Las mujeres sufren una brecha salarial de 4.654 euros anuales en Andalucía

El informe de CCOO apunta a factores clave como la parcialidad, la temporalidad y la ocupación en empleos peor pagados

Las mujeres avanzan en la industria andaluza: una cuarta parte de los empleos ya son femeninos

Una mujer realiza tareas de ayuda a domicilio. / M.G.

La brecha salarial en Andalucía se sitúa en el 25,9%, lo que supone que de 2023 a 2024 esta diferencia en la remuneración apenas se redujo 0,4 puntos. Para igualarse el salario medio anual de las mujeres debería aumentar en 4.654 euros. Son datos que ofrece el informe anual de Comisiones Obreras (CCOO) que señala a la parcialidad, la temporalidad y la ocupación en trabajos menos valoradas (y, por tanto, con menos ingresos) como las principales causas de esta discriminación.

El sindicato usa datos de la Agencia Tributaria, del Instituto Nacional de Estadística (INE) y del Instituto de Estadística y Cartografía de Andalucía (IECA) para realizar este análisis. El dato sobre cuánto debería crecer el salario femenino se calcula con la diferencia salarial entre hombres y mujeres dividida por el salario medio de las mujeres. "Es un síntoma claro de la desigualdad estructural que sufrimos las mujeres", destaca Yolanda Carrasco Tenorio, secretaria de la Mujer de CCOO Andalucía.

En 2024 el salario medio anual femenino creció un 4,5% respecto a 2023. Fue un aumento mayor al que se dio en la remuneración media a los hombres, que subió un 4,1%. Eso apenas redujo la brecha que hay entre ambos índices en 0,4 puntos: 17.949 euros cobran las féminas al año (media) frente a los 22.603 euros de los hombres, es decir hasta 4.654 euros de diferencia. "Los salarios crecen prácticamente en paralelo y si se reduce la brecha es por la subida del salario mínimo interprofesional (SMI), que cobran en mayor proporción las mujeres", precisa la ejecutiva de CCOO en Andalucía, que habla principalmente de la reducción de la parcialidad.

La gráfica que acompaña a las explicaciones del sindicato muestra un aumento casi en paralelo de los sueldos desde hace más de una década, con un altibajo en 2020, año en el que el salario medio masculino bajó respecto al año anterior (de 18.402 a 18.263), mientras que el de las mujeres creció (de 14.249 a 14.403), lo que supuso que de una diferencia del 29,1% se pasara a un 26,8%, el mayor acercamiento de los últimos diez años.

Quinta comunidad en brecha salarial

Andalucía se posiciona como la quinta comunidad autónoma con la brecha salarial más alta, con Asturias (29,5%), Madrid (29,4%), Cantabria (26,2%) y Aragón (26,1%) por delante. Canarias es la región con menor diferencia salarial entre hombres y mujeres. Hay que tener en cuenta en este dato, eso sí, que una mujer brecha puede ser consecuencia de salarios bajos tanto en mujeres como hombres. "Andalucía es la segunda comunidad autónoma con los ingresos más bajos", precisa Carrasco.

Las mujeres mayores de 65 años son el grupo poblacional que más sufre esta discriminación (44,2%), seguidas de quienes tienen menos de 18 años (42,4%). De 2023 a 2024 la distancia entre los ingresos masculinos y femeninos se amplió en el grupo etario de 18 a 25 años, al pasar de un porcentaje del 27,7 al 28,9%; y de 56 a 65 años, al subir un punto, hasta los 27,6. Las mujeres entre 26 y 35 años son las que menos brecha salarial sufren, con una diferencia en sus ingresos respecto a los varones del 15,8%. La maternidad y la asignación social de los cuidados a la población femenina tienen consecuencias, advierte el sindicato, en la vida laboral de las mujeres, perjudicadas por estos factores en su remuneración y, como consecuencia de ello, en las pensiones.

