El consumo de aceite de oliva en los hogares se dispara por encima del 25% en 2025 tras la bajada de precio
Según datos del MAPA, las familias españolas adquirieron un 2,7 % más de huevos, hasta 430,8 millones de kilos, pese a su elevado encarecimiento
Cooperativas alerta de un estancamiento en la producción de aceite de oliva frente al dinamismo de otros países
El consumo de aceite de oliva en los hogares españoles creció un 25,3% interanual hasta noviembre de 2025 con 321,9 millones de litros adquiridos, según datos recogidos en el último panel alimentario publicado por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA), que reflejan también que las familias desembolsaron por este producto 1.600 millones de euros, un 22,7% menos respecto al mismo mes del año anterior, lo cual revela su importante abaratamiento en el periodo analizado.
La evolución de la categoría general de aceite repuntó un 8,8% en volumen, aupado por el avance mencionado del de oliva, que discurrió en dirección contraria al de su principal competidor, el de girasol, porque los hogares compraron un 10,2 % menos en el acumulado hasta el último mes del pasado ejercicio, con 146,9 millones de litros, pero el desembolsó creció un 2,4%, lo que supone que gastaron más por comprar menos volumen, debido a que este producto experimentó subidas de precios en los últimos 12 meses.
En el análisis del MAPA se pone de manifiesto también que, aunque los huevos han estado en el foco durante todo el ejercicio 2025 debido a su encarecimiento (31,3%), la escalada no solo no ha frenado su consumo sino que ha crecido. En concreto, los hogares españoles adquirieron hasta noviembre un 2,7 % más en volumen, con un acumulado de 430,8 millones de kilos, y se gastaron un 19,7 % más (1.619,4 millones de euros).
Respecto a la carne, presentó un aumento del 2,9 % en volumen. El valor del sector avanzó un 6,1 %, por la combinación del incremento de la demanda y la subida del precio medio (3,1 %). El crecimiento fue transversal en las principales categorías, con especial incidencia en la fresca (+3%). Sin embargo, la evolución es heterogénea por tipos: aumentaron un 5,7 % el pollo y un 5,4 % el cerdo, mientras que vacuno, conejo y ovino/caprino descendieron un 3,0 %, 5,6 % y 10,6 %, respectivamente.
Avanza el consumo de marisco
El consumo de pescado en los hogares se redujo un 4,1 %, debido principalmente a la menor adquisición de fresco (5,6 %), ya que, aunque la compra de congelado avanzó un 1,5 %, este incremento no compensó la caída del conjunto de los productos. De su lado, las conservas de la categoría disminuyeron un 1,9 %, mientras que las familias compraron más kilos de marisco, moluscos y crustáceos (2,6 %) al cierre del periodo.
En cuanto a la leche, es destacable el interés por la pasterizada (+19,3% en compras) y un gasto que es un 18% superior al del último año, mientras los lácteos a base de leche fermentada con bífidus se compraron casi un 17% más y el desembolso avanzó un 10,1%. Los hogares compraron un 1,4% más de pan (+3,2% de gasto), un 2,5 % más de legumbres (+5,9 % de desembolso), mientras el consumo de azúcar retrocedió un 5,9% y su gasto un 22%.
Las familias españolas también adquirieron un 1% menos de hortalizas en un contexto de encarecimiento (gastaron un 4,7% más), destacando el caso de las judías verdes (-13,6% en volumen y -11,7% en valor). De su lado, la compra de frutas ascendió casi un 3% en volumen y es una categoría también más cara como demuestra que los hogares gastaron casi un 10% más, destacando la subida del precio de los limones.
En el capítulo de las bebidas, destaca la caída de casi el 6% en la compra de cerveza, que también retrocedió un 7,3% en valor; al tiempo que la adquisición de agua desminuyó un 1,2 % en volumen, aunque el gasto repuntó un 1,1%. Por su parte, el consumo de vino en las familias españolas se mantiene estable (-0,5 % tanto en volumen como en valor), aunque con cambios dentro de la categoría, que registra datos favorables de espumosos mientras retroceden los de aguja y licores.
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