Ibercaja eleva su beneficio neto un 2,8% en 2025 hasta 346 millones impulsada por la mejora del riesgo y la solidez del balance

El volumen de negocio avanza hasta 111.000 millones y mejorar la solvencia hasta el 14,2%

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Fachada de la sede de Ibercaja en Zaragoza.
Fachada de la sede de Ibercaja en Zaragoza. / EFE

Ibercaja refuerza su posición en un año marcado por la caída de los tipos de interés. La entidad cerró 2025 con un beneficio neto de 346 millones de euros, un 2,8% más que el año anterior, según la documentación remitida a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV). El banco atribuye esta mejora a la sólida evolución de la calidad del activo y al impacto del cambio normativo en el impuesto a la banca. La rentabilidad (ROTE) avanza hasta el 12,3%, más de 200 puntos básicos por encima del objetivo fijado en su plan estratégico.

La mejora del riesgo crediticio y el aumento del volumen gestionado sostienen la evolución del banco en un ejercicio condicionado por la bajada del Euríbor y el retroceso del margen de intereses. El beneficio antes de impuestos se mantuvo en 508 millones tras una reducción de las provisiones a 130 millones, frente a los 150 millones del ejercicio previo.

Crecimiento del crédito y máximo histórico en volumen de negocio

El volumen de negocio alcanzó 111.000 millones de euros, un 5,8% más que en 2024, lo que supone el mayor avance interanual del pasado reciente de la entidad. Los recursos de clientes aumentaron un 6,6% hasta 80.843 millones, impulsados por el ahorro de las familias, la revalorización de los mercados por 1.184 millones y la captación neta de clientes, que aportó 2.867 millones.

Los fondos de inversión registraron un crecimiento sólido, con un aumento del 11,8% hasta 29.788 millones. Ibercaja captó 2.204 millones de entradas netas, el 6,8% del total del sistema, y sumó más de 11.100 nuevos clientes en este segmento. La gestión de activos y seguros de vida alcanzó 44.901 millones, un 9% más.

En crédito, la cartera sana alcanzó 30.213 millones de euros, un 3,5% más que el año anterior. Las formalizaciones avanzaron un 17,5% hasta 8.250 millones. La financiación para vivienda se consolidó como principal motor: las hipotecas aumentaron un 3,9% hasta 18.080 millones tras un alza del 30,1% en nuevas operaciones. En empresas no inmobiliarias, el crédito creció un 3,2%. El consumo y el renting avanzaron un 4,1% tras un incremento del 27,9% en la producción.

Ingresos resistentes y costes más elevados

Los ingresos recurrentes alcanzaron 1.266 millones de euros, un ligero retroceso del 2,7% frente a 2024, condicionado por la bajada del Euríbor desde el 3,3% al 2,2% de media. Las comisiones crecieron un 6,6% hasta 513 millones, impulsadas por la gestión de activos y un ingreso extraordinario de cinco millones en el cuarto trimestre por objetivos comerciales en Caser. Las comisiones bancarias retrocedieron un 2,5% por el menor peso de los impagos.

El margen de intereses disminuyó un 7% hasta 630 millones por el descenso de los tipos de la cartera crediticia, aunque la actividad mayorista aportó 116 millones adicionales que moderaron la caída. El margen bruto subió un 2,4% hasta 1.335 millones por el efecto del cambio normativo del impuesto extraordinario. Sin este impacto, habría retrocedido un 1,7%.

Los gastos de explotación crecieron un 8,5% hasta 706 millones. El banco atribuye este aumento al mayor coste de personal, a la aplicación del nuevo convenio y al registro de 9,7 millones por el plan de bajas voluntarias que se ejecutará en 2026. El ratio de eficiencia se situó en el 52,9%.

Un balance más robusto

La calidad del activo mejoró de forma significativa. La exposición problemática descendió un 20,4% hasta 590 millones de euros. El ratio de mora cayó al 1,3%, frente al 2,8% del sistema, y la cobertura total alcanzó el 90,2%, con un 99% en dudosos. Los activos problemáticos netos representan solo el 0,1% del total del balance.

La entidad mantiene una fuerte posición de liquidez con un LCR del 226,4% y un NSFR del 146,6%. El ratio crédito-depósitos quedó en el 84,1%. La cartera ALCO aumentó un 11,7% hasta 11.314 millones, con un 65,7% de deuda pública española y un 99% de activos de alta calidad.

En solvencia, Ibercaja elevó su CET1 al 14,2%, 89 puntos básicos más que un año antes, situándose en la parte alta del objetivo del plan estratégico. El capital total alcanzó el 18,7%. La entidad destaca que dispone de margen suficiente para absorber el colchón anticíclico del 0,5% exigible desde octubre de 2026.

La entidad completó además en febrero de 2026 una emisión de deuda sénior preferente por 500 millones con una demanda de 3.600 millones. El diferencial se cerró en 70 puntos básicos, muy por debajo de los 105 iniciales.

La entidad asegura que el avance en solvencia, la mejora del riesgo y la estabilidad del negocio respaldan la ejecución del plan estratégico “Ahora Ibercaja”, cuya vigencia concluye en 2026 y que prevé cerrar con los objetivos financieros cumplidos por segundo año consecutivo.

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