¿Feliz 28F económico?

tribuna económica

Imagen de la gala del 28F día de Andalucía.

02 de marzo 2026 - 03:59

El escalador nunca debe perder de vista la cima, más aún cuando, como para el caso de la economía andaluza, pareciera que siempre se encuentra a la misma lejana distancia. Por mucho que nos desarrollemos, la convergencia sigue siendo esquiva. Una cima que nunca coronaremos solo con nuestros recursos y capacidades, no será una escalada sin apoyos.

Debemos aceptar que Andalucía necesita y necesitará la ayuda de oxígeno suplementario y cuerdas fijas que otros pongan, ya sea en forma de nuevo Modelo de Financiación Autonómica, menos injusto que el actual, o de un Gobierno Central que no tenga complejos en dotarnos de mejores equipos de escalada, aunque sea a costa de quitárselos a las regiones que ya coronan la montaña del progreso socioeconómico de nuestro país. Como lo fue en su día la extraordinaria valentía política de apostar por construir la primera línea, de la antes excelsa, red de alta velocidad hacia el sur de Córdoba y Sevilla. Cuando la lógica económica obligaba a que hubiera sido hacía el noroeste. Ya que la economía del transporte dicta, de forma inapelable, que el alto coste económico de la alta velocidad solo se justifica si se concentran las inversiones en los corredores más transitados, es decir, los que conectan grandes ciudades situadas entre 450-550 km. Ningún ejemplo más claro en España que el eje Madrid-Barcelona. Esa misma valentía de entonces podría emularse ahora favoreciendo a la industria andaluza en los futuros grandes contratos militares, y no solo de armas, ¿por qué no soñar en una industria agroalimentaria andaluza que produzca las exigentes raciones enlatadas de los ejércitos europeos desplegados en el este? o en el ambicioso nuevo gran plan de inversiones de AENA, dónde al menos Málaga saldrá beneficiada.

Aunque para bien recibir también hay que saber bien pedir, y aparcar los largos listados de reivindicaciones históricas, concentrando las peticiones en aquellas inversiones y decisiones que realmente pueden alterar el status quo económico actual de nuestra región.

Pero el necesario dopaje que necesita “Andalucía la escaladora” no la exime de buscar y, sobre todo, evaluar constantemente nuevas rutas económicas que permitan un ascenso más rápido. En resumen, Andalucía necesita seguir impulsando una mejora imprescindible de las políticas y los servicios públicos. La Junta, una administración que ya sabe conjugar con éxito el verbo simplificar y empieza a sentirse cómoda con el de digitalizar, debe empezar ya el largo y complicado doctorado de aprender a conjugar los verbos evaluar e incentivar. No será fácil, pero es que subir las cumbres del Himalaya económico nunca lo es.

Pero sin dejar de otear la cima, de vez en cuando, por ejemplo, aprovechando la fiesta de nuestro particular orgullo, el 28F, tampoco viene mal mirar hacia abajo, para constatar lo mucho que hemos ascendido desde el inicio de nuestra Autonomía.

Un ascenso que en los últimos años parece haberse vuelto a acelerar y vemos como, en estos Nuevos Felices Veinte, Andalucía marca un cierto diferencial positivo frente al resto de España, al menos con un punto de convergencia, lo que tiene más mérito si tenemos en cuenta el especial dinamismo de la economía española dentro de la OCDE. Las cifras records de nuestra región de creación de empleo en 2025, o sus crecientes exportaciones, en la única gran Comunidad Autónoma con superávit comercial, nos hablan de un territorio que tiene hambre de escalada. Más aún cuando este crecimiento, esta vez sí, gracias, entre otros factores, a las necesarias subidas del salario mínimo, sí viene acompañado de una distribución más justa e igualitaria tanto de la riqueza, como del gasto, como demuestra el último trabajo del equipo de nuestro economista con mayor proyección internacional, Jesús Crespo, recientemente difundido por The Economist. Y Andalucía no se ha quedado atrás, buena prueba de ello es como la pobreza severa se ha reducido seis puntos desde 2018, por lo que ahora solo estamos a poco más de dos puntos de la media nacional, mientras entonces estábamos a casi ocho.

Por todo ello, y aunque quedan muchas cuestiones que mejorar, empezando por la vivienda, podemos sostener, sin riesgos a equivocarnos, que hemos celebrado nuestro mejor 28F económico. Disfrutemos el momento, mientras cogemos aire para seguir escalando.

No hay comentarios

Ver los Comentarios

También te puede interesar

Lo último