El trabajo después de los 60 se sitúa en máximos desde 1970

El 53% de la población entre 60 y 64 años tiene un puesto de trabajo, un nivel inédito en los últimos 55 años, aunque todavía por debajo de la media de la UE

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Trabajador en una obra / Archivo

El número de personas mayores de 60 años que trabaja no para de crecer y está en el nivel máximo (en términos relativos) desde 1970. Según la última Nota de Coyuntura Social de la Fundación de Cajas de Ahorros, Funcas, en 2025 trabajaba en España el 53% de la población entre 60 y 64 años, la cifra más alta desde hace 55 años. La directora de Estudios Sociales de Funcas, María Miyar, atribuye esta circunstancia al crecimiento de la ocupación femenina en este segmento, que alcanza el máximo histórico, el 48%; la mayor esperanza de vida y una mejor salud junto a menores exigencias físicas del puesto de trabajo; y al retraso de la edad de jubilación para garantizar la sostenibilidad del sistema de pensiones.

También está en cotas muy altas desde el punto de vista histórico el número de trabajadores entre 65 y 69 años. El 14% de la población en esa edad (11% entre las mujeres) está trabajando, el nivel más alto desde 1981.

El informe de Funcas subraya que esta mejora en las tasas de ocupación no resuelve por sí sola el problema de sostenibilidad del sistema de pensiones, cuyo reto principal es una tasa de retorno de las cotizaciones excesivamente alta, es decir, que la contribución al sistema no es suficiente para el nivel de prestaciones que hay.

Aún por debajo de la media de la UE

Y, en todo caso, las tasas españolas de ocupación de la población mayor se sitúan hoy en niveles bajos o medio-bajos si las comparamos con la mayoría de los países de la UE. Pese a esta mejoría, España, pese a esta mejoría, ha pasado del puesto 7 al 19 en el ranking europeo desde el año 2000. Hay hasta siete países donde el 70% de la población masculina tiene un puesto de trabajo.

Para Funcas, uno de los mayores cambios en la población laboral en edad avanzada es el incremento de la jornada a tiempo parcial como transición hacia la inactividad plena. Este tipo de jornada empieza a ganar peso, sobre todo, entre las mujeres de 55 a 59 años y también entre los varones, pero mucho menos, salvo al llegar al tramo de 65 años o más, en los que el porcentaje de ocupados a tiempo parcial es bastante parecido en ambos sexos.

Primeras "fases de ruptura" de la "barrera de los 65 años

Funcas afirma que se estarían viviendo “las primeras fases de ruptura” de lo que el informe llama la "barrera de los 65 años", un techo cultural que dificulta imaginar la vida laboral más allá de la jubilación tradicional. Pero todavía, pese al incremento de la media jornada en este grupo de edad, la transición entre ocupación e inactividad sigue siendo abrupta, no gradual.

La ocupación femenina, por otro lado, cae antes que la masculina, algo relacionado con la carga de cuidados de personas mayores que recae principalmente sobre las mujeres.

También son llamativas las diferencias respecto a la situación profesional de los ocupados, según indica Funcas. Entre las mujeres, a medida que aumenta la edad, cae el peso de los asalariados del sector privado y aumenta el de los públicos hasta el tramo de 60 a 64 años, aunque cae en el tramo de edad superior.

Crece, asimismo, el peso del trabajo por cuenta propia. Entre los varones, los cambios con la edad son muy parecidos, pero el “salto” de la ocupación por cuenta propia en las edades más avanzadas es aún más evidente, ya que pasa del 28% en el tramo de 60 a 64 años al 60% en el de 65 años o más.

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