Microsoft acelera en la carrera de la inteligencia artificial con un crecimiento del 17% en ingresos

La tecnológica cierra el trimestre con una facturación de 81.300 millones de dólares y un beneficio neto de 38.500 millones, impulsada por la demanda masiva de servicios en la nube y soluciones de IA

Una mujer pasa ante el logo de Microsoft. / HANNIBAL HANSCHKE, EFE

Microsoft ha presentado sus resultados financieros correspondientes al segundo trimestre de su año fiscal 2026, que finalizó el 31 de diciembre de 2025, confirmando que su apuesta estratégica por la inteligencia artificial está generando retornos económicos significativos. La compañía de Redmond alcanzó unos ingresos totales de 81.300 millones de dólares, lo que representa un crecimiento interanual del 17%, superando las expectativas del mercado y consolidando su posición de liderazgo en infraestructura tecnológica.

El beneficio neto de la compañía se situó en 38.500 millones de dólares, un incremento espectacular del 60% bajo los estándares contables GAAP. Sin embargo, esta cifra incluye una ganancia extraordinaria de 10.000 millones de dólares derivada de la recapitalización de OpenAI, la empresa creadora de ChatGPT en la que Microsoft mantiene una participación estratégica. Excluido este impacto puntual, el beneficio neto ajustado alcanzó los 30.900 millones de dólares, con un crecimiento más moderado pero igualmente robusto del 23%.

Microsoft ha logrado mejorar su margen operativo hasta el 47%, dos puntos porcentuales por encima del año anterior, a pesar de estar realizando inversiones masivas en infraestructura. El ingreso operativo creció un 21%, hasta los 38.300 millones de dólares, demostrando una disciplina de costes notable en un momento de expansión acelerada.

"Estamos solo en las fases iniciales de la difusión de la IA y Microsoft ya ha construido un negocio de IA que es más grande que algunas de nuestras mayores franquicias", afirmó Satya Nadella, presidente y consejero delegado de Microsoft. "Estamos empujando la frontera en toda nuestra pila de IA para generar nuevo valor para nuestros clientes y socios".

La nube inteligente como motor de crecimiento

El segmento de Intelligent Cloud (Nube Inteligente) continúa siendo el principal vector de expansión de la compañía, aportando 32.900 millones de dólares a la facturación total, lo que supone un crecimiento del 29% respecto al mismo periodo del año anterior. Dentro de esta unidad de negocio, Azure y otros servicios en la nube destacaron especialmente con una expansión del 39%, impulsados por una demanda corporativa sin precedentes de capacidad de cómputo para modelos de inteligencia artificial generativa.

Amy Hood, vicepresidenta ejecutiva y directora financiera de Microsoft, subrayó la magnitud de este logro: "Los ingresos de Microsoft Cloud superaron los 50.000 millones de dólares este trimestre, reflejando la fuerte demanda de nuestra cartera de servicios. Superamos las expectativas en ingresos, ingreso operativo y beneficio por acción".

Por su parte, la división de Productivity and Business Processes (Productividad y Procesos de Negocio), que incluye herramientas como Office 365, Teams, LinkedIn y Dynamics, generó 34.100 millones de dólares, un incremento del 16%. Dentro de este segmento, Microsoft 365 Consumer creció un notable 29%, mientras que Dynamics 365, la plataforma de gestión empresarial, avanzó un 19%, señalando que tanto consumidores individuales como empresas están ampliando su adopción de servicios de suscripción.

El único punto débil en el informe trimestral provino del segmento More Personal Computing (Informática más Personal), que incluye Windows, dispositivos Surface y la división Xbox. Esta unidad registró ingresos de 14.300 millones de dólares, una caída del 3% respecto al año anterior, lastrada principalmente por un descenso del 5% en los ingresos por contenido y servicios de Xbox. Este dato resulta significativo considerando la reciente adquisición de Activision Blizzard por parte de Microsoft, y sugiere que el sector del entretenimiento digital está experimentando un enfriamiento en el gasto de los consumidores.

Un semestre de expansión sostenida

Para obtener una perspectiva más completa del rendimiento de Microsoft, es relevante analizar los datos acumulados de los primeros seis meses de su año fiscal 2026 (del 30 de junio al 31 de diciembre de 2025). En este periodo, la compañía facturó 158.946 millones de dólares, un crecimiento del 17,5% respecto a los 135.217 millones del mismo periodo del año anterior.

