Andalucía aumenta su actividad emprendedora reciente y consolidada
El Informe GEM de 2024 apunta a una disminución de la intención de emprender motivada por factores como la situación macroeconómica
Los andaluces siguen manteniendo su iniciativa emprendedora con una tasa de actividad de empresas nuevas o nacientes -de 3 a 42 meses que crece un 0,2% hasta los 7 puntos porcentuales. Mayor es la subida del dato del emprendimiento consolidado (proyectos de más de 42 meses) que llega al 6,3%, esto es 0,6% más. Por el contrario, respecto a 2023 disminuye la tasa de emprendimiento potencial (intención de hacerlo en 3 años). Estas son algunas de las conclusiones del Informe GEM (Global Entrepreneurship Monitor) Andalucía 2024/2025, un análisis de un observatorio internacional que componen investigadores de todo el mundo. En la comunidad el informe, impulsado por Observatorio del Ecosistema Emprendedor de Andalucía, está dirigido por Francisco Liñán, Inmaculada Jaén y José Fernández Serrano.
La tasa de actividad emprendedora nueva y naciente (TEA) se sitúa en el ejercicio 2024 en el 7%, por lo que se queda a 0,2% del promedio nacional. Las provincias más destacadas en este parámetro son Málaga con un 10% y Sevilla con un 7%, que superan el dato regional. La siguiente en el ránking es Cádiz, aunque está por debajo de la cifra, con su 6,4%. Mientras la media andaluza mejora, la española continúa invariable respecto a 2023. El aumento del emprendimiento naciente en 0,6% (hasta los 4,8 puntos) arrastra este indicador en positivo.
La actividad emprendedora consolidada mejora en Andalucía con 0,6 puntos más, para elevar el porcentaje a 6,3 y acercarse a la media nacional, del 6,8. Resalta en esta figura la provincia de Jaén con un 8% y Cádiz con un 7,5%, las dos por encima de ambas medias. Muy cerca del promedio andaluz, con un 6,2%, se quedan Huelva, Almería y Córdoba. Repercute en este indicador que la tasa de abandono disminuya un 1,5%, para quedar en los 2,7 puntos. Eso supone, además, hasta un 0,8% mejor que la tasa nacional del 3,5%.
La intención de apostar por un proyecto emprendedor en un plazo de 3 años (emprendimiento potencial) disminuye, frente a las dos anteriores variables. Cae al 9,9%, esto es 2,8 puntos porcentuales menos que en 2023, para quedarse pro debajo del promedio nacional del 11,2%. Con todo, hay tres provincias que superan este dato: Málaga con un 11,8%; Córdoba con un 10,8%; y Sevilla con un 9,2%.
En la presentación del Informe GEM de Cádiz, el profesor Juan Pablo Diánez aludió a la paradoja de la mejora de los datos macroeconómicos con factor influyente. Se refería a la mejora de las posibilidades del mercado laboral para encontrar un trabajo estable como motivo de la bajada del emprendimiento, muy ligado a la necesidad de ganarse la vida (de hecho, es uno de los motivos principales referidos por los emprendedores). También relacionada esta bajada a los rasgos cognitivos analizados: el miedo al fracaso, la percepción de oportunidades, la confianza en las habilidades propias y el conocimiento de un entorno emprendedor.
Un miedo al fracaso acentuado
El emprendimiento en Andalucía se muestra lastrado por el miedo al fracaso que reconoce la población que ha aumentado, incluso, en el último año. Si en el ejercicio anterior era del 48,8%, ahora sube al 51,9%. Al menos, ha disminuido entre quienes dan el paso de iniciar un proyecto empresarial, como refleja el estudio: del 34,2 ha pasado al 32%. Entre la ciudadanía baja, además, la confianza en las oportunidades y habilidades propias para lanzarse a esta aventura, de un 61,6% a un 48,5%. También desciende el conocimiento de un entorno emprendedor, en 7,4 puntos, hasta el 45,8%. Menos acentuada es la pérdida de la percepción de oportunidades para emprender, que se reduce al 30%, frente al 31,3% del ejercicio anterior.