Por sectores, el primario encabeza la desigualdad salarial, que es del 52,6%. En el otro extremo, la industria extractiva, energía y agua soporta una diferencia de 10,2 puntos, esto es 4,4 puntos menos que la media nacional. Esta diferencia a favor andaluz también se registra en la actividad de entidades financieras y aseguradoras, que es del 29,8%, frente al 38,8% nacional. La construcción y la actividad inmobiliaria es el otro sector con la distancia entre ingresos más corta, de un 17,8%

Causas de la desigualdad

CCOO apunta a que la reducción de la brecha salarial corresponde en buena medida al descenso del trabajo a tiempo parcial de las mujeres, al que achaca el 50% de esta rebaja. Si los trabajos fueran de jornada completa para las mujeres la brecha seguiría existiendo, matizan, porque para igualar salario tendría que aumentar un 9%, dos décimas más que el ejercicio anterior.

Las condiciones laborales, expone la responsable de Mujer del sindicato en Andalucía, contribuyen directamente a que haya diferencias tales de ingresos con los hombres. La ocupación femenina presenta mayores tasas de temporalidad y de parcialidad, factores que en parte responden a la asunción de las mujeres de las tareas de cuidado -que históricamente han recaído en las féminas-. En 2025 la tasa de parcialidad entre las andaluzas se situó en 23,3%; en 2024 -año que analiza el informe del sindicato- fue del 23,4%. Por el contrario, entre los hombres esta tasa se redujo 0,2 puntos hasta un 6,5% en el último ejercicio.

"Las mujeres con tres hijos tienen menos ingresos que las mujeres con un hijo", remarca Yolanda Carrasco para incidir en esta idea. Otra cifra abunda en este argumento: uno de cada cinco empleos ocupados por mujeres en el último año han sido temporales.

En otros casos se debe a la concepción de la parcialidad y la temporalidad para empleos eminentemente femeninos por la peor valoración que estos tienen. "No suele haber parcialidad en los contratos de los servicios de recogida de basura, muy masculinizados. Sin embargo, en la ayuda a domicilio, feminizado, es tradicional la parcialidad. Reproduce la idea de que el hombre debe llevar el salario a casa y el trabajo de la mujer es solo un complemento", comenta Inmaculada Ortega, secretaria general de CCOO Cádiz, que ha acogido la presentación del informe andaluz. Esa menor valoración se observa en el hecho de que las trabajadoras de cuidados no tengan complemento aunque "pulsean a personas", mientras que en la construcción si hay complemento por ese trabajo.

Con ese ejemplo se incorpora otra clave de la brecha salarial, la ocupación de trabajos peor pagados. "Hay una mayor concentración de mujeres en empleos con los ingresos más bajos", apunta la dirigente gaditana, más del 54,5% en la región. Solo el 15,7% de las mujeres cobran más de 10 veces el SMI. Las mujeres son mayoría entre quienes cobran menos del salario mínimo (de 0 a 0,5 y de 0,5 a 1) y a partir de ahí son superadas por los hombres. Para igualar sus salarios al de los hombres del mismo tramo tendrían que recibir aumentos de un 57,3%. En los sueldos más altos la diferencia es del 12,1%.

Políticas aplicadas

La subida del SMI ha repercutido en mayor medida a las mujeres, al igual que las políticas que han buscado la estabilidad del empleo, que ahora parte de la situación de indefinido, "lo otro es casual". "Hace falta un cambio estructural", defiende Yolanda Carrasco, que reconoce que los porcentajes de brecha salarial han mejorado por el incremento de los últimos años de este sueldo suelo.

En 2024 se bajó por primera vez del 26% de brecha salarial, lo que se atribuye a las medidas implementadas por el Gobierno central, a los acuerdos alcanzados por los sindicatos, a los planes de igualdad, a un mayor registro tributario y la mencionada subida del SMI, además de la rebaja de la contratación a tiempo parcial.

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