Los nuevos dueños de Ayesa Digital ubicarán la sede en San Sebastián
El consorcio que se hizo con la división de IT de la multinacional sevillana despeja una de las ultimas incógnitas tras la adquisición de la compañía
Quién es quién en la ‘cuadrilla’ vasca que ha comprado Ayesa Digital
Los nuevos dueños de Ayesa Digital acaban de despejar una de las ultimas incógnitas que aún quedaba por resolver tras la adquisición de la compañía formalizada a finales de 2025 como es la ubicación de la sede social de la firma, que finalmente será San Sebastián. Así lo ha anunciado este viernes el lehendakari vasco, Imanol Pradales, quien ha avanzado que los accionistas –el consorcio liderado por la Fundación BBK, Kutxabank y el Gobierno de Euskadi– han acordado que las oficinas centrales de las empresa se quedarán en la capital guipuzcoana.
En una comparecencia parlamentaria, Imanol Pradales ha afirmado que Ayesa, antigua Ibermática, "nació y se desarrolló en San Sebastián y como Gobierno creemos que su sede debe continuar en Donostia y así lo hemos acordado junto con todos los accionistas". "No voy a jugar al enfrentamiento entre territorios vascos, no voy a jugar al provincianismo. Lo relevante es que contaremos con una empresa vasca tractora en el sector digital liderada por un consorcio vasco y que la sede principal estará en Euskadi", ha enfatizado el lehendakari.
La adquisición de la compañía Ayesa Digital por parte del consorcio integrado por la Fundación BBK, Kutxabank, el Gobierno vasco y el grupo Teknei, al que también se ha sumado en las últimas semanas la Fundación Vital, se cerró casi en plena cuenta atrás de las campanadas de fin de año del pasado 31 de diciembre. A nivel andaluz, la herida que deja la compra es dolorosa, por cuanto supone el traslado de la sede al País Vasco y la salida de facto de capital regional en el que es uno de los pocos buques insignias del tejido productivo autonómico.
Una derivada que ha llevado la transacción hasta la arena política regional y que ha sembrado inquietud en la plantilla de Sevilla, pese a la garantía de mantenimiento del empleo recogida en el acuerdo. De hecho, para despejar estas dudas, el presidente de Kutxabank y representante del consorcio inversor vasco, Antón Arriola, se desplazó hace unos días a la sede de la capital hispalense para trasladar a los trabajadores un mensaje de tranquilidad sobre los planes de futuro para la compañía, en los que se prevé aumentar cerca de un 10% el número de profesionales hasta 2027.
Un 'hombre de la casa' como nuevo consejero delegado
Igualmente, dentro del plan de transición para el relevo de la cúpula, se ha dado a conocer que, al cierre de la operación, Manuel Baraza -actual director de Operaciones- será el nuevo consejero delegado de Ayesa Digital, en sustitución de José Luis Manzanares, quien, no obstante, seguirá vinculado a la firma como senior advisor. Los nuevos propietarios de la compañía se inclinan así por un hombre de la casa, ya que Baraza lleva ligado a la tecnológica más de 25 años, un periodo en el que ha ocupado diferentes cargos directivos, tanto en la antigua Ibermática como en la hasta ahora multinacional andaluza.
El acuerdo de compra con el consorcio por 480 millones de euros cerró una parte de la venta de la andaluza Ayesa que comenzó a gestarse a principios del pasado año de la mano de su principal accionista, el fondo A&M Capital Europe (AMCE), que poseía el 67% del capital desde 2021, al tiempo que implicó la salida definitiva del accionariado de la familia Manzanares –fundadora de la multinacional sevillana y que conservaba el 33% restante–, al ser uno de los condicionantes que impuso la agrupación vasca para consumar la firma.
La autodenominada cuadrilla del Gobierno regional, BBK, Kutxabank, Fundación Vital y Teknei –como socio industrial– se ha quedado con un gigante que desde 2022 ha triplicado su facturación hasta rozar los 570 millones de euros, genera un Ebitda de casi 50 millones y suma más de 11.000 empleados. La puerta sigue abierta a la entrada de nuevos miembros en la operación, en la que subyace una maniobra política del Ejecutivo de Euskadi para el regreso a Guipúzcoa de la antigua Ibermática, adquirida por Ayesa hace tres años.
Venta de la ingeniería a Colliers
En pararelo a esta operación, también se ha acordado la venta por 600 millones de euros de la rama de ingeniería de Ayesa a Colliers International Group. El proyecto mantiene la marca y la sede en Sevilla, donde se ubican más de 3.200 profesionales. El equipo directivo de Ayesa contará con una participación en la compañía dentro del modelo asociativo del gigante canadiense. En este sentido, al cierre de la operación, José Luis Manzanares dejará su cargo como consejero delegado y Rosalío Alonso, actual director de Operaciones, será nombrado nuevo CEO de la empresa.
El cierre técnico de la venta del área digital a manos del consorcio vasco se prevé en unos dos meses, una vez completados todos los trámites pendientes de la aprobación de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC). Por su parte, la consumación de la compra de la ingeniería será más compleja, debido a que afecta a 14 jurisdicciones y requiere análisis específicos de seguros, así como el trámite FDI por tratarse de un inversor de fuera de la Unión Europea. Las previsiones sitúan la culminación de todos los procesos antes del verano.
Los fundadores de Ayesa darán así por culminada su etapa al frente de la compañía creada en 1966 por el ingeniero sevillano José Luis Manzanares Japón. En este periodo de casi seis décadas de trayectoria, la firma andaluza se ha convertido en una multinacional con casi 1.000 millones de ingresos, alrededor de 14.000 trabajadores y presencia en 24 países, situándose con ello entre las cinco primeras empresas de servicios digitales de España, las cincuenta mayores ingenierías del mundo y las diez principales en Latinoamérica.
También te puede interesar
Lo último