La Cartuja Pickman reactivará su producción en seis semanas tras sellar Targhetta y las hermanas Luksic su compra

Los nuevos propietarios planean una nueva implantación industrial que mantenga el sello artesanal de la marca

Trabajadores de La Cartuja Pickman: "Por primera vez en décadas, hay un proyecto industrial para relanzar la actividad"

Francisco Arroyo, Manuel Domínguez Platas, Javier Targhetta y Julio Parrilla, en la firma de la compra de La Cartuja Pickman.
Francisco Arroyo, Manuel Domínguez Platas, Javier Targhetta y Julio Parrilla, en la firma de la compra de La Cartuja Pickman. / M.G.

La producción de la histórica fábrica de loza sevillana La Cartuja Pickman se reactivará en unas seis semanas. Es lo que el grupo formado por Gabriela y Paola Luksic y Javier Targhetta estima que necesita para reiniciar las operaciones tras sellar este viernes en Sevilla la compra de la unidad productiva y de las marcas de la firma.

Para la formalización de la operación se ha constituido una sociedad que se denomina La Cartuja de Sevilla, con sede social en la capital hispalense. La adquisicion ha venido acompañada también de un acuerdo para el alquiler de la nave en la que actualmente se ubica la fábrica. En paralelo, ha alcanzado el consenso con Comisiones Obreras (CCOO), en concreto con José Hurtado, secretario general de la Federación de Industria del sindicato, para prorrogar el ERTE que afecta a los treinta trabajadores por un periodo máximo de dos meses, hasta retomar la actividad.

El sindicalista defiende la gran motivación que tienen los trabajadores de La Cartuja de alcanzar por fin un periodo de estabilidad laboral. "Se abre una etapa muy ilusionante en la que nos vamos a esforzar para que todo salga adelante, tenemos mucha esperanza de que la marca resurja de sus cenizas y queremos poner en marcha la maquinaria cuanto antes", destaca.

La reactivación ya se puso en marcha la semana pasada con el inicio de las labores de puesta a punto de la nave y de las instalaciones para recuperar la producción lo antes posible. "El objetivo es que en un plazo de cuatro a seis semanas se puedan reiniciar las operaciones y comenzar la recuperación paulatina del mercado", señala Targhetta.

La nueva sociedad pretende abordar ya "el diseño de una nueva implantación industrial, más moderna y racional, que aprovechará en gran medida los equipos actuales, pero en una nave más adecuada, con mejores condiciones de trabajo y mayor capacidad para incrementar la producción y las ventas".

Las previsiones es que la primera fase de estos cambios se desarrollen a lo largo de un año. Un vez completado el traslado a un nuevo espacio y consolidada esa nueva implantación que busca contar con mayor capacidad de crecimiento se elaborará y pondrá en marcha un plan de negocio con la intención de ganar cuota de mercado tanto en España como en el exterior.

El objetivo, exponen, será crecer e incorporar nuevas líneas de producción sin abandonar el sello artesano de la marca, "con nuevos diseños que complementen a los actuales, que son excepcionales y constituyen la base sobre la que se sustentará el proyecto, sin renunciar por ello a la innovación". La meta final es crear una gran empresa con prestigio internacional.

El grupo ha trasladado los planes inmediatos para La Cartuja Pickman a la Junta de Andalucía, a través de la Consejería de Industria, Energía y Minas y de la Consejería de Empleo, Empresa y Trabajo Autónomo, que ha seguido todo el proceso de manera proactiva. La nueva compañía ya ha iniciado el proceso de búsqueda y contratación de un equipo directivo que se encargará de liderar la gestión en áreas clave como la dirección general, los recursos humanos y el marketing.

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