Pablo Isla, propuesto como nuevo vicepresidente de L’Oréal
La candidatura del español, actual presidente de Nestlé y ex presidente y consejero delegado de Inditex, se votará en la junta de accionistas de abril
El grupo cosmético ganó 6.127 millones de euros en 2025, un 4,4% menos, pero mejoró el dividendo
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L’Oréal propondrá en su junta de accionistas del próximo 24 de abril el nombramiento del directivo español Pablo Isla como nuevo vicepresidente del Consejo de Administración, en un movimiento que refuerza la influencia de Nestlé -accionista de referencia con un 20,1% del capital- en la gobernanza del gigante francés de la cosmética.
Isla, actual presidente de Nestlé y uno de los ejecutivos españoles con mayor proyección internacional, ha sido designado por la multinacional suiza como candidato a consejero para un mandato de cuatro años, junto con Anna Lenz. Tras la votación, el Consejo prevé nombrarlo vicepresidente, cargo que compartirá con Jean‑Victor Meyers.
Trayectoria de Pablo Isla
El nombramiento supondría un nuevo paso en la trayectoria de Isla, que presidió Inditex entre 2011 y 2022 y fue su consejero delegado entre 2005 y 2011. Desde el pasado 1 de octubre ocupa la presidencia de Nestlé, tras adelantarse su toma de posesión respecto al calendario inicialmente previsto.
L’Oréal ha destacado que su incorporación aportará al Consejo “una reconocida capacidad para desarrollar e implementar una visión estratégica combinando transformación y crecimiento internacional”, así como experiencia en gestión de riesgos y gobierno corporativo.
Resultados de 2025
La propuesta de Isla llega en un momento clave para la compañía, que ha presentado los resultados correspondientes a 2025. El grupo cerró el ejercicio con un beneficio neto atribuido de 6.127 millones de euros, un 4,4% menos que el año anterior.
La empresa atribuyó este retroceso al impacto de impuestos excepcionales aplicados en Francia a grandes corporaciones para reducir el déficit público. Pese a la caída del beneficio, el Consejo propondrá elevar el dividendo hasta los 7,20 euros por acción, un 2,9% más, pagadero el 4 de mayo a los accionistas registrados al cierre del 29 de abril.
En términos de actividad, L’Oréal registró una facturación de 44.052 millones de euros, un 1,3% más en cifras absolutas y un 4% en comparables. El comportamiento fue desigual por divisiones: los productos de consumo avanzaron un 0,7% (16.090 millones), la rama de lujo se mantuvo estable (15.595 millones), la división dermatológica creció un 2,5% (7.204 millones) y los productos profesionales aumentaron un 5,7% (5.163 millones). En el cuarto trimestre, los ingresos alcanzaron 11.245 millones, un 1,3% más en términos absolutos y un 6% en relativos.
Por regiones, Europa fue el mercado más dinámico, con un crecimiento del 4,6% hasta los 14.865 millones de euros. En cambio, Norteamérica retrocedió un 0,7% (11.718 millones) y el norte de Asia cayó un 2,2% (10.075 millones), reflejando un entorno más complejo en estas áreas. África, sur de Asia y Oriente Próximo sumaron 4.114 millones (+6,5%), mientras que Latinoamérica generó 3.280 millones (-0,7%).
El consejero delegado, Nicolas Hieronimus, calificó 2025 como “un año decisivo” para la compañía, al combinar “excelentes resultados” con una transformación profunda del grupo. De cara a 2026, L’Oréal mantiene una visión optimista y confía en seguir creciendo por encima del mercado global de la belleza gracias a su estrategia multimarca.
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