Nvidia cierra su año fiscal con unos ingresos de 216.000 millones y convierte la IA en la mayor máquina de hacer dinero

La compañía de semiconductores duplica prácticamente su beneficio neto en un solo ejercicio y anuncia previsiones de ingresos de 78.000 millones de dólares para el próximo trimestre

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Oficinas de Nvidia en Santa Clara, California.
Oficinas de Nvidia en Santa Clara, California.

En la gran expansión ferroviaria del siglo XIX, las compañías que tendieron las vías no dependían de si el pasajero llegaba a su destino ni de si el comerciante encontraba mercado al otro lado de las montañas. El billete se pagaba igual. Nvidia es hoy esa compañía: la que tiende las vías por las que circula el tren de la inteligencia artificial, con independencia de quién viaje en él, adónde vaya o si el paisaje que encuentra al llegar cumple lo prometido en el folleto.

Los números del ejercicio fiscal 2026 -que en el calendario de Nvidia termina en enero- sostienen la metáfora con solidez. Ingresos totales de 215.938 millones de dólares, un 65% más que el año anterior. Beneficio neto de 120.067 millones bajo criterios GAAP, frente a los 72.880 millones del ejercicio precedente. No es un crecimiento. Es una aceleración sostenida que empieza a parecerse más a un fenómeno geológico que a un ciclo empresarial.

El cuarto trimestre fiscal -los tres meses cerrados el 25 de enero de 2026- batió todos los récords propios de la compañía con ingresos de 68.127 millones de dólares, un 73% más que en el mismo periodo del año anterior y un 20% más que en el trimestre inmediatamente previo. El beneficio neto trimestral rozó los 43.000 millones, con un beneficio por acción diluida de 1,76 dólares, un 98% por encima del registrado doce meses antes.

Los centros de datos

El motor de este crecimiento tiene nombre propio y dirección IP: el centro de datos. El segmento Data Center generó 62.314 millones de dólares solo en el cuarto trimestre, el 91% de los ingresos totales del periodo y un 75% más que un año antes. En el conjunto del ejercicio, este segmento aportó 193.737 millones, frente a los 115.186 millones del año anterior.

Dentro de él, el negocio de redes -las interconexiones entre procesadores- registró el crecimiento más explosivo: un 263% interanual en el último trimestre, impulsado por la introducción de NVLink, el sistema de interconexión propio de Nvidia para sus sistemas GB200 y GB300.

El margen bruto se situó en el 75% para el trimestre bajo criterios GAAP, con una mejora de dos puntos porcentuales respecto al mismo periodo del año anterior. La compañía atribuye esta mejora a menores provisiones por inventario y a una estructura de costes más eficiente de su nueva arquitectura Blackwell. Que una empresa que factura a este ritmo mantenga márgenes de ese calibre habla de algo más que buena gestión: habla de ausencia real de competencia en precio.

Posición de caja

La posición de caja refleja la magnitud del negocio: Nvidia cerró el trimestre con 62.600 millones de dólares en efectivo y valores negociables, frente a los 43.200 millones de hace un año. El flujo de caja operativo del cuarto trimestre fue de 36.200 millones, más del doble que los 16.600 millones del mismo periodo del ejercicio anterior. Las cuentas a cobrar ascendían a 38.500 millones, con un plazo medio de cobro de 51 días, ligeramente mejor que los 53 del trimestre precedente.

Hay una partida en el balance que merece atención especial: los acuerdos plurianuales de servicios en la nube suscritos por la propia Nvidia para sostener sus propias necesidades de investigación y desarrollo sumaban 27.000 millones de dólares al cierre del trimestre, frente a los 26.000 millones del periodo anterior. Una empresa que necesita alquilar esa cantidad de infraestructura ajena para seguir innovando es, también, una empresa cuyo apetito tecnológico ya no cabe en sus propias instalaciones.

La empresa recompró acciones propias por valor de 3.800 millones de dólares solo en el último trimestre y pagó 243 millones en dividendos. En el conjunto del ejercicio fiscal 2026, las devoluciones al accionista sumaron 41.100 millones, de los cuales 40.100 correspondieron a recompras. Una cifra que supera el PIB anual de países como Bulgaria o Ecuador y que plantea, con toda su frialdad aritmética, una pregunta que el sector prefiere no formular en voz alta: cuándo el dinero que genera la inteligencia artificial empezará a construir algo más que el precio de sus propias acciones.

Previsiones

De cara al primer trimestre fiscal 2027, la compañía anticipa ingresos de 78.000 millones de dólares, con un margen de error del 2%.

En esa previsión, Nvidia advierte expresamente que no contempla ningún ingreso procedente de ventas de chips de computación en China, lo que refleja el impacto de las restricciones a la exportación vigentes y la incertidumbre regulatoria que rodea al mercado asiático. Las vías del ferrocarril, por ahora, no llegan a todas partes.

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