Iberdrola completa la venta de su negocio en Hungría por 171 millones de euros
La operación, que incluye 158 MW eólicos operativos, se enmarca en el Plan Estratégico 2025-2028 del grupo, con mayor foco en Reino Unido y Estados Unidos
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Iberdrola ha culminado la venta de su negocio en Hungría tras obtener todas las autorizaciones regulatorias necesarias. La compañía ha traspasado el 100% de las acciones de Iberdrola Renovables Magyarország KFT -sociedad que agrupaba sus activos en el país- a un consorcio integrado por Premier Energy y una filial del grupo húngaro iG TECH Capital.
Con esta operación, el grupo energético ha ingresado un total de 171 millones de euros, cifra que incluye 128 millones correspondientes al precio de las acciones y 43 millones en concepto de dividendo distribuidos antes del cierre de la transacción.
Los activos vendidos suman 158 megavatios (MW) de capacidad eólica operativa, desarrollada y puesta en marcha por Iberdrola desde su entrada en el mercado húngaro en 2008. De ese total, 124 MW ya comercializan su producción en el mercado libre, tras haber finalizado el periodo regulado de 15 años, mientras que los 34 MW restantes lo harán en un plazo inferior a un año.
Parte de una estrategia global
Esta desinversión se enmarca en la estrategia anunciada por Iberdrola en septiembre de 2025, cuando presentó su Plan Estratégico 2025-2028 durante su Capital Markets Day. En ese encuentro, la compañía actualizó sus compromisos financieros y reforzó su hoja de ruta inversora, con el objetivo de concentrar recursos en sus negocios principales, especialmente en redes reguladas y generación con contratos a largo plazo.
El grupo mantiene así su apuesta por la electrificación de la economía, un eje central de su crecimiento futuro. En este contexto, prevé inversiones de 58.000 millones de euros hasta 2028, destinadas principalmente al desarrollo y refuerzo de redes eléctricas.
Dentro de este plan, el foco inversor se situará de forma prioritaria en Reino Unido, donde se destinarán 20.000 millones de euros, y en Estados Unidos, con 16.000 millones. A continuación, se sitúan la Península Ibérica, con 9.000 millones, Brasil, con 7.000 millones, y otros países de la Unión Europea y Australia, que concentrarán 5.000 millones de euros.
Todo este despliegue inversor persigue un objetivo claro: alcanzar un beneficio operativo bruto (EBITDA) de 18.000 millones de euros en 2028, lo que supondría un incremento de 3.000 millones respecto a 2024. En este crecimiento, las redes eléctricas jugarán un papel determinante, al aportar en torno al 55 % del EBITDA previsto.
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