El gran salto de Botín

La banquera culmina su apuesta para asentar el Banco Santander en EEUU

La presidenta del Banco Santander, Ana Botín. / álex cruz / efe

08 de febrero 2026 - 06:29

En septiembre de 2024, cuando cumplía 10 años al frente del Banco Santander, Ana Patricia Botín aseveró en una entrevista corporativa difundida por la entidad que su objetivo principal era crecer de forma controlada para dar un gran salto y conseguir constituir un banco global. No lo dijo con estas mismas palabras, pero su apuesta estaba bien definida: para ser global había que estar activo en Estados Unidos, la mayor economía del mundo, y contar con una fuerte presencia en otros mercados imprescindibles.

El paso del tiempo ha constatado hacia dónde apuntaba. Apenas año y medio después de aquellas declaraciones, ha dado el gran salto que buscaba y que, a ella, particularmente, le da un lugar primigenio en la larga historia del Santander junto a su padre y su abuelo. Ese era el reto que se fijaba después de un decenio, en el que le tocó gestionar la tormentosa salida de la Gran Recesión económica, acelerar la transformación digital y ejecutar la absorción del Banco Popular en 2017 tras la intervención de esta entidad por el Mecanismo Único de Supervisión europeo.

La banquera cántabra ha maniobrado sin prisas, pero sin pausas. Tras reforzar la presencia del banco en el Reino Unido con la adquisición del TSB al Banco Sabadell, aprovechando la política defensiva que la entidad catalana trazó para rechazar la opa del BBVA, y salir de Polonia con una buena venta que le supuso unos ingresos de 7.000 millones de euros con los que ha podido financiarse, la entidad culmina uno de los logros perseguidos con ahínco, asentarse en el mercado estadounidense con la adquisición del Webster Bank, una entidad de tamaño medio del este del país.

El Santander, que esta misma semana ha presentado los mejores resultados de su historia (14.101 millones, un 12% más que el año anterior), pagará 10.300 millones (dos terceras partes en efectivo y una mediante una ampliación de capital de 3.500 millones de euros) y una prima del 14% sobre el precio medio ponderado. Santander compensará la ampliación de capital con la recompra de acciones por valor de 5.000 millones de euros.

La operación le permite situarse en el mercado de banca minorista. Webster Bank, con activos por valor de 84.000 millones de dólares (unos 62.000 millones de euros), es una entidad centrada en la financiación de empresas medianas que complementa suficientemente el perímetro del banco español en Estados Unidos, donde el año pasado lanzó su filial digital Openbank con sede en Miami como avanzadilla. Además de Openbank, cuenta con presencia en el segmento de financiación de automóviles, que le viene de la primera apuesta que hizo el banco en 2006, bajo el mando de Emilio Botín Ríos, en el país norteamericano (la compra de Sovereing Bank), y una división en banca de inversión.

Con esta adquisición, ahora entra en el top 10 de la banca minorista de Estados Unidos por activos. La compra supone casi un 4% de los activos totales del grupo y se proyecta como generador de alrededor del 8% de los futuros beneficios del grupo a corto plazo. La pretensión del banco pasa por construir un gran banco en el noreste de Estados Unidos con una base de depósitos que permitirá una reducción del coste de financiación. Para Botín, uno de los principales atractivos de la operación es la generación de sinergias por valor de 800 millones de dólares, que son equivalentes al 19% de la base de costes conjunta, que pasará de 4.450 a 3.500 millones en tres años.

Estados Unidos se convierte en el tercer mercado del Santander en importancia, por detrás de Reino Unido y delante de Brasil, país al que relega a la cuarta posición, aunque no por ello descuidado. Botín no ha perdido de vista al mercado brasileño, cuya potencia de crecimiento considera muy alta. La incógnita radica en lo que piensa hacer en México, el quinto mercado del Santander. Este país también estaba en el punto de mira de Botín. Incluso, algunos analistas esperaban que hiciera algún movimiento preliminar antes de Estados Unidos. Hecha la operación del Webster, la banquera ha manifestado que no hará más operaciones corporativas en dos años. ¿Será verdad? Pero, como decía Emilio Botín, “cada día tiene su afán” y seguro que, si se presenta una buena oportunidad en México, donde domina el BBVA, su hija aplicará el mismo ideario y moverá ficha.

Los corros

Unicaja saca pecho

Unicaja apuesta fuerte. Si ya bate al resto de entidades del sector financiero otorgando como dividendo el porcentaje más alto, un 70% de los beneficios, riza el rizo anunciando que se reserva la posibilidad de dar una remuneración adicional del 25% mediante la recompra de acciones o dividendo extraordinario. Una decisión que es factible por la solvencia de la entidad.

Telefónica compra y vende

El presidente de Telefónica, Marc Murtra, ha cerrado dos operaciones que se ciñen a los cinco ejes de la estrategia empresarial. Por un lado, la compra de la británica Netomdia, que cumple la política de invertir para ganar músculo en Europa y poder competir con las grandes de Estados Unidos e China. Por otro, la venta de la filial en Colombia, es decir, desinvertir donde no se vislumbra rentabilidad.

Airef y el control de las bajas

En la que, probablemente, será su última comparecencia como presidenta de la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (Airef), Cristina Herrero ha puesto el dedo sobre el control de las bajas por parte de la Seguridad Social. Herrero ha propuesto activar avisos para evitar excesos y duraciones más largas de lo necesario.

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