Perfil emprendedor andaluz
El perfil emprendedor en Andalucía sufre un desplazamiento hacia franjas de edad más avanzadas. Hay una concentración del porcentaje de emprendedores potenciales en el grupo de 45 a 54 años con un 28,2% (5 puntos más que en 2023). El cambio se triplica, con casi 15 puntos más, en referencia a la tasa de actividad emprendedora reciente, con un total anotado del 29,2%.
Llama la atención la mejora de los perfiles más jóvenes en cuanto a empresas consolidadas. El Informe GEM indica que entre 25 y 34 años llegan al 13,3% y entre los 18 y los 24 años se eleva al 5,6%, mientras desciende el grupo de mayor edad, de 55 a 64, con 6 puntos menos.
Para la empresa reciente, dos tramos de edad aumentan su porcentaje y otros tres lo reducen. Este emprendimiento sube entre los 18 y los 24 años hasta el 14,3% (9,4 puntos más); y entre los 45 y los 54 años hasta el 29,2% (13,6 puntos más). Por el contrario, baja entre quienes tienen de 25 a 34 años (a un 23,8% y 5 puntos menos), entre los 35 y los 44 años (a un 24,5% y 13,2 puntos menos) y entre los 55 y los 64 años (a un 8,1% y 4,8 puntos menos).
La motivación principal para emprender del año 2024 tanto de emprendedores recientes como de empresas consolidadas continúa siendo ganarse la vida, con un 56,9% y un 62,1%, respectivamente. Destaca que esta razón vaya descendiendo año a año. En 2022 ambas situaciones el porcentaje era superior a 70. Disminuye notablemente en la tasa TEA al 60,3% en 2023, mientras que en el caso de los proyectos consolidados se queda en ese ejercicio en el 60,3%.
En cuanto al nivel de estudios, superan los 10 puntos porcentuales los emprendedores potenciales con máster (13,6%) o doctorado (13,3%). Entre quienes han emprendido una actividad reciente sobresale por encima de ese medidor quienes tienen máster, de nuevo, con un 10,4%. El siguiente grupo más representado son los graduados universitarios, con un 7,1%. En cuanto a la empresa consolidada, son mayoría los doctorados con un 8% y quienes tienen un máster con un 7,9%. Aunque los graduados tienen un porcentaje muy similar (7,7%).
Sector de actividad
El 80,5% de las empresas de TEA y el 79,2% de las empresas consolidadas son empresas de servicios. Dentro del sector servicios, el 51,2% de las iniciativas recientes prestan servicios al consumidor final y el 29,3% se centran en la prestación de servicios a empresas. Entre las empresas consolidadas son 43,7% y 35,5% respectivamente.
El 10% de las iniciativas emprendedoras recientes (TEA) realizan su actividad en sectores de nivel tecnológico medio y alto. Es un porcentaje algo superior al que arrojan las empresas consolidadas (9,4%). La diferencia a favor de las empresas nuevas y nacientes se acentúa si se limita a niveles tecnológicos altos, en el que operan el 5,1% de los nuevos proyectos, aunque es un porcentaje algo inferior al que reflejaba el 2023 (5,4%). Entre las empresas consolidadas hay un 3,1% que desarrollan su negocio en alta tecnología, hasta 0,6 puntos más que un año antes y 1 punto más que en 2022.
La innovación es un factor esencial en las empresas recientes, que responden en esta encuesta en un 51,3% que han realizado algún tipo de acción de esta índole sobre su producto y en un 46,8% sobre algún proceso. En las empresas consolidadas este porcentaje desciende, al 38,4% y al 40,6%, respectivamente.
La financiación
El capital semilla, para iniciar los proyectos nacientes, necesitaron en un 40,8% entre 5.000 y 40.000 euros. La inversión más frecuente en ese tramo estuvo entre 8.000 y 15.000 euros (15,2%). Esas inversiones provienen en buena parte de los ahorros personal (hasta el 59,2%, 5 puntos más que en 2023). Instituciones financieras (16,2%), aportaciones familiares (11,4%) y ayudas públicas (5,2%) contribuyen en ese orden a la financiación del emprendimiento. Lamentablemente, la participación de las administraciones ha bajado de un año a otro en 2,7 puntos.
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