Herpac impulsa su expansión exterior desde Barbate, cuna de la almadraba
La conservera poco el foco en la internacionalización tras cerrar 2025 con una facturación de 16 millones de euros, el 18% más
La empresa cumple este año su 40 aniversario con el reto de mantener el crecimiento a doble dígito y avanzar en su profesionalización
Imágenes de una tradición viva: Herpac por dentro
Barbate vive mirando al mar desde hace siglos. La pesca ha marcado el pulso económico y social del municipio gaditano, y especialmente la almadraba, un arte milenario que cada primavera devuelve a sus costas el atún rojo salvaje. De esta tradición, transmitida de generación en generación, nace Herpac, conservera que ha hecho del atún rojo de almadraba y de la mojama sus principales señas de identidad, y que este año alcanza su 40 aniversario convertida en referente del sector.
Herpac ha sabido transformar el conocimiento artesanal heredado en un proyecto empresarial sólido, con vocación de crecimiento y una estrategia cada vez más orientada a los mercados internacionales.
La compañía acaba de cerrar uno de sus mejores ejercicios, con una facturación de 16 millones de euros en 2025, lo que supone un incremento del 18% respecto al año anterior, impulsado, principalmente, por el auge del atún rojo de almadraba.
El ‘boom’ de este manjar, cuyas nuevas elaboraciones se han convertido en gran motor del negocio sin desplazar a la mojama, producto estrella de la casa, ha permitido a la empresa crecer a doble dígito, objetivo que mantienen para este año, en el que ponen el foco en seguir avanzando en la expansión internacional y en la profesionalización de su estructura.
Del salazón a las conservas
Fundada en 1986 en Barbate por Francisco y Diego Pacheco, Herpac (acrónimo de Hermanos Pacheco), nació como una pequeña iniciativa familiar dedicada a la elaboración de mojama, que secaban de forma artesanal para su comercialización en un establecimiento en el centro de Barbate. El éxito les llevó en poco tiempo a ampliar la actividad, para ocupar primero una manzana entera junto a la nave en la que comenzaron esta aventura empresarial, hasta que en 2010 se trasladaron su sede central al polígono industrial El Olivar, en las afueras del municipio.
Su nueva fábrica, que ocupa unos 8.500 metros cuadrados, les permitió diversificar su producción, sumando las conservas, semiconservas y ahumados a los salazones con los que iniciaron su actividad, hasta contar en la actualidad con más de un centenar de referencias en su porfolio y tener presencia comercial en 15 países.
El ‘boom’ del atún rojo
Aunque la mojama, amparada por la IGP Mojama de Barbate, sigue siendo el buque insignia de la empresa, las nuevas elaboraciones de atún rojo de almadraba, como las banderillas y gildas en semiconserva, se han convertido en el gran motor de su crecimiento en los últimos tiempos.
Cada uno de estos atunes, a los que también se conoce como el ‘cerdo del mar’ porque se aprovecha prácticamente todo, supone un desembolso de no menos de 6.000 euros, en función de su peso. Solo el año pasado, Herpac adquirió 600 atunes rojos de almadraba, casi el doble que en 2023, para su transformación artesanal, desde el ronqueo hasta el envasado final, lo que eleva la inversión total, la principal de la empresa, a un mínimo de 3,6 millones de euros, detalla José María Vázquez Varo, consejero delegado y responsable de Comercio Internacional y Marketing de la compañía.
Estas cifras dan idea del crecimiento experimentado por esta línea de negocio, que ha ganado un peso decisivo en la estrategia de Herpac. El atún rojo procede de la almadraba de Barbate, una de las cuatro activas en la provincia de Cádiz. En la fábrica, el proceso sigue siendo muy artesanal, desde el ronqueo o despiece del atún hasta el envasado final, un trabajo que requiere mucha mano de obra.
En paralelo, la empresa está inmersa en un proceso de simplificación de su catálogo, que supera las cien referencias en la actualidad, con el objetivo de centrarse en los productos y formatos con mayor rotación y potencial comercial.
Salto al exterior
El refuerzo de su presencia en el mercado internacional es uno de los grandes retos de Herpac en el año de su cuadragésimo aniversario. Las ventas al exterior mantienen un peso residual en su facturación, ya que apenas representan un 5% del total, situación a la que la compañía quiere dar un vuelco, para lo que ha creado el departamento de Internacional, encargado de impulsar las exportaciones, sobre todo hacia Asia y Estados Unidos, destinos principales de sus productos.
En EEUU, Vázquez explica que Herpac ha cerrado el “triángulo de la importación” al contar con importadores en tres de las principales ciudades del país:Los Ángeles, Miami y Nueva York, desde las que dan cobertura a buen parte del territorio.
Los aranceles estadounidenses no han supuesto un freno para la compañía, ya que el atún ya soportaba un gravamen elevado, en concreto del 35%, que tras el regreso de Donald Trump a la Casa Blanca ha pasado a ser del 40%.
Por su parte, los productos premium de atún rojo han abierto la puerta de Asia a Herpac, que confía en consolidar y expandir su presencia en los países asiáticos.
En Europa, aunque con volúmenes más reducidos, sus principales destinos son Reino Unido, Italia, Bélgica, Austria y Portugal.
Este año, además, la compañía también reforzará su presencia en ferias internacionales de la mano de Andalucía TRADE.
Empleo, tiendas y nuevos proyectos
Herpac cuenta con una plantilla fija de un centenar de trabajadores, que se refuerza con una quincena más en los picos de producción en verano y antes de Navidad, que coincidencon la época de mayores ventas, en particular en el mercado local.
El año pasado, la empresa incorporó 15 nuevos empleados fijos para la puesta en marcha de un nuevo turno de producción, necesario para atender las demanda de elaboraciones de atún rojo.
La empresa dispone de una red de cuatro tiendas propias en Barbate, tres en el casco urbano y una en la fábrica de su sede central, además de una delegación en Sevilla que actúa como centro logístico para la distribución propia en Andalucía occidental (Sevilla, Cádiz, Huelva y Málaga).
Entre los proyectos para este año, Herpac ha iniciado la búsqueda de un espacio con mayor capacidad de almacenamiento para el traslado de su delegación en Sevilla y la apertura de una nueva delegación en Málaga.
A ello se suma el impulso del canal online, que funciona como escaparate para nuevos clientes y en el que la empresa prevé intensificar sus campañas promocionales en las que ofrece descuentos especiales.
La salida del bache de la pandemia
La crisis del covid supuso el momento más difícil en la historia reciente de Herpac, que se vio obligada a presentar un expediente de regulación temporal de empleo (ERTE) tras tocar fondo por el cese de actividad de los establecimientos del canal Horeca, en concreto hoteles y restaurantes de los que dependía casi en exclusiva.
Tras superar el bache de la pandemia, la compañía reorientó su estrategia de ventas hacia el canal alimentación, sin abandonar la restauración, para abrirse camino en tiendas gourmet y supermercados. Actualmente, ambos canales mantienen un equilibrio, con negociaciones abiertas para entrar en cadenas como Aldi con semiconservas en formatos pequeños.
La conservera también ha intensificado las visitas guiadas a su fábrica, por la que pasan miles de personas cada año para conocer de primera mano el ronqueo y los aprovechamientos del atún rojo de almadraba, una tradición que sigue siendo el alma de Barbate y el origen de un proyecto empresarial que mira al futuro sin perder sus raíces.
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