuera de las fronteras españolas se han ido sumando otras después hasta alcanzar en estos momentos una fuerte presencia en el mercado exterior. Su red actual abarca los cinco continentes, con 500 proyectos ejecutados en más de 80 países, entre los que sobresalen EEUU, Singapur, Francia, Marruecos, Australia, Egipto, Reino Unido, Rumanía, México, Chile o Malasia, un posicionamiento que le ha permitido más que duplicar sus ventas desde 2020.

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