El 'show' de Trump

Las empresas temen el bloqueo comercial, pero las principales consecuencias del conflicto iraní provienen del aumento de los precios del crudo y del gas y su repercusión en la inflación

Trump en la Casa Blanca
Trump en la Casa Blanca / AARON SCHWARTZ / POOL

08 de marzo 2026 - 06:31

Cuentan algunas crónicas que existe un clamor generalizado de las patronales españolas para que el Gobierno de Pedro Sánchez restablezca las relaciones con la Administración de Estados Unidos y, de esa forma, no perjudicar los intercambios comerciales entre los dos países. Esas relaciones, de momento, no están rotas, penden de la amenaza lanzada por Donald Trump de bloquear los productos españoles tras la negativa del Ejecutivo español de usar las bases andaluzas de Rota y Morón para respaldar militarmente los ataques contra Irán.

Están en juego, según los datos manejados por las asociaciones empresariales, miles de millones (de euros o de dólares) y muchos sectores se verían muy afectados por la medida, que en algún caso ya han notado con el endurecimiento de los aranceles. Las cifras hablan: España exportó 16.716 millones a Estados Unidos en 2025 (un 8% menos que el año anterior) e importó productos por valor de 30.174 millones (un 7% más). Es decir, una balanza comercial a favor del país americano de 13.458 millones, una cantidad cercana al total de exportaciones, que supone un 4,3% del total de exportaciones españolas.

Las reclamaciones de las empresas españolas buscan su interés y manejan argumentos lógicos para reconducir la situación. Sin embargo, las principales consecuencias del conflicto iraní son ajenas a un hipotético bloqueo, provienen del aumento de los precios del crudo y del gas y su consecuente repercusión en la inflación, así como en el frenazo de las inversiones y la financiación de estas. Según las previsiones a bote pronto de los centros de prospectiva, se calcula que la inflación se disparará un 3% de ahora hasta junio y el PIB caerá 0,2%. Y mientras el gas se encarece un 64% y el barril de petróleo supera los 90 dólares (máximo desde octubre de 2023), con un aumento del 25%, las bolsas mundiales han sufrido recortes significativos en la semana. El selectivo español Ibex 35 perdió un 7% en la peor semana de los últimos cinco años. Es decir, afecta tanto a España como a cualquier país con fuerte dependencia energética de los combustibles fósiles y que, dicho sea de paso, obliga a acelerar las energías renovables.

Cualquier decisión del mandatario estadounidense contra su “socio terrible” (lo dijo en presencia, como testigo, de un silencioso Friedrich Merz, canciller alemán, de visita en Estados Unidos) “deberá pasar por el respeto de la autonomía de las empresas privadas, la legalidad internacional y los acuerdos bilaterales entre Estados Unidos y la Unión Europea”. El Gobierno español recalca que es la UE la que lleva la política comercial y que EE UU no puede romper con un país sin pasar por Bruselas. Es decir, si Trump pasa de las amenazas a la acción (que está por ver), tiene complicado actuar saltándose la legalidad internacional, regida por los acuerdos bilaterales con la UE. Otra cosa es que a Washington le dé por aplicar gravámenes específicos sobre productos que afecten directamente y sobre todo a España, como son los agroalimentarios (especialmente, aceite, vino y jamón).           

Por otra parte, muchas grandes multinacionales españolas tienen presencia firme e inversiones fuertes en Estados Unidos, caso de Banco Santander, que acaba de adquirir el Webster Bank; Iberdrola, que cuenta con la filial Avangrid; ACS, mayor contratista de obra civil en el país a través de Turner; la también constructora Ferrovial, presente en el índice bursátil Nasdaq, que opera en varias autopistas y aeropuertos; Repsol, cuyo consejero delegado, Josu Jon Imaz, participó recientemente en una reunión con Trump tras e conflicto de Venezuela; Gestamp, sociedad de componentes de automóviles, con varias plantas repartidas por varios estados; Acerinox, importante fabricante de acero en el país, y varias compañías hoteleras, que también miran los intereses de Trump por Cuba…

Se antoja difícil que las amenazas de Trump, cuya diatriba ha sido aprovechada por la oposición española en busca de rentabilidad política sin pararse a pensar en todos esos detalles, puedan hacer mella en la actividad de estas multinacionales, que trabajan a través de sus subsidiarias, lo que no quita para que miren con preocupación la actual situación y también pidan la recomposición de las relaciones.

 Los corros

Paso a las renovables

Las compañías eléctricas españolas han reclamado al Gobierno que aproveche el conflicto para acelerar la implantación de las energías renovables, antes llamadas alternativas, pero ahora ya consolidadas como la solución para tener independencia de los combustibles fósiles y, en consecuencia, abaratar el precio de la factura de empresas y familias.  

 

Impacto en las aerolíneas

Un doble factor afecta directamente al sector aéreo. Por un lado, las compañías han tenido que suspender o modificar los vuelos que tienen origen, destino o atraviesan la zona del conflicto (el espacio aéreo de nueve países no se toca). Por otro, verán dispararse el combustible, que supone en torno a la cuarta parte de sus costes. 

 

Ayudas fiscales

El Ministerio de Economía emitió un mensaje de tranquilidad. Si el conflicto se alarga y los precios de los combustibles se encarecen como ya ha ocurrido en los primeros días, el departamento ha asegurado que adoptará medidas de ayuda como hizo en 2022 tras la invasión rusa de Ucrania.

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