Netflix se retira de la puja por Warner y deja vía libre a Paramount

La compañía considera que igualar los 31 dólares por acción ofrecidos por Paramount Skydance ya no es “financieramente atractivo” y reafirma su apuesta por el crecimiento orgánico y la recompra de acciones

Warner abre la puerta a negociar con Paramount tras la mejora de su oferta

Netflix, Paramount, Warner
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Netflix ha decidido retirarse definitivamente de la pugna por Warner Bros. Discovery y no mejorará su oferta tras la última propuesta presentada por Paramount Skydance, que el consejo de administración de Warner ha calificado formalmente como "propuesta superior".

Eso abría, en la práctica, una ventana de cuatro días hábiles para que Netflix pudiera igualar o mejorar las condiciones. Finalmente, ha optado por no hacerlo.

La empresa californiana comunicó que ha "declinado aumentar su oferta" después de recibir la notificación oficial en la que Warner le informaba de esa calificación.

En una declaración conjunta, los codirectores ejecutivos Ted Sarandos y Greg Peters defendieron que el acuerdo negociado el pasado diciembre con Warner "habría creado valor para los accionistas, con un camino claro hacia la aprobación regulatoria", pero fueron contundentes: "Al precio requerido para igualar la última oferta de Paramount Skydance, el acuerdo ya no es financieramente atractivo". De ahí la decisión de no presentar contraoferta.

"Deseable al precio adecuado, no imprescindible a cualquier precio".

Ambos ejecutivos agradecieron al consejero delegado de Warner, David Zaslav, y a su equipo directivo "por llevar a cabo un proceso justo y riguroso", y consideraron que Netflix habría sido "un buen administrador de las marcas icónicas de Warner Bros.".

Pero resumieron su posición en una frase que condensa toda la lógica de su retirada: era una operación "deseable al precio adecuado, no imprescindible a cualquier precio".

La decisión llega después de que Paramount Skydance mejorara esta semana su propuesta económica hasta los 31 dólares en efectivo por acción, frente a los 30 ofrecidos anteriormente, con un pago adicional de 0,25 dólares por acción y trimestre a partir del 30 de septiembre de 2026 si la operación no se hubiera cerrado para entonces.

Con ese movimiento buscaba reforzar el atractivo inmediato de su oferta y compensar posibles retrasos en el calendario.

Compromisos financieros

La propuesta revisada incluye también compromisos financieros de gran calado. Paramount Skydance asumiría el pago de los 2.800 millones de dólares que Warner debería abonar a Netflix como penalización por romper el acuerdo de fusión existente entre ambas.

Contempla además una comisión regulatoria de 7.000 millones si la operación no llegara a completarse por obstáculos de competencia, y el compromiso de aportar capital adicional si fuera necesario para cumplir los requisitos de solvencia exigidos por los bancos que respaldan la operación.

Una propuesta muy superior a la de Netflix

La propuesta de Netflix, presentada el pasado diciembre, era sustancialmente más baja: 27,75 dólares en efectivo por acción para adquirir los estudios y los negocios de streaming de Warner, valorando esos activos en unos 72.000 millones de dólares, con un valor empresarial total próximo a los 82.700 millones.

Estaba diseñada, según la propia compañía, para facilitar la aprobación regulatoria en un entorno de creciente escrutinio sobre la concentración en el sector audiovisual.

La eventual integración de los activos de Warner en Netflix habría reforzado de manera considerable su catálogo, incorporando franquicias de enorme peso cultural y comercial en un momento en que la competencia entre plataformas es feroz y el control de la propiedad intelectual se ha convertido en un factor estratégico determinante.

Con su retirada, Netflix da por cerrada su participación en una de las batallas corporativas más seguidas del sector de los últimos meses y deja el camino despejado a Paramount Skydance para intentar culminar la adquisición.

Aun así, la operación deberá superar el examen de las autoridades de competencia.

Calma para los mercados

En el comunicado, Sarandos y Peters quisieron también enviar una señal de calma a los mercados. El negocio de Netflix es, a su juicio, "saludable, fuerte y en crecimiento orgánico". Para este ejercicio, la compañía prevé invertir unos 20.000 millones de dólares en producción de contenidos y ha anunciado que reanudará su programa de recompra de acciones, un gesto que los inversores suelen interpretar como señal de confianza en la generación de caja propia.

La retirada coincide en el calendario con la visita de Sarandos a Washington para mantener encuentros institucionales, aunque sin reunión prevista con el presidente Donald Trump, que nunca ha ocultado su preferencia por Paramount.

No se ha establecido relación directa entre esa agenda y la decisión corporativa, pero el contexto ilustra el peso político que este tipo de operaciones tiene en el debate sobre empleo, competencia y soberanía cultural en EEUU.

El desenlace confirma la disciplina financiera que Netflix lleva tiempo reivindicando. Tras años de expansión acelerada para consolidar su liderazgo global en el streaming, la compañía parece apostar ahora por la rentabilidad y el crecimiento propio antes que por adquisiciones multimillonarias que puedan tensar su balance.

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