Tribuna económica
Carmen Pérez
El mundo en 2025
Reservar una habitación de hotel a través de gigantes intermediarios como Expedia o Booking tiene un doble coste para el propio establecimiento: por un lado, bloquea un cupo de reservas a comercializar y paga comisiones de hasta un 20%; por otro, impide fidelizar a su clientela, pues una vez visitan la web de uno de estos colosos digitales es “muy difícil sacarlos de ahí”.
Desde Málaga, una empresa tecnológica convirtió este “problema” en una oportunidad de negocio hace más de una década, proveyendo a hoteles de tecnología propia, “opaca a los ojos del huésped”, para la comercialización directa de su oferta. Paraty Tech ha ayudado a, aproximadamente, 3.500 establecimientos en cinco continentes a recuperar el control de sus ventas, explica Daniel Romero, director de alianzas estratégicas y comunicación de la compañía.
A diferencia de megabuscadores, agencias de viaje online (OTAs) o turoperadores, la tecnológica con sede en Torremolinos ofrece un modelo de comisiones, notablemente más económico: “oscilan entre el 3% y el 4%”, alega. “Al hotel siempre le va a interesar más la venta a través del canal directo aunque tenga que pagar un porcentaje por el propio uso de la tecnología”, subraya Romero mientras explica que hay casos de reventa de ese cupo de reservas por parte de estos gigantes web a terceros intermediarios, de modo que “a veces el hotel ni siquiera sabe por dónde le está entrando la reserva”.
Así, el motor de reservas y la tecnología propia de Paraty Tech permiten que sea el hotel quien fideliza al cliente o gestiona el cobro, lo que, en palabras de Romero, facilita que una vez el futuro huésped entra por su canal complete la siguiente reserva de igual forma, sin intermediarios. De esta manera, añade, cuentan con un revenue recurrente de casi el 100%.
Si bien estos gigantes intermediarios reciben comisiones muy elevadas que les permiten “sacrificar” parte de ese beneficio para ofrecer un mejor precio, compitiendo con unas condiciones en ocasiones imposibles de alcanzar y provocando, por ende, “disparidades de precios”; también actúan a modo de escaparate digital: el “hotel necesita a Booking como el usuario necesita a Google”. Tradicionalmente, entre el 40 y el 45% de las reservas directas en hoteles provenían de clientes que inicialmente buscaban en un comparador de precios, expone Romero.
Sin embargo, este efecto billboard ha mutado a raíz de la apertura del protocolo de Open AI o la inclusión de los resúmenes de Google Overview en las búsquedas. “La IA está cambiando la forma en la que buscamos y cada vez hay menos tráfico, pero es más cualificado”, dice.
En este contexto, Paraty ha renovado todas sus herramientas para una mayor efectividad. Romero destaca la mejora de su rate shopper, que monitorizan el set competitivo y canales de distribución del hotel cliente para identificar y advertir sobre los posibles desajustes de precios. Ahora, esta tecnología llamada Price Seeker ofrecerá la oportunidad de realizar las consultas en lenguaje cotidiano, respondiendo en base a los datos que la plataforma almacena.
"No somos una empresa tecnológica que ha visto la gallina de los huevos de oro en el turismo”, aclara Romero para continuar su explicación sobre los orígenes de esta empresa familiar. Fundada “desde cero” en Torremolinos por dos hermanos, Gina Matheis, conocedora de todos los secretos del sector hotelero al escalar laboralmente en este mundillo hasta dirigir un hotel en Málaga, y Franz Matheis, programador informático, la compañía ha mantenido un crecimiento constante en torno al 38% en sus 13 años de vida.
“El nuestro es un conglomerado muy controlado”, manifiesta Romero identificando esa ausencia de picos como la clave que les ha permitido escalar a nivel equipo y responder en tiempo a las necesidades de los clientes.
En este sentido, la plantilla ha pasado de los 12 empleados iniciales a rozar los 200 a día de hoy. Sobresale el ADN andaluz. La mayoría de ellos, entre el 80-85%, se han formado en Andalucía; concretamente, en la propia compañía gracias a los distintos convenios de colaboración que mantiene con la Universidad de Málaga y a una política de prácticas en la que entre el 85%-90% se quedan en plantilla. Además, subraya que más del 50% son mujeres, muchas en puesto de liderazgo, sin tener una política de cuotas específica para ello.
Hasta el momento, Paraty World, el grupo que incluye a las tecnológicas Paraty Tech, Data Seekers y Ring2Travel, se había financiado sin capital externo, a base de comisiones y con capital 100% propio, rechazando múltiples ofertas de inversores, apunta. Sin embargo, recientemente se dio a conocer su salto con Oakley Capital, a raíz del cual Data Seekers dejará de formar parte del conglomerado empresarial por razones meramente logísticas, asegura incidiendo en que Oakley solo invierte en hospitality y Data Seekers es e-commerce.
Ante la pregunta lanzada por este diario de por qué ahora, el representante de Paraty World incide en que han esperado “hasta el momento oportuno”. Con ello, refiere que si bien han mantenido ese crecimiento constante durante más de 13 años, requiere cada vez mayor exigencia y consideran que para continuar la senda alcista, así como acelerar la expansión internacional, era el momento de dejar a un lado su modelo de 100% financiación propio. De ahí que decidieran abrirse al capital externo de Oakley, operación en condiciones favorables para Paraty, puntualiza Romero. Tanto plantilla como cúpula se han mantenido al completo, aun presentando una participación mayoritaria la entidad entrante, esclarece. No obstante, advierte que el tema de las adquisiciones para el crecimiento “está muy bien, pero tiene otros conflictos” y la tilda de “movimiento puntual”, por el momento.
Con capital fresco y tecnología renovada, esta empresa malagueña apunta hacia nuevos mercados. Romero no titubea al trasmitir los objetivos de Paraty para 2026: consolidar su presencia en EE.UU., que por el momento se les resiste, y abrir nuevos horizontes en Oriente Medio, con Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudí, Egipto y Qatar. Así la compañía pasaría a tener presencia en los cinco continentes.
En definitiva, Paraty Tech es el resultado del ingenio de dos andaluces, Gina y Franz Matheis, que levantaron desde cero un “modesto emporio” convertido en un grupo sólido en un entorno donde el turismo actúa como motor económico global. Ahora, tras renovar su tecnología con IA para competir en la era post-Google y captar inversión de Oakley Capital después de 13 años rechazando ofertas, buscan expandirse, consolidar su presencia y seguir creciendo.
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