'Bohórquez Albariza', más allá de los vinos generosos de Jerez
Bodegas Bohórquez se suma a la corriente de la futura DO Vinos de Albariza con un vino blanco de mesa 100% palomino
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De Ribera del Duero al Marco de Jerez. Bodegas Bohórquez amplía su portfolio con el lanzamiento de Bohórquez Albariza, un monovarietal 100% palomino que se suma al movimiento emergente de los blancos de mesa que impulsa la futura Denominación de Origen Vinos de Albariza.
La iniciativa la encarna Javier Bohórquez, quinta generación de una familia de agricultores e hijo del empresario jerezano José Bohórquez Mora de Figueroa. Este ingeniero agrónomo de formación y firme defensor de una viticultura basada en el suelo y en el respeto al viñedo, ha encontrado en la tierra albariza de Jerez –los característicos suelos calcáreos de la zona– la “magia” que imprime carácter a su vino.
Cepas Viejas, mirada nueva
Bodegas Bohórquez se estrena así en el Marco de Jerez, donde inició su desembarco en 2023 con la compra de La Solana, una viña de 10 hectáreas en el pago de Añina, con cepas plantadas en los años 40 y 60 del siglo pasado, así como una pequeña parte de 2010. Cepas viejas y orientación a poniente, que pese al nombre de la viña, aporta sombra y la brisa fresca del Atlántico.
En Jerez aplica la misma filosofía que en Ribera del Duero, cuna de esta firma bodeguera: respeto máximo por la viña, agricultura regenerativa y obsesión por la calidad, que se traduce en rendimientos limitados, apenas 5.000 kilos por hectárea, muy inferiores a la media de la zona. Y es que para este ingeniero agrónomo metido a bodeguero, el suelo lo es todo: “Soy muy de terruño; los suelos marcan muchísimo” y “si buscara rendimiento, no compraría una viña del 40”, resume.
Antes de iniciar el proyecto, consultó a varios elaboradores de la generación de enólogos vinculados al desarrollo de la futura DO Vinos de Albariza, el movimiento que reivindica la identidad del viñedo jerezano más allá de los generosos tradicionales.
Entre los enólogos con los que contactó, destaca la influencia de Alejandro Muchada, de la bodega Muchada-Léclapart, cuya experiencia en este tipo de vinos fue una referencia. “No vengo a inventar nada; los que hacen vinos de Jerez saben latín”, dice con humildad. Por eso, opta por explorar el territorio de los blancos de mesa, donde puede aportar su propia interpretación del terruño.
Identidad propia
Bodegas Bohórquez cuenta con una trayectoria consolidada en Ribera del Duero, donde comenzó su actividad a finales de los años 90 en Pesquera de Duero, primero con la plantación de viñedo y luego con la construcción de la bodega, que culminó en 2002. Actualmente trabaja 20 hectáreas propias con tinta fina (tempranillo), merlot y cabernet sauvignon, la base de sus tintos ribereños que cuentan con una producción de 80.000 botellas al año, además de elaborar un verdejo en colaboración con un viticultor de Rueda.
En el caso de Bohórquez Albariza, el vino realiza una crianza de un año en botas de roble americano –por aquello de ser la madera empleada para la crianza de los históricos vinos de Jerez– y completa su afinado en botella. El proceso total desde la vendimia hasta la comercialización es de aproximadamente 18 meses. Los tiempos están pensados para respetar la identidad del viñedo y de la palomino "sin que la madera imponga su ley", detalla.
Tampoco descarta ensayar más adelante con barricas de roble francés y con otras uvas blancas autóctonas para comparar resultados.
La primera añada, lanzada en enero, nace con solo 5.000 botellas numeradas. El techo lo marca la viña y el mercado, y las 10 hectáreas de La Solana podrían dar 40.000 botellas, como máximo, pero el crecimiento será gradual y el próximo año rondarán las 7.000 botellas. “No hay que volverse loco”, afirma.
A medio plazo, la idea es construir una bodega propia en la zona, en la misma viña o en Jerez, “ya veremos”, para elaborar el vino y realizar allí el embotellado, que por ahora se lleva a cabo en Ribera del Duero.
Bohórquez Albariza se presenta en botella borgoñona en lugar de la bordelesa empleada por la bodega en la mayoría de sus vinos, y se viste con cápsula azul, que evoca su proximidad al Atlántico.
El vino se comercializa en el canal horeca y en tiendas especializadas, con un precio de venta al público recomendado superior a 20 euros. También puede encontrarse en la web de la bodega. A través de su distribuidor Viñafiel, estará presente en toda Andalucía y mantiene negociaciones para exportarlo a Reino Unido y Estados Unidos, con Alemania y Suiza también en el horizonte.
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