Repsol instala en Petronor su segundo gran electrolizador de 100 MW

La compañía invertirá 292 millones de euros en una infraestructura que producirá hasta 15.000 toneladas anuales de hidrógeno renovable

Repsol negocia su futuro en América…

Imagen de la refinería de Petronor en la que se instalará el electrolizador. / M. G.

Repsol avanza en su estrategia de descarbonización industrial con la instalación en la refinería de Petronor, en Muskiz, de un electrolizador de 100 MW que reforzará su posición como principal productor y consumidor de hidrógeno renovable del país. La empresa aprobó el pasado septiembre la construcción de su primera infraestructura de este tipo en Cartagena y extiende ahora este modelo al centro vizcaíno, donde prevé una inversión de 292 millones de euros y una puesta en marcha en 2029. El proyecto ha sido reconocido por la Comisión Europea como Proyecto Importante de Interés Común Europeo ‒IPCEI, por sus siglas en inglés‒ y recibirá 160 millones de euros de los fondos NextGenerationEU a través del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia.

La nueva instalación permitirá a la compañía producir hasta 15.000 toneladas anuales de hidrógeno renovable que se utilizarán principalmente en los procesos industriales de Petronor. La compañía atribuye a esta actuación un impacto directo en la reducción de emisiones: evitará hasta 167.000 toneladas de CO₂ cada año, una cifra que sitúa la operación dentro de la estrategia global para acelerar la descarbonización del sector energético. Como parte del Corredor Vasco del Hidrógeno, el suministro también llegará a la industria regional, que incorporará este gas renovable en sus operaciones con el objetivo de reducir la huella ambiental del tejido productivo.

El desarrollo del electrolizador implica un reto tecnológico de primer nivel, tanto por su escala como por su integración en el complejo industrial. Repsol prevé la generación de cerca de 900 empleos directos, indirectos e inducidos durante las distintas fases. Este movimiento se suma a los avances registrados en Petronor con la entrada en funcionamiento, en 2023, del primer electrolizador de 2,5 MW, cuyas 350 toneladas anuales de producción abastecen tanto a la refinería como al edificio corporativo situado en el Parque Tecnológico de Abanto Zierbena.

La compañía destaca que el despliegue de esta tecnología se articula sobre un modelo progresivo que incorpora nuevas infraestructuras allí donde ya se han acreditado los primeros resultados. De esta manera, en 2024 comenzó en el puerto de Bilbao la construcción de un segundo electrolizador de 10 MW que entrará en operación en 2026 y que se destinará a la planta demostrativa de combustibles sintéticos desarrollada junto a Aramco.

Un proyecto que afianza el liderazgo industrial de Repsol

Repsol recuerda que concentra el 60% de la producción nacional de hidrógeno y el 4% del consumo europeo, lo que sitúa a la compañía en una posición de referencia para la transición energética. En septiembre de 2025 dio luz verde al primer gran electrolizador de 100 MW en Cartagena, que abastecerá ese centro industrial y que representa el arranque del despliegue nacional de la empresa en este ámbito. La iniciativa de Petronor supone un segundo hito de una estrategia industrial que se ampliará en los próximos años con la entrada en funcionamiento de nuevas infraestructuras.

La compañía ha planificado además la construcción de un electrolizador de 150 MW en Tarragona, que se integrará en la actividad del complejo petroquímico y que suministrará hidrógeno renovable a la futura Ecoplanta. Esta instalación producirá metanol renovable a partir de residuos municipales y abastecerá también a otras industrias del entorno, con un impacto directo en la reducción de emisiones y en la creación de un ecosistema de producción energética más diversificado.

Perspectiva industrial y encadenamiento de proyectos

El despliegue de esta tecnología se articula sobre un mapa territorial que enlaza las necesidades de descarbonización de las grandes instalaciones industriales con la disponibilidad de infraestructuras capaces de producir hidrógeno en cantidades relevantes. Petronor ha reunido en apenas tres años tres proyectos en distintas fases de desarrollo ‒2,5 MW en producción, 10 MW en construcción y 100 MW aprobados‒ que consolidan al enclave como uno de los polos estratégicos del país en la cadena de valor del hidrógeno renovable.

La compañía insiste en que el salto cualitativo que representan los electrolizadores de 100 MW define la escala necesaria para acelerar la transición industrial. La inversión movilizada en Petronor ‒292 millones de euros‒, el respaldo de los fondos europeos y la integración en el Corredor Vasco del Hidrógeno forman una estructura que refuerza el papel del sector energético en la transformación del aparato productivo.

Repsol subraya que su objetivo es avanzar hacia un modelo en el que el hidrógeno renovable funcione como un vector energético clave para la industria pesada. La nueva infraestructura de Muskiz se integra en esa estrategia de largo plazo y se convierte en uno de los pilares para reducir la dependencia de combustibles fósiles en procesos que, hasta hace pocos años, carecían de alternativas tecnológicas viables.

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