El Parlamento Europeo paraliza el pacto comercial con Estados Unidos tras las amenazas de Trump
La Eurocámara suspende sine die la ratificación del acuerdo firmado en verano por Bruselas y Washington y denuncia un ataque directo a la soberanía territorial y a los intereses económicos de la Unión Europea
La Eurocámara paraliza el acuerdo con Mercosur tras llevarlo a la Justicia europea
El Parlamento Europeo decidió este miércoles paralizar la ratificación del acuerdo comercial que la Comisión Europea y el Gobierno de Estados Unidos firmaron el pasado verano, como reacción a las amenazas del presidente estadounidense, Donald Trump, contra varios países europeos en el contexto de su intento de adquirir Groenlandia. La decisión bloquea de forma indefinida la entrada en vigor del pacto y abre un nuevo escenario de tensión en las relaciones transatlánticas.
La suspensión afecta al proceso legislativo que debía completar la aprobación del acuerdo, condición indispensable para que la Unión Europea comenzara a aplicar los compromisos asumidos frente a Washington. Desde el verano, las exportaciones europeas ya soportan un arancel del 15% en Estados Unidos, pero la UE mantiene congelada su parte a la espera de una ratificación que ahora queda descartada sin plazo.
La decisión fue anunciada por el presidente de la comisión de Comercio Internacional del Parlamento Europeo, Bernd Lange, quien vinculó directamente la medida a la estrategia de presión desplegada por la Casa Blanca contra varios Estados miembros y aliados europeos. Según explicó, el contexto actual hace inviable avanzar en un acuerdo basado en la cooperación mientras persistan las amenazas.
Suspensión del acuerdo por presión política y comercial
“Ante las continuas y crecientes amenazas, incluidas las amenazas arancelarias, contra Groenlandia y Dinamarca y sus aliados europeos, no nos ha quedado otra alternativa que suspender el trabajo sobre las dos propuestas legislativas de Turnberry hasta que Estados Unidos decida retomar un camino de cooperación en lugar de confrontación”, afirmó Lange. El eurodiputado se refirió así a los textos legales derivados del acuerdo alcanzado por las dos partes en Escocia durante el pasado verano.
Trump ha amenazado públicamente a Dinamarca, Francia, Alemania, Países Bajos, Suecia, Finlandia, Noruega y Reino Unido con la imposición de aranceles del 10% a partir del 1 de febrero si estos países se oponen a la adquisición de Groenlandia por parte de Estados Unidos. Según esa advertencia, los gravámenes podrían elevarse hasta el 25% a partir de junio. La Comisión de Comercio del Parlamento Europeo interpreta estas advertencias como un instrumento de coerción económica directa.
En una comparecencia ante los medios, Lange calificó la situación como “un ataque contra los intereses económicos y la soberanía territorial de la Unión Europea” y en la que también subrayó que la dimensión del conflicto trasciende el ámbito comercial y afecta de lleno a los principios políticos y estratégicos del bloque comunitario.
Un acuerdo comercial ahora en vía muerta
El acuerdo comercial fue firmado por el propio Trump y la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen. En ese pacto, Bruselas aceptó la imposición de aranceles del 15% para la gran mayoría de los productos europeos que acceden al mercado estadounidense, entre ellos los automóviles y los semiconductores. A cambio, Estados Unidos se comprometía a permitir la entrada de bienes industriales estadounidenses en la UE sin aranceles.
Este equilibrio, ya considerado frágil por varios grupos parlamentarios europeos, queda ahora completamente desactivado. La Eurocámara no sólo paraliza la ratificación, sino que deja el acuerdo sin horizonte temporal, a la espera de un cambio de actitud por parte de Washington. De facto, la Unión Europea asume un escenario de asimetría comercial mientras estudia nuevas respuestas políticas y económicas.
Lange avanzó además que la comisión de Comercio del Parlamento Europeo solicitará formalmente el próximo lunes a la Comisión Europea la activación del mecanismo anticoerción frente a Estados Unidos. Este instrumento permitiría a la UE responder de forma estructurada y legal a presiones económicas consideradas ilegítimas.
La respuesta europea y el debate sobre represalias
La crisis comercial con Estados Unidos será uno de los principales asuntos de la cumbre extraordinaria que los líderes europeos celebran este jueves en Bruselas. En ese encuentro, los jefes de Estado y de Gobierno debatirán hasta qué punto resulta necesario redefinir las relaciones con quien ha sido hasta ahora el principal aliado estratégico de la Unión Europea.
Sobre la mesa estará también la posibilidad de aplicar represalias arancelarias contra Estados Unidos por un importe de 93.000 millones de euros. Se trata de una opción que la UE ya tuvo abierta el año pasado, pero que decidió congelar para no interferir en unas negociaciones que finalmente condujeron al acuerdo ahora suspendido. La paralización del pacto devuelve esa herramienta al primer plano del debate político.
Con la decisión adoptada este miércoles, el Parlamento Europeo envía una señal clara a Washington: la cooperación comercial no puede sostenerse bajo amenazas ni condicionamientos políticos. La ratificación del acuerdo queda en vía muerta y el conflicto abre una fase de confrontación que amenaza con redefinir las relaciones económicas entre ambos lados del Atlántico.
También te puede interesar
Lo último