Indra Group convierte el MWC 2026 en escaparate de su apuesta por la inteligencia soberana y la autonomía industrial europea
La compañía sitúa a IndraMind como eje de un ecosistema que integra espacio, movilidad, defensa y digitalización para anticipar riesgos, blindar cadenas de suministro y reforzar infraestructuras críticas en un entorno geopolítico incierto
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Indra Group ha convertido su presencia en el Mobile World Congress 2026 de Barcelona en algo más que un escaparate tecnológico. La compañía ha acudido a la cita con un mensaje nítido: sin inteligencia soberana no hay industria resiliente, y sin control de las infraestructuras críticas no hay autonomía estratégica posible en Europa.
En ese marco, el gran protagonista de su despliegue es IndraMind, concebido como el cerebro digital que conecta todas las capacidades del grupo.
La cadena de suministro como cuestión de seguridad nacional
El contexto no es menor. Las tensiones geopolíticas, las crisis de suministros y la convergencia de amenazas físicas y digitales han alterado de forma estructural la manera en que operan las cadenas productivas. Eso sin contar el conflicto que estalló hace solo unos días en Oriente Próximo.
Ignacio Martínez, director general de IndraMind, ha defendido en el congreso que la cadena de suministro ya no puede entenderse solo como un engranaje logístico optimizado al máximo coste-beneficio. Hoy es un elemento crítico de seguridad nacional.
Tras la pandemia, la industria pasó de obsesionarse con la eficiencia a priorizar la resiliencia; ahora, el siguiente paso es anticipar el riesgo antes de que se materialice.
“La industria no puede seguir suponiendo que el riesgo geopolítico es cero”, ha advertido Martínez. En su opinión, vivimos en un entorno de guerra híbrida en el que ciberataques, sabotajes físicos y campañas de desinformación pueden confluir.
Ante ese escenario, la anticipación deja de ser un valor añadido para convertirse en una obligación operativa. La clave, sostiene, está en decidir con inteligencia y actuar antes de que un incidente escale y comprometa producción, empleo o servicios esenciales.
Del dato a la decisión: IA para anticipar y actuar
Ahí entra en juego IndraMind. La plataforma integra datos, procesos y proveedores en un mismo entorno digital para ofrecer una visión actualizada de lo que ocurre en la planta y en la cadena de suministro. Su función no es solo detectar fallos, sino preverlos, simular escenarios y proponer respuestas automáticas o semiautomáticas.
En la práctica, actúa como un sistema nervioso que conecta la capa estratégica (análisis de riesgos, mapas de calor, planificación) con la operativa (monitorización constante de señales de alerta procedentes de fuentes logísticas, abiertas o restringidas).
Martínez ha resumido el modelo en cuatro ejes claros: control exhaustivo del inventario, acuerdos con proveedores capaces de escalar producción ante contingencias, diversificación geográfica e industrial para evitar dependencias excesivas y, cuando el riesgo lo exige, desarrollo de capacidad nacional para fabricar componentes esenciales.
El trasfondo es inequívoco: reducir vulnerabilidades y reforzar la soberanía tecnológica controlando datos, algoritmos e infraestructuras.
Ese discurso no se queda en lo teórico. En el expositor de la compañía en Barcelona, la propuesta se traduce en un recorrido inmersivo que muestra cómo la inteligencia soberana se aplica en escenarios reales: coordinación de enjambres de drones, vigilancia marítima inteligente u operación en entornos tácticos complejos.
Las demostraciones incluyen plataformas no tripuladas con capacidad VTOL y un robot cuadrúpedo equipado con inteligencia artificial, capaz de interactuar de forma autónoma con su entorno.
Uno de los paralelismos más ilustrativos es el que la empresa establece con la Fórmula 1. Junto a un monoplaza del equipo Alpine, expertos explican cómo se capturan y analizan datos en tiempo real en un gran premio, cómo se gestionan comunicaciones críticas y cómo se toman decisiones bajo presión.
El mensaje es directo: la lógica que permite ganar décimas en el circuito es la misma que ayuda a proteger infraestructuras críticas o a gestionar el tráfico aéreo sin margen de error.
Espacio, satélites y conectividad crítica como nueva frontera estratégica
El espacio ocupa, además, un lugar central en la estrategia del grupo. Indra defiende que la red de comunicaciones del futuro no termina en tierra, sino que se extiende a la órbita como una capa esencial para sostener servicios críticos y garantizar conectividad segura.
A través de Indra Space y con la participación de Hispasat, la compañía pone el foco en proyectos como IRIS2, la futura arquitectura europea de conectividad multiórbita concebida como infraestructura crítica.
También destaca Startical, desarrollada junto a ENAIRE, que prevé desplegar más de 200 satélites para llevar comunicaciones, navegación y vigilancia al espacio.
La iniciativa ha logrado ya comunicaciones de voz y datos en tiempo real entre una aeronave y un centro de control a través de un satélite en órbita, un avance que abre la puerta a nuevas rutas y a un control aéreo más seguro.
A ello se suma la participación en Celeste, programa europeo de servicios de posicionamiento y sincronización impulsado por la Agencia Espacial Europea, y la presentación de la plataforma satelital VORAX como base tecnológica de futuras misiones.
La movilidad inteligente completa el despliegue. Indra exhibe su papel en la T-Mobilitat de Barcelona y recuerda el contrato adjudicado por Transport for London, cercano a los 1.000 millones de euros, para gestionar el sistema de billetes de la red londinense.
Al mismo tiempo, muestra soluciones para integrar el tráfico de drones con la aviación comercial en un mismo espacio aéreo, un reto creciente en las grandes ciudades.
De la mano de Minsait, el grupo amplía el foco a la digitalización de administraciones públicas, sanidad, energía, industria o finanzas, apoyándose en inteligencia artificial, cloud, IoT y ciberseguridad.
La intención es evidenciar que la transformación digital ya no es un concepto abstracto, sino un conjunto de capacidades que impactan en eficiencia, sostenibilidad y resiliencia.
En conjunto, la presencia de Indra Group en el MWC 2026 dibuja una estrategia coherente: convertir la inteligencia en infraestructura, el dato en capacidad de decisión y la soberanía tecnológica en ventaja competitiva.
En un entorno internacional volátil, la compañía reivindica que anticiparse al riesgo no es una opción estratégica más, sino la condición indispensable para competir y proteger lo que resulta crítico.
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