El boom fotovoltaico impulsa a Andalucía como gran polo renovable de España

La región cerró 2025 con inversiones por 2.900 millones, 8.600 empleos y un creciente peso territorial en la transición energética nacional, reforzado por proyectos estratégicos en Huelva

Andalucía consolida su posición en autoconsumo pese a la contracción nacional del sector

El consejero Jorge Paradela, durante su comparecencia en la Comisión de Industria Energía y Minas del Parlamento de Andalucía.
El consejero Jorge Paradela, durante su comparecencia en la Comisión de Industria Energía y Minas del Parlamento de Andalucía. / M. G.

Andalucía cerró 2025 con un despliegue renovable sin precedentes. El consejero de Industria, Energía y Minas, Jorge Paradela, expuso en el Parlamento autonómico que la comunidad añadió en un solo año 2.888 MW de nueva potencia de energía limpia, una cifra que eleva el total hasta 17.360 MW y confirma el crecimiento del 20% del parque renovable. La inversión asociada alcanzó 2.900 millones de euros y generó más de 8.600 empleos, lo que demuestra que la transición energética andaluza avanza con un impacto directo en la estructura económica e industrial de la región.

Un salto histórico marcado por el dominio de la fotovoltaica

La energía solar se convirtió en el eje absoluto del avance, con 2.842 MW fotovoltaicos incorporados durante el año. Andalucía suma ya 11.696 MW de esta tecnología, que representa el 67,4% del total renovable instalado. Paradela destacó que la comunidad “ha logrado un récord que consolida su posición en el liderazgo nacional de la generación verde” y subrayó que el crecimiento del autoconsumo, con 1.922 MW y más de 197.800 instalaciones, muestra la extensión del modelo energético en hogares, empresas y explotaciones agrarias.

Este impulso sitúa a la región en una posición singular dentro del sistema eléctrico español. El 70,3% de toda la capacidad andaluza para generar electricidad es renovable, un porcentaje que facilita la descarbonización y refuerza la competitividad energética del tejido productivo. Sin embargo, el avance de la fotovoltaica plantea exigencias adicionales para el sistema, dado que la capacidad de almacenamiento continúa concentrada casi en exclusiva en centrales de bombeo, con 571 MW, frente a las baterías, que apenas aportan 0,6 MW.

El resto de tecnologías mantiene un peso más moderado. En 2025 se pusieron en marcha dos parques eólicos en la provincia de Cádiz, con 37,2 MW, además de la repotenciación de cinco instalaciones que añadieron 6,2 MW. También entraron en operación dos plantas de biogás y ampliaciones por 3,6 MW, un indicador del avance de las fuentes ligadas a la economía circular. En conjunto, según los datos de la Agencia Andaluza de la Energía, la potencia verde instalada al cierre de 2025 se reparte en un 73,1% para la solar –fotovoltaica y termosolar–, un 21,4% para la eólica, un 3,7% para la hidráulica y un 1,8% para biomasa y biogás, además de 4,5 MW de tecnología oceanotérmica.

Un impulso industrial que consolida el papel de la energía en la economía andaluza

La magnitud de los proyectos ejecutados en 2025 revela un movimiento industrial de gran escala. La inversión de 2.900 millones de euros confirma que la transición energética se ha convertido en uno de los motores económicos de Andalucía, con impacto en ingeniería, construcción, mantenimiento, fabricación de componentes y servicios regulados y no regulados del sector eléctrico.

Paradela defendió ante la Comisión de Industria Energía y Minas que “la fortaleza del ecosistema renovable abre oportunidades industriales que hace pocos años parecían inalcanzables” y vinculó el crecimiento a la reactivación de la cadena de valor energética.

El mapa territorial también evidencia una transformación profunda. La expansión se distribuye por todas las provincias, aunque la concentración de nueva potencia solar es especialmente relevante en las zonas con disponibilidad de recurso y superficie. El consejero indicó que la comunidad ha aportado el 24% de toda la nueva potencia renovable instalada en España entre enero de 2023 y diciembre de 2025, lo que sitúa a Andalucía en una posición central en la planificación energética nacional y en los flujos de inversión asociados a la electrificación de la industria y el transporte.

Huelva emerge como enclave estratégico para el hidrógeno verde y el biometano

La comparecencia parlamentaria incorporó además un enfoque estratégico de largo plazo. Huelva se consolida como un territorio clave para el desarrollo del hidrógeno verde y los gases renovables, dos vectores energéticos que la Junta considera esenciales para diversificar la base industrial de la comunidad.

Paradela recordó que Moeve aprobó la inversión definitiva para la primera fase del Valle Andaluz del Hidrógeno, con el denominado Proyecto Onuba, que destina más de 1.000 millones de euros a la construcción de un electrolizador de 300 MW en Palos de la Frontera junto a nueva generación renovable asociada. El consejero afirmó que se trata de “uno de los proyectos de hidrógeno verde más ambiciosos de Europa” y subrayó la implicación de la Junta en su desarrollo.

El avance de Huelva en los gases renovables se confirma con la puesta en servicio de la primera planta andaluza que inyecta biometano directamente en la red de gasoductos, situada también en Palos de la Frontera. La instalación transforma residuos industriales líquidos en biometano de alta calidad, lo que convierte un desecho en un recurso energético integrado en el sistema gasista y refuerza la economía circular como pieza de la política industrial.

Paradela insistió en que la combinación de récord renovable, inversiones millonarias y proyectos estratégicos coloca a Andalucía en una posición de ventaja para atraer nuevas iniciativas industriales, especialmente aquellas que buscan un suministro seguro, limpio y competitivo. A su juicio, 2025 marca “un punto de inflexión para consolidar una economía andaluza más fuerte, sostenible y alineada con las demandas energéticas del futuro”.

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