BlackRock culmina su salida de Naturgy con la venta del 11,4% por 2.791 millones
La venta se liquida al precio previsto y despeja el mapa accionarial en un momento clave para la gobernanza de la compañía
BlackRock sale de Naturgy con la venta del 11,4% del capital en una colocación acelerada
BlackRock sale de Naturgy en apenas unas horas. J.P. Morgan y Goldman Sachs comunicaron a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) que GIP –controlada por BlackRock– ha vendido 110.753.554 acciones de Naturgy, equivalentes al 11,4% del capital que poseía, a un precio final de 25,20 euros por título, según la comunicación remitida este martes.
La comunicación al mercado confirma que el proceso iniciado la noche anterior concluyó con la venta íntegra del paquete, lo que implica la salida total del vehículo controlado por BlackRock del capital de la energética. La operación, estructurada como accelerated bookbuilt offering, fue coordinada por J.P. Morgan y Goldman Sachs International como joint global coordinators, designados para colocar el bloque entre inversores cualificados.
La transacción se cierra con los términos finales ya fijados, entre ellos el precio y el volumen, y que, una vez liquidada, el vendedor dejará de ser titular de acciones ordinarias de la Sociedad, un punto que certifica el desenlace anticipado en la tarde de este lunes. La seguridad jurídica del proceso se sostiene sobre los avisos regulatorios habituales: ausencia de oferta pública, restricciones de distribución en múltiples jurisdicciones y limitaciones marcadas por el Securities Act of 1933.
Fuertes plusvalías
La comunicación publicada este martes funciona como cierre de la operación anunciada veinticuatro horas antes. En ella se confirma que el paquete completo ha sido absorbido por la demanda, lo que despeja el tramo final del proceso iniciado con la venta acelerada. Aunque el documento no detalla las condiciones del libro de órdenes, sí establece que la totalidad de las acciones incluidas en el mandato han sido transmitidas al precio señalado, lo que implica un grado de interés suficiente para absorber uno de los mayores bloques liberados por un accionista relevante en la reciente historia corporativa de Naturgy.
El desenlace encaja con los avisos del anuncio previo, que ya advertía de la posibilidad de que los bancos coordinadores tomaran posiciones propias. La estructura jurídica del proceso permite interpretar que la operación alcanzó los objetivos comerciales fijados por el vendedor. El comunicado no incluye información sobre inversores finales ni sobre potenciales posiciones de los coordinadores, al amparo de las cláusulas de confidencialidad y limitación de divulgación habituales.
La desinversión final deja a GIP con una plusvalía cercana a los 687 millones de euros, resultado de la diferencia entre los 19 euros que pagó por cada acción en 2016 —cuando adquirió dos paquetes del 10% a Repsol y Criteria Caixa— y los 25,20 euros obtenidos ahora en la colocación acelerada. Este margen sintetiza el retorno de capital de una inversión que ha marcado una década en el accionariado de Naturgy y cuya liquidación completa cierra el ciclo de presencia del fondo en la compañía.
A esa plusvalía se suma la retribución acumulada en dividendos durante los años en los que GIP fue accionista, un periodo en el que Naturgy mantuvo una política de pagos estable, con distribuciones anuales que superaron habitualmente un euro por acción. Según el histórico público de dividendos de la compañía, esa retribución recurrente supera con holgura los 1.100 millones de euros, lo que confirma que la salida del fondo se produce tras una década con un retorno agregado muy significativo.
Con esta venta, BlackRock culmina su salida ordenada del capital tras meses de reducción progresiva del peso de GIP en la compañía. El movimiento refuerza la perspectiva de un nuevo reparto de poder interno en la energética, especialmente después de los ajustes efectuados en el consejo de administración hace dos semanas, cuando IFM ganó un vocal, Reynés prorrogó su mandato hasta 2030 y el órgano rector activó una Comisión de Visión Estratégica para articular las decisiones de largo plazo.
Un resultado que consolida la reconfiguración accionarial
El cierre de la colocación se integra en un mapa accionarial que evoluciona con rapidez. La salida total de GIP/BlackRock clarifica uno de los vectores que condicionaban la gobernanza del grupo. La venta del 11,4% sucede en un momento de realineamiento entre los principales inversores y tras un tramo prolongado de operaciones societarias que incluyen autocartera, recolocaciones previas y reajustes estratégicos en la representación del consejo.
La colocación acelerada se produjo tras una sesión bursátil marcada por una anomalía relevante: Naturgy subió en Bolsa en un día teñido de rojo por la escalada bélica en Oriente Medio, mientras Repsol protagonizó uno de los ascensos más destacados del Ibex. La tensión geopolítica impulsó los precios del petróleo entre un 8% y un 13% en las referencias internacionales y activó un efecto refugio sobre valores energéticos, lo que distorsionó el comportamiento del selectivo. Naturgy se situó así entre los pocos valores en positivo en Europa, pese a las caídas generalizadas de más del 2% en los principales parqués.
La reacción del mercado a la colocación con un descuento del 5,8% ha sido inmediata: pasadas las diez de la mañana, Naturgy cotizaba a 24,66 euros, un 7,85% menos que el lunes, lo que la situaba como el valor más castigado del Ibex 35 en una sesión marcada por la tensión geopolítica y por el descuento aplicado en la colocación del 11,4%. Las ventas se intensificaron tras conocerse el precio final de la operación, que implica una rebaja frente al cierre previo, y dejaron claro que el mercado exige un nuevo nivel de equilibrio tras la salida de BlackRock.
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