CaixaBank Research eleva del 2,1% al 2,5% su previsión de crecimiento de la economía española en 2026

El consumo de los hogares y la inversión toman el relevo como motores del PIB

La economía andaluza crece en 2025 un 3,2%, cuatro décimas más que España

Un camarero atiende a varias personas en los veladores de un bar. / EFE

La economía española mantiene un tono más sólido de lo esperado y afronta 2026 con mejores perspectivas. CaixaBank Research ha revisado al alza su previsión de crecimiento del PIB para ese año hasta el 2,5%, frente al 2,1% estimado anteriormente, impulsada por el buen comportamiento de los indicadores recientes y por un cambio en la composición del crecimiento.

Según recoge el informe mensual de febrero de la entidad, la economía ha experimentado un “giro” en sus motores de avance. Frente a etapas anteriores, en las que el crecimiento se apoyaba principalmente en la demanda externa neta y el consumo público, el impulso actual procede sobre todo del consumo de los hogares y la inversión privada, que están ganando protagonismo.

En este sentido, el análisis destaca el fuerte empuje de la inversión en intangibles y la mayor tracción de la inversión en bienes de equipo en los últimos trimestres. Aunque la debilidad de los socios comerciales provoca que las importaciones crezcan por encima de las exportaciones, restando aportación de la demanda externa neta, las ventas al exterior continúan aumentando, especialmente en los servicios turísticos y no turísticos, lo que permite mantener un saldo por cuenta corriente claramente positivo, por encima del 2% del PIB.

El buen momento de la economía se refleja también en el cierre de 2025, ejercicio que finalizó con un crecimiento del PIB del 2,8% interanual, el doble que la media de la eurozona, un punto por encima del promedio histórico desde el año 2000 y hasta medio punto más de lo previsto inicialmente. En términos intertrimestrales, la actividad avanzó un 0,8% en el cuarto trimestre.

Menor vulnerabilidad macroeconómica

Uno de los aspectos más destacados del informe es que este ciclo expansivo no va acompañado de un aumento de los desequilibrios macroeconómicos, a diferencia de lo ocurrido en fases anteriores. La deuda privada se ha reducido de forma continuada en los últimos años hasta situarse en niveles históricamente bajos, claramente por debajo de la media de la eurozona. También ha mejorado de manera significativa la posición deudora neta frente al resto del mundo, que ha pasado de rozar el 100% del PIB en 2007 a situarse en torno al 40%, reduciendo la vulnerabilidad ante cambios en el sentimiento de los inversores internacionales.

No obstante, el informe señala algunos retos estructurales que podrían limitar el crecimiento a medio plazo. Entre ellos, la escasez de vivienda y el aumento de los precios, que actúan como freno a la movilidad geográfica y a la capacidad de consumo e inversión de los hogares, además de sus implicaciones sociales. A ello se suma el desafío de la productividad, ya que el PIB por ocupado no ha crecido ni en 2025 ni en el acumulado desde 2019.

En el ámbito de las finanzas públicas, CaixaBank Research recuerda que la deuda pública española sigue siendo elevada, por encima del 100% del PIB, aunque mantiene una tendencia de reducción gradual, con una caída estimada de medio punto porcentual en 2025.

Con todo, la entidad considera que, pese a un contexto internacional poco favorable, el punto de partida de la economía española es mejor de lo previsto. La ausencia de grandes desequilibrios y lasoportunidades que abre la inteligencia artificial y el avance tecnológico permiten anticipar que, si se gestionan adecuadamente, 2026 puede volver a ser un buen año para el crecimiento económico.

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