Atlantica compra las fincas rústicas de la patrimonial de Felipe Benjumea y otros herederos de los fundadores de Abengoa
Son 170 hectáreas de una filial de Inversión Corporativa, alquiladas para la instalación de plantas fotovoltaicas
A subasta las fincas rústicas de una filial de Inversión Corporativa
La subasta de las fincas rústicas en Sanlúcar la Mayor (Sevilla) propiedad de una filial de Inversión Corporativa (IC), la patrimonial de Felipe Benjumea y otros fundadores de Abengoa, se cerró con una única puja, que ha sido la ganadora: la de Atlantica Sustainable Infraestructure, antes Atlantica Yield, una sociedad que fue de la multinacional española y que llegó a cotizar en el Nasdaq hasta que en diciembre de 2024 dejó de hacerlo tras ser adquirida por un grupo de inversores liderado por Energy Capital Partners (ECP). IC tiene una deuda de 116 millones de euros con un pool de bancos liderado por el Santander.
Las 170 hectáreas que salieron a subasta es suelo rústico alquilado a empresas renovables para la instalación de plantas fotovoltaicas y termosolares. Su precio de salida era de 1.092.847 euros, que ha sido mejorado por Atlantica hasta llegar a los 1.192.847 euros, a razón de 7.016 euros, según ha podido saber El Conciso.
La subasta se celebró dentro del proceso de liquidación de la empresa Iniciativa de Bienes Rústicos (Ibrusa), una filial de Inversión Corporativa, la patrimonial que agrupa a cientos de accionistas de la segunda y tercera generación de las familias fundadoras de Abengoa: Benjumea, Aya, Abaurre, Solís y Sundheim. Joaquín Cazorla (Aati Concursal SLP), administrador concursal de Ibrusa encargó a Activos Abea la subasta, que comenzó en noviembre.
Tras la presentación de la puja de Atlántica por 1.192.847 euros, la administración concursal presentó un informe de valoración de la misma, considerando que la de Atlantica es la más conveniente para los intereses del concurso al ser la única oferta, ser superior al precio de tasación de Euroval de 1.055.197 euros y resultar económicamente superior al precio mínimo de partida. Finalmente, la jueza de lo Mercantil 3 de Sevilla, Ana Marín, ha autorizado la venta de la unidad productiva de Ibrusa a Atlantica, declarando que la transmisión no comporta la subrogación de trabajadores ni deudas laborales o de la Seguridad Social, ni en deudas concursales o tributarias.
El período para presentar las ofertas se fijó para el 9 de diciembre pero al mejorarse una oferta dentro de las 24 horas anteriores al cierre de la subasta se prorrogó automáticamente el plazo un día más, con lo que se ha dado por finalizada este miércoles. La única oferta ha sido la de Atlantica Sustainable Infraestructure, quien había pujado por el precio de salida pero a última hora decidió aumentar la cantidad en 100.000 euros.
El lote de fincas son tierras de secano para herbáceo alquiladas a empresas de renovables por períodos que oscilan entre los 25 y los 30 años. Del total, 140 hectáreas estaban alquiladas a Atlantica y el resto a Egeria Demsan o Eureka para instalar fotovoltaica o termosolar. La totalidad de esos alquileres fue cobrado con anticipación por Ibrusa, quedando en algunos casos entre 7 y 8 años para que acaben los arrendamientos. Ibrusa había acordado con los inquilinos que cuando acabaran los contratos de arrendamiento tendrían que desmantelar las plantas fotovoltaicas y termosolares, dejando las tierras listas para su uso agrícola. Actualmente, esas fincas no tienen trabajadores ni bienes o derechos con créditos con especial privilegio.
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