Befesa gana 80,5 millones de euros tras disparar su beneficio neto un 58,4%
La compañía presidida por Javier Molina alcanza un Ebitda ajustado récord de 242,8 millones de euros y eleva su margen operativo hasta el 21%
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Befesa consolida un ejercicio de expansión operativa pese al descenso de los ingresos. Los resultados preliminares del ejercicio 2025 muestran un beneficio neto de 80,5 millones de euros, un aumento del 58,4% frente a los 50,8 millones de euros del año anterior. La compañía que preside el sevillano Javier Molina atribuye esta mejora a la fortaleza de su actividad principal y al avance en eficiencia financiera.
Rendimiento operativo y evolución del negocio
El Ebitda ajustado alcanzó 242,8 millones de euros, un incremento del 13,8% respecto a los 213,4 millones de euros de 2024, lo que supone un máximo histórico para la compañía cotizada en Fráncfort. El margen operativo asociado avanzó del 17% al 21%, una mejora sustancial impulsada por mejores coberturas del zinc, condiciones más favorables en los TCs y menores costes operativos.
Los ingresos retrocedieron un 4,6%, hasta 1.182,6 millones de euros, frente a los 1.239 millones de euros del ejercicio previo. La caída se concentró en el negocio de aluminio secundario, mientras que el segmento de polvo de acería fortaleció el conjunto del año. Esta unidad registró un Ebitda ajustado de 212 millones de euros, un avance del 25% respecto a los 170 millones de euros de 2024, con un margen del 27%, seis puntos por encima del ejercicio anterior.
El volumen tratado en polvo de acería ascendió a 1.215.000 toneladas, ligeramente por encima de las 1.211.000 toneladas del año previo. La utilización de capacidad mostró una evolución diferenciada por regiones: en Europa alcanzó un 94% en el cuarto trimestre, Estados Unidos cerró el ejercicio en el 71% y Asia, Turquía y Corea mantuvieron un crecimiento notable, mientras que China continuó en niveles reducidos.
El segmento de escorias salinas y SPL mantuvo su estabilidad con 422.000 toneladas, apenas por debajo de las 426.000 toneladas de 2024, mientras que los ingresos crecieron un 8%, hasta 114 millones de euros, frente a los 106 millones de euros del año anterior. En cambio, el negocio de aleaciones de aluminio secundario volvió a verse afectado: los volúmenes descendieron un 10%, hasta 154.000 toneladas, desde las 171.000 toneladas previas. El cuarto trimestre apuntó a una recuperación tras haber tocado fondo en el tercer trimestre.
El consejero delegado, Asier Zarraonandia, valoró así el ejercicio: “Befesa obtuvo en 2025 un resultado muy sólido. Hemos logrado un crecimiento del 14% del Ebitda, un flujo de caja operativo récord y hemos reducido el apalancamiento claramente por debajo de nuestro objetivo, al tiempo que completamos la ampliación de Palmerton y extendimos nuestras coberturas del precio del zinc hasta mediados de 2028 a niveles nunca vistos".
"Entramos ahora en un nuevo ciclo marcado por una menor necesidad de inversión y una elevada generación de caja", destacó el directivo, que añadió: "De cara a 2026, esperamos otro ejercicio de crecimiento, impulsado principalmente por el aumento de volúmenes en Estados Unidos, así como por la recuperación prevista en el negocio de aluminio secundario”.
Flujo de caja en máximos
El flujo de caja operativo alcanzó 211,9 millones de euros, un incremento del 10,5% frente a los 191,8 millones de euros registrados un año antes, y se situó en máximos históricos. La compañía interpreta esta evolución como un cambio estructural en su capacidad de generación de recursos.
El capex total se situó en 76 millones de euros, por debajo del rango previsto entre 80 millones de euros y 90 millones de euros. De esta cifra, 50 millones de euros correspondieron al mantenimiento de instalaciones, mientras que 26 millones de euros se asignaron a los proyectos de Palmerton (Estados Unidos) y Bernburg (Alemania). La ejecución de estos programas confirma un despliegue más eficiente del capital sin comprometer el avance de los proyectos estratégicos.
La deuda neta descendió un 10,8%, hasta 552,2 millones de euros, desde los 619 millones de euros de 2024, lo que permitió reducir el apalancamiento financiero desde 2,90 veces el Ebitda hasta 2,27 veces. La mejora encadena siete trimestres consecutivos de descenso y sitúa a la compañía por debajo de su objetivo de 2,5 veces Ebitda.
El beneficio por acción subió en línea con los beneficios, un 58,4%, hasta 2,01 euros, frente a los 1,27 euros del ejercicio anterior, una progresión que refleja fielmente el avance del resultado neto. La propuesta de dividendo se dará a conocer antes de la junta general del 16 de junio de 2026.
Perspectivas de 2026
Befesa prevé para 2026 un ejercicio de crecimiento, apoyado en mayores volúmenes de polvo de acería en Estados Unidos gracias a nuevos contratos con acerías. En Europa espera mantener un nivel sólido de actividad y en Asia anticipa cifras estables respecto a 2025. El negocio de aluminio secundario apunta a una recuperación gradual tras haber tocado fondo en el tercer trimestre del ejercicio pasado.
La compañía amplió su programa de cobertura del zinc hasta el primer semestre de 2028, a niveles récord de 3.100 dólares por tonelada, lo que aportará estabilidad adicional en un contexto en el que los TCs subirán en 2026 a un rango entre 100 dólares y 130 dólares por tonelada, frente a los 80 dólares por tonelada de 2025
El objetivo de apalancamiento para 2026 se sitúa en torno a dos veces Ebitda, con la intención de quedar por debajo de ese nivel en ejercicios posteriores. Las previsiones financieras del año se publicarán junto a los resultados del primer trimestre, el próximo 30 de abril.
Befesa entra en una etapa caracterizada por menor intensidad inversora, mayor conversión de resultados y una generación de caja libre más sólida, apoyada en una posición financiera mejorada y en una demanda estable en sus principales mercados.
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