Reyenvas alcanza ventas por 71,5 millones e innova en sus productos

La compañía apuesta para la nueva campaña de frutos rojos por soluciones de plásticos más eficientes y sostenibles para el cultivo

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Trabajo de acondicionamiento de un cultivo.
Trabajo de acondicionamiento de un cultivo. / M.G.

Reyenvas, con sede en Alcalá de Guadaíra (Sevilla) y a poco más de 100 kilómetros del campo onubense, juega un papel destacado en la nueva campaña de frutos rojos que ya preparan los agricultores de Huelva. La cercanía de la compañía facilita una atención rápida al sector, que cada año recurre con mayor intensidad a soluciones plásticas para el cultivo, desde acolchados hasta cubiertas de invernadero.

Estas tecnologías permiten ahorrar agua, reducir el uso de herbicidas y desinfectantes químicos, disminuir residuos y mejorar tanto la producción como la calidad final del fruto. Además, contribuyen a contener los costes de los agricultores gracias a materiales más duraderos y de menor espesor, una tendencia que gana peso en la provincia fresera dentro de su apuesta por sistemas de cultivo más sostenibles y eficientes.

De este modo, con más de medio siglo de experiencia, Reyenvas se ha consolidado como referente en la transformación de materias plásticas aplicadas a la agricultura y el envasado. La compañía inició su actividad en 1971 bajo los principios de “servicio y calidad”, y desde 1977 forma parte del Grupo Armando Álvarez, el mayor del sector en España y uno de los principales de Europa, con el que ha podido llegar a los cinco continentes.

En 2024, Reyenvas alcanzó una cifra de negocios de 71,5 millones de euros, un 7,2% más interanual según datos de Insight View, con un mercado que se reparte en un 70% nacional y un 30% exterior. Asimismo, la compañía, con una media de 180 trabajadores, exporta sus productos a 30 países.

Especialistas en filmes para acolchados

Las demandas de los agricultores de Huelva son atendidas por el área de desarrollo técnico e I+D de Reyenvas. Desde la empresa destacan que, “a través de un inmejorable servicio, apoyado por la cercanía de su factoría, ofrecemos una amplia gama de productos adaptados a las necesidades del productor de berries”.

Un agricultor fresero consultado explica que “el film negro de Reyenvas permite un alomado efectivo, con un comportamiento excepcional y con un notable ahorro en costes, ya que la uniformidad de las bobinas evita las interrupciones y amplía los tiempos de cambios”.

Según la compañía, este resultado es fruto del “rigor en nuestros procedimientos de fabricación, que permite presentar filmes con los espesores y las longitudes con la exactitud requerida”.

Dentro de esta línea, Reyenvas ofrece dos aplicaciones: Reyfilm negro, elaborado con polietileno para un alomado tradicional, y Reytif negro, que añade impermeabilidad total para una desinfección química más efectiva. Ambos productos tienen en común el uso de materias primas de nueva generación y un proceso de transformación en extrusoras multicapa, en el caso del Reytif, con siete capas, lo que asegura un alomado efectivo, duradero, con opacidad total y fácil recogida.

Cabe recordar que el calendario agrícola fija que el siguiente paso será la plantación de fresas y, ya en otoño, la instalación de las cubiertas de invernadero, que ofrecen protección térmica y un entorno favorable para el desarrollo del fruto.

Vivero de frutos rojos.
Vivero de frutos rojos. / M.G.

Cubiertas más finas y duraderas

Las cubiertas agrícolas también evolucionan hacia la sostenibilidad. En la campaña actual, los productores disponen de materiales más finos y resistentes, capaces de mantener sus propiedades mecánicas y ópticas durante varias campañas. Esta innovación, fruto de la tecnología de extrusión multicapa y de una nueva generación de aditivos, permite abaratar costes de producción y reducir la generación de residuos, con un impacto positivo en el medio ambiente.

La compañía subraya que, gracias a la experiencia acumulada, la capacitación de sus equipos técnicos y la inversión continuada en tecnología de siete capas, puede ofrecer “un catálogo de productos adaptados a las exigencias de cada cultivo: fresas, arándanos, frambuesas y moras”. Asimismo, señala que “para cada producto se ofrece al agricultor la posibilidad de adaptar la cubierta a la variedad agronómica elegida: difusión, transparencia, termicidad, etc.”.

La gama Reyberry presenta diferentes opciones según la duración y el espesor. En fresas, existen cubiertas para una campaña (360 o 400 de espesor), dos campañas (360 o 600) y tres campañas (360, 400, 500 o 600). En arándanos, frambuesas y moras, están disponibles modelos de dos años (500, 600 o 720) y de tres años (500, 600 o 720 de espesor).

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