El margen bruto semestral alcanzó los 108.925 millones de dólares, mientras que el ingreso operativo escaló un 23,4% hasta los 76.292 millones. Esta aceleración del ingreso operativo por encima del crecimiento de los ingresos totales indica que Microsoft está logrando economías de escala en sus operaciones, un factor crucial para mantener la rentabilidad mientras expande su infraestructura.

El beneficio neto acumulado en los seis meses se situó en 66.205 millones de dólares, un incremento del 35,7% respecto a los 48.775 millones del año anterior. Esta cifra, que incluye el efecto de la recapitalización de OpenAI, muestra que la tendencia de crecimiento es consistente y no se limita a un trimestre puntual.

Particularmente relevante para evaluar la salud financiera de la compañía es el flujo de caja neto generado por las operaciones, que en los últimos seis meses creció un 43%, alcanzando los 80.815 millones de dólares. Esta métrica demuestra que Microsoft no solo está facturando más, sino que está convirtiendo esos ingresos en efectivo de manera cada vez más eficiente.

Las cifras que definen el futuro de Microsoft

Más allá de los resultados principales, el informe trimestral de Microsoft incluye varios indicadores que resultan fundamentales para comprender la estrategia económica de la compañía a largo plazo:

El impacto de la inversión en OpenAI

La ganancia extraordinaria de 10.000 millones de dólares derivada de la recapitalización de OpenAI es el elemento más llamativo del trimestre. Desde un punto de vista contable, esta revalorización refleja el aumento del valor de la participación de Microsoft en la empresa creadora de ChatGPT. Sin embargo, para un análisis económico riguroso es esencial separar este beneficio puntual del rendimiento operativo recurrente. El crecimiento real del beneficio neto, del 23%, es más representativo de la marcha del negocio, aunque sigue siendo una cifra excepcional para una empresa de esta envergadura.

Inversión récord en infraestructura

Microsoft destinó 37.500 millones de dólares en el trimestre a gasto de capital (CapEx), un incremento del 66% respecto al año anterior. Esta inversión se concentra principalmente en la construcción y equipamiento de centros de datos necesarios para soportar la demanda creciente de servicios de inteligencia artificial y computación en la nube. En el acumulado de seis meses, el gasto de capital se aproxima a los 65.000 millones de dólares, una cifra que supera el presupuesto anual completo de muchas corporaciones del Fortune 500.

Esta apuesta masiva por infraestructura física marca un punto de inflexión en el modelo de negocio de Microsoft. La compañía está transitando desde su tradicional enfoque en software hacia un modelo que requiere activos físicos intensivos en capital, similar al de las grandes empresas de telecomunicaciones o energía. El riesgo inherente a esta estrategia es que estos activos deben generar retornos suficientes para compensar tanto su coste inicial como su depreciación futura.

Contratos garantizados a largo plazo

Uno de los indicadores más reveladores del informe es el dato de Obligaciones de Desempeño Restante (RPO, por sus siglas en inglés) comerciales, que alcanzó los 625.000 millones de dólares, un crecimiento del 110% respecto al año anterior. Este indicador representa el valor de los contratos ya firmados pero que aún no se han facturado, proporcionando una visibilidad excepcional sobre los ingresos futuros de la compañía.

La explosión del RPO sugiere que las grandes corporaciones no están simplemente experimentando con soluciones de IA, sino que están comprometiendo presupuestos significativos a largo plazo con Microsoft. Este nivel de compromiso contractual es prácticamente único en el sector tecnológico y otorga a Microsoft una previsibilidad de ingresos muy superior a la de sus competidores.

Retorno a los accionistas

A pesar del elevado nivel de inversión en infraestructura, Microsoft devolvió 12.700 millones de dólares a sus accionistas durante el trimestre mediante dividendos y programas de recompra de acciones, un 32% más que en el mismo periodo del año anterior. Esta capacidad para invertir masivamente mientras mantiene un retorno generoso al accionista es un indicador de la fortaleza de su generación de caja.

