Andalucía mantiene su pujanza en la creación de empresas en un 2025 menos expansivo

La comunidad se mantiene como tercer motor económico al aportar el 17% de todas las nuevas sociedades de España a la moderación del crecimiento nacional

Pedro Sánchez anuncia la creación de un fondo soberano español

El sector inmobiliario fue el más pujante en la creación de empresas en 2025.
El sector inmobiliario fue el más pujante en la creación de empresas en 2025. / Miguel Ángel González

Andalucía demostró en 2025 que su pujanza emprendedora no depende únicamente del ciclo nacional. El giro sectorial hacia el inmobiliario y los servicios consolidó la posición de la comunidad como tercer motor económico, mientras que la fortaleza de Sevilla y Málaga permitió sostener su peso en la creación de nuevas sociedades en un ejercicio menos expansivo que el anterior.

La creación de empresas creció un 7,1% en 2025, un ritmo inferior al 9,7% alcanzado en 2024, cuando la actividad emprendedora vivió uno de sus ejercicios más dinámicos. La moderación del último año también se reflejó en diciembre, que avanzó un 18% interanual frente al 24% logrado en el mismo mes del ejercicio previo. A pesar de esa desaceleración general, Andalucía mantuvo intacta su aportación del 17%, lo que refuerza su posición como tercer polo de creación de sociedades en España.

La distribución territorial del emprendimiento apenas cambió entre los dos años. En 2024, Madrid aportó el 23%, Cataluña el 19%, Andalucía el 17% y la Comunidad Valenciana el 13%. En 2025, las proporciones quedaron en 22%, 20%, 17% y 13%, respectivamente. La estabilidad del peso andaluz en un contexto nacional de menor tracción subraya la capacidad de la comunidad para sostener su dinamismo incluso cuando el ciclo económico pierde intensidad.

Andalucía resiste el giro sectorial entre 2024 y 2025

El contraste sectorial entre ambos ejercicios fue especialmente marcado. En 2024, la fortaleza procedió de la industria, con avances pronunciados en metalurgia, automoción, electrónica y TIC o maquinaria. Ese impulso permitió que el país cerrase un año con un perfil fuertemente industrial y más orientado a inversiones de calado.

Sin embargo, en 2025 el patrón cambió de manera radical. El inmobiliario lideró con un incremento del 113%, seguido de los avances del 19% en financiero y del 9,7% en educación. A la vez, varios sectores industriales registraron descensos notables: energía cayó un 56%, electrónica y TIC un 37% e industria extractiva un 30%. Este desplazamiento hacia segmentos más ligados al ciclo urbano y a la actividad de servicios favoreció a Andalucía, cuyo tejido económico es menos dependiente de la industria pesada y más intensivo en construcción, restauración, comercio y servicios a empresa.

En ese escenario, la comunidad mantuvo su capacidad de generación de nuevas sociedades, incluso con la industria nacional en retroceso. Sectores como la hostelería y el comercio continuaron aportando iniciativas empresariales, mientras que el inmobiliario actuó como motor de crecimiento en varias provincias andaluzas.

La destrucción empresarial crece, pero Andalucía conserva su proporción

El deterioro del entorno económico se reflejó con claridad en la evolución de las disoluciones. En 2025, los cierres aumentaron un 4,1% en el conjunto del año, mientras que 2024 había cerrado con estabilidad del 0%, pese al repunte de diciembre del 21%. También diciembre de 2025 cerró con un incremento elevado, del 15% interanual.

A pesar de ello, la proporción territorial se mantuvo inalterada. Andalucía concentró el 16% de las disoluciones tanto en 2024 como en 2025, por detrás de Madrid y por delante de la Comunidad Valenciana y Cataluña. La estabilidad del porcentaje andaluz, aun en un año de mayor presión empresarial, revela una resistencia comparativa que mitigó los efectos de la destrucción de tejido productivo.

Los sectores más afectados repitieron patrón en ambos ejercicios: las disoluciones se concentraron en construcción e inmobiliario, comercio y servicios a empresa. La elevada presencia de estas actividades en el tejido productivo andaluz explica la rotación empresarial, pero no alteró su peso relativo dentro del conjunto del país.

Sevilla y Málaga impulsan el emprendimiento andaluz

La lectura provincial refuerza la estabilidad del conjunto andaluz. Sevilla y Málaga funcionaron como los principales polos de creación y también como los territorios con mayores niveles de rotación empresarial. Ambas provincias presentaron un volumen significativo de actividad ligada al inmobiliario, la restauración, el comercio y los servicios empresariales, lo que alimentó la entrada de nuevas sociedades incluso en un entorno nacional menos dinámico.

El empuje inmobiliario de 2025 tuvo un reflejo directo en Málaga, donde la actividad residencial y turística reforzó la demanda de nuevas empresas vinculadas a la construcción y a los servicios que la acompañan. Sevilla mantuvo igualmente una base sólida en actividades urbanas, proyectos empresariales y servicios profesionales, lo que contribuyó al mantenimiento del peso andaluz. La mayor rotación empresarial en estas dos provincias no modificó, sin embargo, la proporción regional de disoluciones dentro del total nacional.

El resultado final refleja un comportamiento coherente: menos creación de empresas en España que en 2024, pero una cuota andaluza que no se erosiona. Andalucía mantuvo su aportación del 17% en nuevas sociedades y del 16% en disoluciones, una estabilidad poco común en un año de transición económica y de pérdida de tracción industrial en el conjunto del país.

stats