Trabajo firma con los sindicatos la subida del SMI y Sánchez afea a la CEOE su ausencia
El salario mínimo interprofesional aumentará un 3,1% en 2026, que lo situará en 1.221 euros mensuales en catorce pagas
El presidente del Gobierno insta a la patronal a “pagar más” y elevar sueldos en convenio
Otro acuerdo que se queda cojo
La vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, ha firmado este lunes con los secretarios generales de CCOO y UGT, Unai Sordo y Pepe Álvarez, la subida del salario mínimo interprofesional (SMI) del 3,1% para 2026, que lo situará en 1.221 euros mensuales en catorce pagas. El acuerdo, con efectos retroactivos desde el 1 de enero y vigente hasta el 31 de diciembre del próximo año, vuelve a rubricarse sin la participación de la CEOE y Cepyme, en lo que ya es el sexto ejercicio consecutivo en el que Trabajo pacta el alza únicamente con los sindicatos.
El acto, celebrado en la sede del Ministerio de Trabajo, contó con la presencia del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, así como de varios miembros del Ejecutivo, entre ellos la vicepresidenta primera y ministra de Hacienda, María Jesús Montero, y la ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, Elma Saiz. Díaz quiso subrayar la “simbología” de la asistencia del jefe del Ejecutivo a Trabajo: “Viene el presidente del Gobierno al Ministerio de Trabajo y no al revés”, destacó, reivindicando la autonomía del departamento frente a etapas anteriores en las que dependía orgánicamente de Economía.
La nueva cuantía del SMI, que quedará exenta de tributación en el IRPF, supera en 37 euros mensuales (518 euros al año) el importe vigente en 2025 (1.184 euros al mes, 16.576 euros anuales). Con la subida, el salario mínimo quedará fijado en 17.094 euros brutos al año y en 40,70 euros brutos al día con carácter general. Para los trabajadores eventuales y temporeros, se establece en 57,82 euros por jornada legal, mientras que las empleadas de hogar no podrán percibir menos de 9,55 euros por hora efectivamente trabajada.
Según el Ministerio de Trabajo, el incremento beneficiará a 2,5 millones de personas trabajadoras, con especial impacto en mujeres y jóvenes. “Hoy cogemos el testigo de la historia y volvemos a mejorar la vida de la clase trabajadora”, afirmó Díaz, que defendió que el Ejecutivo ha puesto las políticas públicas “al servicio de quienes viven de su salario”. La ministra agradeció además a Sánchez que, pese a las “discusiones intensas” dentro del Gobierno, se haya situado “en el lado correcto de la historia”.
Reproche a la patronal
El presidente centró buena parte de su intervención en reprochar a la CEOE su ausencia en la firma del acuerdo. “Aquí no estamos todos los que deberíamos estar. Falta la patronal”, señaló, para añadir que su decisión de “borrarse” dice mucho sobre “dónde tienen que ir los frutos del crecimiento económico”. Sánchez recordó que la economía española crece al 2,8%, por encima de la media europea, y que los beneficios empresariales baten récord año tras año.
“Yo hoy le pido a la patronal que cumpla su parte, que paguen más y que se sienten en las mesas de negociación colectiva para un aumento generalizado de los sueldos allí donde hoy, por desgracia, no hay aumentos”, subrayó. El jefe del Ejecutivo cuestionó que, en un contexto de bonanza económica, se “mire con lupa” el salario de quienes cobran lo mínimo mientras se normalizan beneficios multimillonarios. “Los buenos números no caen del cielo; son posibles gracias al trabajo diario de millones de personas”, remarcó.
Sánchez defendió que la subida del SMI no es un gesto simbólico, sino una decisión de “justicia social e inteligencia económica”. Recordó que en 2018 el salario mínimo se situaba en 735 euros mensuales y que, tras ocho incrementos bajo su Gobierno, alcanzará los 1.221 euros en 2026, lo que supone un alza acumulada del 66%. “No hay ningún país en Europa que lo haya subido así en tan poco tiempo”, afirmó.
Optimismo con prudencia de los sindicatos
Por su parte, Sordo y Álvarez coincidieron en calificar la evolución del SMI como una historia de “éxito”, aunque matizaron que sigue siendo un salario de “mera subsistencia”, incapaz de afrontar gastos estructurales como la vivienda. El líder de UGT recordó que, para cumplir con la Carta Social Europea, el salario mínimo debería situarse en 1.444 euros mensuales, y comparó la cuantía española con la de Francia (1.823 euros), Bélgica (2.112 euros) o Alemania (2.343 euros).
Desde CCOO se defendió que el incremento del 66% ha desmontado el “mantra” de que subir el salario mínimo destruye empleo y ha contribuido a reducir la pobreza laboral y la brecha salarial, que habría retrocedido en torno a un 20%. No obstante, Sordo alertó de una creciente “bolsa de descontento” entre los salarios medios y medios bajos, que afectan a entre 10 y 11 millones de trabajadores cuyos sueldos suben en términos nominales pero no reales.
Ambos dirigentes sindicales urgieron además al Gobierno a aprobar un real decreto para reformar las reglas de absorción y compensación de pluses salariales, con el fin de evitar que determinados complementos -como el plus de peligrosidad- queden neutralizados por las subidas del SMI. También reclamaron que se pongan a disposición de la negociación colectiva los datos del observatorio de márgenes empresariales.
Impacto en Andalucía
El delegado del Gobierno de España en Andalucía, Pedro Fernández ha celebrado la firma del acuerdo. “En Andalucía son en torno a 510.000 andaluces, aproximadamente el 20% de los asalariados, quienes se beneficiarán de este reconocimiento económico y mejora de sus ingresos, especialmente el de jóvenes y mujeres, quienes también deben recoger los frutos de este crecimiento de la economía en nuestro país. Reconocer salarios dignos nos hace crecer en derechos; condiciones laborales dignas nos hace crecer como democracia”, ha apuntado Fernández.
Así, ha explicado que esta subida aprobada hoy del 3,1% “beneficia especialmente a sectores clave en Andalucía, como son la agricultura y la hostelería, donde se encuentran los trabajadores asalariados de menor remuneración y temporales”.
Para el delegado, decisiones como ésta “son las que marcan la diferencia entre gobernar para unos pocos o cumplir como servidores públicos con la mirada puesta en la situación real de los ciudadanos, de la mayoría social, de sus necesidades y de sus demandas”, y ha asegurado que “este nuevo escalón que hoy alcanzamos dará continuidad al objetivo que se fijó este Gobierno en 2018 para otorgar mejores salarios y acabar con la temporalidad y la precariedad que seguimos afrontando con medidas como ésta”.
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