El coste de la inteligencia artificial

Un detalle menos visible pero significativo es que el margen bruto de Microsoft Cloud descendió ligeramente hasta el 67%, frente al 70% del año anterior. Esta reducción refleja el mayor coste asociado a la operación de servicios de IA, que requieren procesadores gráficos (GPU) más caros y consumen significativamente más energía que las cargas de trabajo tradicionales en la nube. Aunque el margen sigue siendo elevado, esta tendencia es algo que los analistas vigilarán estrechamente en los próximos trimestres.

Contraste entre segmentos

El rendimiento dispar entre las diferentes unidades de negocio de Microsoft ofrece pistas sobre las dinámicas del mercado tecnológico actual. Mientras la nube y los servicios empresariales muestran un vigor extraordinario, el sector del consumo presenta señales de debilitamiento.

La caída del 5% en los ingresos por contenido y servicios de Xbox resulta particularmente llamativa tras la multimillonaria adquisición de Activision Blizzard, completada en 2023. Este descenso indica que, a pesar de contar con un catálogo ampliado de franquicias de videojuegos, el gasto de los consumidores en servicios de suscripción y compras digitales en consolas se ha enfriado. Factores como la saturación del mercado de suscripciones, la cautela del consumidor ante la incertidumbre económica, o el cambio de hábitos hacia plataformas móviles podrían estar detrás de esta tendencia.

En contraste, el crecimiento del 29% en Microsoft 365 Consumer demuestra que las herramientas de productividad personal siguen ganando tracción entre usuarios individuales y hogares, posiblemente impulsadas por las nuevas funcionalidades de inteligencia artificial integradas en Word, Excel y otras aplicaciones de Office.

De empresa de software a gigante de infraestructura

Los resultados confirman que Microsoft está ejecutando con éxito una transformación profunda de su modelo de negocio. La compañía ha pasado de ser fundamentalmente un proveedor de licencias de software a convertirse en el operador de una de las mayores infraestructuras tecnológicas del mundo.

Esta transición no es trivial. Mientras que el software tradicional tiene márgenes elevados y requiere inversiones de capital relativamente modestas, el negocio de infraestructura en la nube demanda miles de millones en centros de datos, equipamiento de red y procesadores especializados. La capacidad de Microsoft para mantener un margen operativo del 47% mientras realiza estas inversiones masivas es, desde un punto de vista puramente económico, su mayor logro.

Sin embargo, esta estrategia también comporta riesgos significativos. La compañía está apostando a que la demanda de servicios de IA seguirá creciendo lo suficientemente rápido como para absorber toda la capacidad que está construyendo. Si la adopción empresarial de la IA se ralentizara, Microsoft podría encontrarse con exceso de capacidad instalada y activos infrautilizados que pesarían sobre su rentabilidad.

Por el momento, todos los indicadores apuntan en la dirección contraria. El crecimiento del 110% en contratos futuros garantizados sugiere que las empresas están preparándose para una adopción masiva y sostenida de soluciones de inteligencia artificial. El desafío para Microsoft será mantener este ritmo de crecimiento mientras gestiona los costes crecientes de energía, refrigeración y hardware especializado que requieren sus centros de datos.

Perspectivas para los próximos trimestres

De cara a los próximos meses, varios factores determinarán si Microsoft puede mantener esta trayectoria de crecimiento. En primer lugar, la evolución de la demanda empresarial de servicios de IA será crucial. Hasta ahora, las grandes corporaciones están firmando contratos importantes, pero será necesario observar si esta tendencia se extiende también a empresas medianas y pequeñas.

En segundo lugar, la competencia en el sector de la nube se está intensificando. Amazon Web Services (AWS) y Google Cloud están realizando inversiones similares en infraestructura de IA, y la batalla por los clientes empresariales será cada vez más feroz. La capacidad de Microsoft para diferenciarse mediante su integración con herramientas de productividad ampliamente adoptadas como Office 365 y Teams podría ser una ventaja competitiva decisiva.

Por último, el entorno macroeconómico seguirá siendo un factor relevante. Si bien las empresas tecnológicas han mostrado resiliencia ante la incertidumbre económica global, un eventual enfriamiento de la inversión corporativa en tecnología podría afectar al ritmo de crecimiento del sector en su conjunto.

La pregunta ahora es si esta primera ola de adopción de la IA marca el inicio de un ciclo de crecimiento sostenido de varios años, o si las empresas ralentizarán sus inversiones una vez completada la fase inicial de implementación. Una cuestión fundamental para toda la industria tecnológica.

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