El Apuntador
Miguel Ángel Noceda
El guionista de 'Borgen' y Trump
El 30 de septiembre de 2025 la Comisión Europea hacia una recomendación a los estados miembros sobre la necesidad de desarrollar un plan rector para la introducción de las Cuentas de Ahorro e Inversión (CAI). El Ministerio de Economía ha iniciado una consulta pública sobre la conveniencia y el diseño normativo para la creación de las CAI en nuestro país. Esta iniciativa está justificada por la necesidad de financiación que ya contemplaba el Informe Draghi para fortalecer la competitividad de la UE, además de poder abordar las transiciones ecológicas, sociales y digitales y hacer frente a las inversiones necesarias para fortalecer la seguridad y la defensa de la UE.
El plan Draghi contempla una necesidad de inversión de 800 mil millones de euros adicionales y anuales hasta el año 2030. Un esfuerzo de inversión que duplica el plan Marshall de 1947. Los ciudadanos europeos tienen una de las tasas de ahorro más altas del mundo. El ahorro de los hogares europeos se estima en 10 billones de euros. El problema es que este ahorro permanece en depósitos bancarios de bajo rendimiento en vez de canalizarse directamente a inversiones que incrementen el potencial de crecimiento de Europa.
El objetivo de las CAI es que este ahorro se canalice directamente a la inversión. El BCE estima que de conseguirse este objetivo el flujo de ahorro a inversión se incrementaría en 350 mil millones de euros anuales, lo cual supone el 50% de las necesidades estimadas por Mario Draghi.
Para conseguir este objetivo hay que dotar a las CAI de flexibilidad en su apertura y gestión, homogeneidad a escala de la UE y un tratamiento fiscal favorable que iguale o supere al de otros productos financieros. Deben ser fáciles de abrir y gestionar, sin importes mínimos y con rendimientos atractivos. Deben de permitir invertir y desinvertir en una amplia gama de instrumentos financieros (acciones, bonos, fondos, etc.) con posibilidad de transferencia de las carteras entre distintos proveedores, incluso a nivel trasfronterizo.
Las CAI estarán autorizadas en cualquier estado miembro. Para que estas cuentas sean atractivas y se facilite su implantación en toda la UE deberán de tener un tratamiento fiscal favorable sobre sus rendimientos para hacerlos atractivos para los inversores minoristas: deducciones fiscales al abrir o aportar a una cuenta CAI, exenciones de impuesto sobre los rendimientos generados y diferimiento de la tributación a la retirada de los fondos.
También te puede interesar
El Apuntador
Miguel Ángel Noceda
El guionista de 'Borgen' y Trump
Un inciso
Carlos Navarro Antolín
El máster en las cuestas de enero y febrero
tribuna económica
Fernando Faces
Implementación de las Cuentas de Ahorro e Inversión (CAI) en la UE
Desde el Bolsín
Alberto Grimaldi
Andalucía desaprovecha la oportunidad de convertir residuos en energía
Lo último