Santana Motors abrirá una segunda línea de fabricación con capacidad para 8.000 vehículos anuales en 2027
La nueva cadena de montaje de la planta de Linares, que creará un centenar de empleos, se está desarrollando ya en otra nave del parque industrial de la localidad
El gigante andaluz de automoción Syrsa dispara su negocio un 68% hasta el récord de 624 millones en 2025
Santana Motors va a dar un nuevo salto en el desarrollo de su proyecto industrial en Linares (Jaén) con la apertura en 2027 de una segunda línea de fabricación capaz de producir hasta 8.000 vehículos pick-up y todoterreno anuales. Una ampliación que permitirá más que duplicar el volumen de la histórica marca andaluza, que retomó la actividad hace apenas tres meses con un modelo basado en alianzas con los gigantes chinos de automoción Zhengzhou Nissan Automobile (ZNA), Anhui Coronet Tech y BAIC.
El proyecto, que creará un centenar de nuevos empleos, aumentará la gama de modelos y la flexibilidad para producir tanto vehículos de la enseña jiennense como para terceros, según avanza a este diario el CEO de Santana Motors, Eduardo Blanco, que precisa que el lineal se encuentra en estos momentos en fase de obras en otra nave del parque industrial, de modo que, una vez realizado el montaje de equipos y las validaciones, la entrada en operación se sitúa previsiblemente a principios del próximo año.
La cadena de montaje adicional se sumará así a la primera línea con capacidad para 5.000 unidades anuales en un solo turno cuya producción arrancó de forma oficial a principios de diciembre de 2025 con 70 trabajadores. La instalación, que ha completado ya unos 300 vehículos, está en la recta final de homologaciones y protocolos, así como de distintos requisitos europeos de seguridad, con la vista puesta en comenzar un ritmo de fabricación normalizada a finales de abril.
El plan industrial de la nueva Santana “reproduce el esquema que utilizó durante años con Land Rover, Suzuki o Iveco, no estamos inventando nada”, explica Eduardo Blanco. En este sentido, la compañía trabaja en joint venture con las firmas chinas para la transferencia tecnológica a través de un sistema denominado Semi Knocked Down –SKD, por sus siglas en inglés–, que consiste en ensamblar vehículos a partir de kits semidesmontados, si bien el objetivo es localizar hasta un 60% de los componentes.
Esquema productivo
Así, el esquema productivo se sustenta en los acuerdos con ZNA –como proveedor de piezas– y BAIC, ambas especializadas en vehículos todoterreno, y se articula con Anhui como socio en torno a Santana Factory, una planta de contract manufacturing que permitirá fabricar vehículos para distintas marcas. “Aproximadamente, el 50% de la capacidad se destinará a modelos de Santana Motors, mientras que el resto se utilizará en la producción para terceros”, precisa el directivo.
La automovilística ya ha puesto en el mercado bajo la enseña con más de 60 años de trayectoria dos pick-up 4x4, uno con motor diésel y otro híbrido enchufable, mientras que lanzará próximamente de la mano de BAIC nuevos modelos de todoterreno también con marca Santana. “Estamos trabajando a marchas forzadas para adaptar las líneas y la idea es presentar los nuevos vehículos en este 2026 para iniciar el ensamblaje de las primeras unidades en un año”, enfatiza el CEO.
Despliegue de la red comercial
En paralelo al desarrollo industrial, la compañía está desplegando su red comercial en España y Portugal, mientras prepara su desembarco en Italia para el segundo trimestre. A nivel nacional, cuenta ya con más de medio centenar de puntos de venta cerrados en grandes grupos de concesionarios que cubren la práctica totalidad del territorio. Los primeros establecimientos con identidad propia abrirán a partir de mayo con un objetivo de ventas de 2.700 vehículos en el mercado español al cierre de 2026.
Hasta la fecha, la inversión acumulada en el renacimiento de Santana ronda los 30 millones de euros, sumando el proyecto fabril y el plan comercial, un esfuerzo donde ha sido clave el apoyo institucional. A este respecto, Blanco valora el respaldo “por encima de la política” del Ayuntamiento de Linares, la Junta de Andalucía y el Gobierno central, así como la coordinación administrativa para recuperar infraestructuras, obtener los permisos y atraer a los partners chinos.
“La premisa siempre ha estado clara: mantener el ADN histórico de Santana como fabricante de todoterrenos y recuperar una identidad muy reconocida en mercados como Francia, Portugal, Italia, Sudamérica o el norte de África”, concluye el CEO, un apasionado del motor nacido en Buenos Aires (Argentina), que también ha sido uno de los artífices del resurgimiento de otra marca histórica como EBRO, proyecto que abandonó en 2024 para dedicarse en exclusiva a la enseña jiennense.
También te puede interesar