Una nueva publicación de Cajamar muestra la necesidad de transformar el modelo turístico español para garantizar su sostenibilidad
Tras décadas de expansión cuantitativa, los analistas sostienen que seguir priorizando el número de visitantes sin revisar el sistema puede comprometer la competitividad futura
Los hoteles españoles reducen un 7% sus emisiones desde 2022, según un informe de Cehat y Cajamar
En un escenario marcado por cifras históricas, con 97 millones de turistas internacionales en España, el éxito del modelo turístico nacional convive con tensiones cada vez más visibles. Saturación de destinos, conflictos con residentes, precariedad laboral o una creciente exposición al cambio climático dibujan un panorama que exige repensar las bases sobre las que se ha construido uno de los principales motores económicos del país.
Este diagnóstico es el punto de partida de la publicación España hacia un turismo sostenible renovado, editada por Cajamar y presentada este jueves en el marco de Feria Internacional del Turismo (Fitur), que se celebra en Ifema Madrid. El acto ha contado con la participación de una amplia representación de la entidad, encabezada por su presidente, Eduardo Baamonde.
La obra, que constituye el volumen 40 de la Colección Mediterráneo Económico, reúne las aportaciones de 26 expertos académicos y profesionales y analiza la evolución reciente del sector turístico, señalando los límites del crecimiento basado en el volumen. Según se expuso durante la presentación, el turismo representa actualmente el 13% del PIB español, genera cerca de 2,9 millones de empleos y concentra el 8,5% del gasto turístico global, datos que reflejan su peso estratégico y su capacidad de resiliencia ante crisis como la financiera de 2008 o la pandemia.
No obstante, los coordinadores del monográfico, Juan Carlos Pérez-Mesa y Jerónimo de Burgos, advierten de que España se encuentra ante un punto de inflexión. Tras décadas de expansión cuantitativa, sostienen que seguir priorizando el número de visitantes sin revisar el modelo puede comprometer la competitividad futura del destino España, por lo que apuestan por un nuevo paradigma centrado en la calidad, la sostenibilidad y la cohesión social.
A lo largo de sus capítulos, la publicación aborda cuestiones clave como la competitividad en el mercado global, la segmentación y microsegmentación de la demanda, la comunicación de la sostenibilidad, la eficiencia energética o el papel de la tecnología y las políticas públicas. Asimismo, pone el foco en retos emergentes como la turistificación, el impacto del cambio climático en la estacionalidad, la dificultad para atraer y retener talento o las tensiones regulatorias derivadas de nuevos actores como las plataformas de alojamiento turístico.
El análisis también subraya avances ya en marcha, como el desarrollo de los Destinos Turísticos Inteligentes, la mejora de la eficiencia energética en los hoteles o la diversificación de la oferta. En este contexto, se destaca el potencial del turismo rural, las segundas residencias y la llegada de nómadas digitales para dinamizar territorios menos tradicionales, siempre que estos flujos se gestionen de forma equilibrada para evitar efectos indeseados como la gentrificación.
En la clausura del acto, Eduardo Baamonde defendió que el liderazgo turístico de España debe servir para encabezar una transformación global del sector. A su juicio, el éxito del turismo español no está en cuestión, pero sí la necesidad de evolucionar con visión estratégica y la implicación de todos los agentes para garantizar un modelo más sostenible, competitivo y preparado para los desafíos del futuro.
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