Andalucía pone fin a una década de sangría del viñedo mientras España baja por primera vez de las 900.000 hectáreas
El aumento de la superficie andaluza de uva para vinificación en un 1% contrasta con la caída nacional del 2,4% en el último año
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El viñedo andaluz rema a contracorriente del español. En 2025, la comunidad aumentó un 1% su superficie de viñedo para uva de transformación, hasta alcanzar las 20.887 hectáreas, según la Encuesta sobre Superficies y Rendimientos de Cultivos del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA), analizada por la Interprofesional del Vino de España (OIVE).
El avance contrasta con la evolución nacional, donde la superficie cayó un 2,4% para bajar por primera vez de las 900.000 hectáreas, hasta situarse en 889.470.
El crecimiento en Andalucía, aunque modesto en cifras absolutas —205 hectáreas más—, pone fin a nueve años consecutivos de retroceso, en los que la región ha perdido más de 4.000 hectáreas de viñedo.
Andalucía se mantiene como la novena posición del ranking autonómico con apenas el 2,3% del total de la superficie de viñedo nacional. Sin embargo, su evolución en el último año rompe con la tendencia dominante en el sector: es junto a Castilla y León y La Rioja una de las tres únicas comunidades que aumentaron su superficie en 2025, mientras que Cantabria, con una presencia testimonial, la mantuvo sin cambios.
El impulso andaluz se apoya especialmente en el viñedo de secano. En este tipo de cultivo, la comunidad registra el mayor crecimiento relativo del país, con un aumento del 2,3%, hasta alcanzar las 19.379 hectáreas. En un contexto de retrocesos generalizados, este dato sitúa a Andalucía como una de las pocas regiones donde el secano no solo resiste, sino que avanza.
Una década marcada por el ajuste
Pese al repunte de 2025, el balance a medio plazo sigue siendo negativo. En los últimos diez años, Andalucía se ha dejado en el camino 4.064 hectáreas de viñedo de vinificación, lo que supone un descenso del 16,3%. Es el tercer mayor retroceso relativo entre las comunidades autónomas, solo por detrás de la Región de Murcia (-31,3%) y la Comunidad de Madrid (-24%), y muy cerca de Canarias (-16,2%).
En 1980, al inicio de la serie histórica, Andalucía contaba con 102.560 hectáreas de viñedo. Con la llegada del nuevo siglo, la superficie se redujo a menos de la mitad y en 2010 cayó por debajo de las 30.000 hectáreas. Desde entonces, el descenso ha sido continuado hasta tocar el nuevo suelo en torno a las 20.000, nivel en el que ahora parece haberse estabilizado.
El viñedo pierde terreno en España
El avance andaluz se produce en un año especialmente negativo para el conjunto del país, que pierde 39.048 hectáreas de viñedo en solo un ejercicio, hasta las 889.470, muy por debajo del millón de hectáreas que superó por última vez en 2010.
La comparación histórica es aún más contundente. Desde 1980, cuando la superficie de uva de transformación alcanzaba las 1.642.622 hectáreas, el viñedo español se ha reducido en 753.152 hectáreas, lo que supone un desplome del 45,9%.
La reducción nacional se produce en un contexto de desequilibrio entre la oferta y la demanda, frente al que algunos consejos reguladores, principalmente del norte del país, y las principales organizaciones agrarias reclaman al Gobierno un plan de ayudas para el arranque voluntario de viñedo, como el propuesto por los países de la UE. Argumentan que, sin apoyo público, el ajuste se produciría de forma desordenada mediante el abandono, con los consiguientes efectos económicos y sociales negativos en las zonas rurales.
Sin embargo, el Ministerio de Agricultura, con Luis Planas al frente, se ha mostrado contrario al arranque subvencionado, toda vez que considera que la situación del sector en España no lo justifica y que existen otros instrumentos para gestionar el mercado, rechazo criticado por el sector, que advierte del riesgo de pérdida de superficie y de viñedos sin una solución planificada.
Castilla-La Mancha, al frente pero cae
Castilla-La Mancha sigue concentrando casi la mitad del viñedo nacional, con 422.391 hectáreas. Sin embargo, también lidera el descenso en términos absolutos, con 12.656 hectáreas menos que en 2024 (-2,9%), una caída que explica buena parte del retroceso nacional.
Castilla y León es la gran excepción entre las regiones con mayor superficie. Supera a Extremadura como segunda comunidad con más viñedo, tras crecer un 1,2%, hasta las 81.035 hectáreas. Extremadura, por el contrario, baja a la tercera posición con 76.536 hectáreas (-5,4%).
Por detrás se sitúan Cataluña (56.810 hectáreas), Comunidad Valenciana (56.719) y La Rioja, que con 53.370 hectáreas y un ligero aumento del 0,2% es la última comunidad que supera las 50.000 hectáreas.
Secano y regadío, ambos a la baja
Del total de viñedo existente en España en 2025, el 59,4% corresponde a secano y el 40,6% a regadío. Ambos sistemas reducen superficie respecto al año anterior, aunque el ajuste es más acusado en el regadío (-2,7%) que en el secano (-2,1%).
Castilla-La Mancha domina también este reparto, ya que concentra el 39,1% del viñedo nacional de secano y casi el 60% del regadío. Otras comunidades como Navarra y Baleares cuentan con más superficie de regadío que de secano, una excepción en el mapa vitícola español.
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